Torah para Vivir

Torah para Vivir

3 jun. 2010

Teshuvá 1



BS”D

“El comienzo”

Después de casi 19 años de terapia, debería haber conquistado alguna para parte de mi psiquis para bien. Pero mi historia personal, abundaba en tristezas, soledades, frustración y la desesperanza...
Quería ser la mejor cantante de tangos del mundo, y es comprensible, mi vida transitaba como guionada por una poesía melancólica rioplatense...
Un hecho que conmovió a la comunidad judía mundial y principalmente, la de Buenos Aires, me rompió de un solo golpe, parte de la cáscara dura que envolvía mi cadencia lastimera. El hecho cayó como un rayo del Cielo, taló la vida física, de los que se fueron y quebró los corazones de muchos de los que se quedaron...
“No conocemos el contrato, la muerte puede llegarle a cualquiera, a cualquier edad, en cualquier momento”
Ese fue mi pensamiento...
Un pensamiento de Teshuvá
Un pensamiento que se dirigía a saber qué vine a hacer, qué vienen a hacer los seres humanos en esta vida...
Comencé a buscar otras maneras de encontrarme a mi misma, otros caminos para abrir los cerrojos del mundo que me tenía aprisionada en oscuros pensamientos...
Busqué por muchos lados, respuestas que aliviaran mi valija llena de piezas inconclusas...
Encontré mucha mentira, mucha, mucha, hasta que una vez una mujer, no judía me dijo:
“Nena”, qué estás haciendo? Te van a robar el alma! Tienes que volver a tu fuente! Eres judía, cierto? Di-s les dio a los judíos la Biblia, la base del mundo, de todo! Dónde estás buscando?!
Al día siguiente le comenté a una conocida que estaba buscando un moré de Toráh, y por supuesto, ella conocía uno. El maestro estaba listo para mí, ( Di-s me estaba esperando). Empecé a estudiar y a cumplir...
Pero por qué no se me había ocurrido buscar allí, aquí en la Toráh, tan cerca de mi nariz?
Porque yo había hecho toda la escolaridad en una escuela judía, jardín, primaria y también el nivel secundario y terciario, pero esa educación, no era la Verdad de Di-s.
Lo que recibimos, eran recortes diminutos, bonsáis, que son muy “bonitos” para adornar un estante del living, pero que no revela nada de la grandeza, de la savia, de la producción y sobre todo de las raíces de un árbol verdadero. Una educación paupérrima porque, sobre todo, niega y distorsiona la conducción Divina en nuestras vidas.
Así que ahí estaba yo frente a mi reluciente “maestro” que me decía, entre otras cosas: “Tienes que comenzar a comer casher...”
“Uahuuu! le dije. “O sea que Ud. cree que tengo que hacer esa “dieta” porque ha visto, ha intuido, que soy realmente especial!”
“No es por eso, me contestó, es simplemente, porque eres judía”
Mazal tov! pensé, eres “especial”, no como creías, vanidosa, eres especial, porque eres judía.
A la semana había dejado de comer carne, y comencé de a poco a comprar alimentos en los negocios cosher.
La dieta cosher posibilita que se despejen los canales, los de la mente y los del corazón. Tanta comida “prohibida”, tapona los conductos por donde debe entrar la sabiduría Divina...
Aprendí que no elegimos ser tan “delicados”, sino que fuimos elegidos, para hacer un “trabajo delicado”. Revelar la Divinidad en el mundo... Y esto requiere condiciones y leyes para actuar en consonancia con nuestra esencia, con nuestra misión.
Confundidos, presionados por el entorno, creemos que hay otra opción, que podemos decir, “no elegí ser judío”, o, “elegí ser judío a mi manera, o a la manera de muchos judíos modernos...”
Absurdo, lo creemos porque a fuerza de decirlo y repetirlo nos parece aceptable... pero es absurdo renegar de lo que uno es y sobre todo, negar la realidad.
Pensemos: nosotros, tampoco elegimos nacer en este país, y sin embargo, caminamos por su suelo, compramos en sus comercios, hablamos el idioma nativo, y tratamos de seguir las leyes sociales para adaptarnos al estilo de vida que impera, pues, de no hacerlo, moriríamos de hambre, de frío, de desamparo, o de locura...
Es cierto, sin embargo que en este ejemplo, puedes, en algún momento elegir vivir en otro país, pero con el alma, con nuestra alma, eso es imposible, no puedes borrar tu información genética espiritual, y aunque lo ocultes, allí, bajo cáscaras de excusas, encontrarás un alma bella, nacida del soplo de Di-s.
Algunos creen que pueden hacer espiritualmente, lo que intentó Michael Jackson hacer con su herencia físico/étnica, borrarla a base de cirugías plásticas y apariencias. El resultado, lo conocemos, lo único que provocan es generar un desperdicio lamentable...
Y lo terrible de ignorar quién es uno, es que, sin quererlo, por pura ignorancia y por pura cabeza dura, se pierde de su potencial “Divino” para cambiar el mundo!
Habla con Di-s, el tiene un buen plan para ti.
El “no”, ya lo tienes, ya lo conoces, si eres valiente, busca algo de esa Verdad que vino contigo.
Ah...
Un consejo más... No busques “modelos”, no te apresures a copiar para detener la ansiedad que provoca el cambio, porque todos estamos andando a oscuras, y también puede haber, mucha falsedad escondida bajo un sombrero con barba o una peluca y mangas largas. También lamentablemente, la superficialidad y la ignorancia se ha filtrado en donde debería regir la Verdad, pero no te distraigas. Hay “grandes” y sus frutos se ven, pero debes andar con cuidado hasta encontrarlos. Busca en la Torah misma, hay muchos libros, muchas clases, asegúrate que la fuente de donde bebes, sea casher y revela la Verdad que Di-s puso en ti.
Mientras tu corazón late, date esa oportunidad.
No desperdicies el contrato.
Empieza hoy.


Patriicia (Dvorah)

1 comentario:

Silver dijo...

Excelente artículo.Justamente lo especial que tiene la mujer judia brilla más, cuando el alma se conecta con el origen, que es D'ios, y la Torah.Felicitaciones por tu articulo!