Torah para Vivir

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15 jun. 2010

Nada es obstáculo para la Teshuvá


BS”D

Inspirado en Rambam Hiljot Teshuvá y en honor al Rebe Menajem Mendl (Guimel Tamuz)

Ya que te has acercado a Mi, te responderé.
He pensado momentos, instancias, gracias maravillosas para ti.
Debes creer en Mí. Estoy deseoso por dártelas.
Pero cómo puedo entregarte mi regalo cuando no estás en el sitio que te pedí, me esperaras?
Tengo todos los regalos que te preparé con todo Mi amor y Mi misericordia. Los tengo listos para dártelos, no son para Mi, son para ti.
Pero te he llamado varias veces y no has respondido, Me apena, Sé cuánto esperas estos regalos, pero te distraes, crees que podrás conseguirlos de “otra” fuente...
Absurdo, no hay nada fuera de Mí...
Te amo, sabes eso?
Te amo, no por lo que haces, te amo porque eres una maravilla, aunque tu mismo lo ignores.
Conozco cada una de las tentaciones que te alejan de Mis palabras. Yo las he puesto ahí.
Por qué?
Para que crezcas, para que conozcas tu potencial, para veas con tus propios ojos tus avances. Cada vez que ignoras los llamados de la oscuridad y continúas en el camino que te he indicado, estás más cerca de ser quien viniste a ser.
No llores, por qué lloras? Crees acaso que Yo te abandonaré? Que Yo no lo permita!
Ven, escúchame bien hijo mío, Yo Soy Todo, no necesito que te acerques por alguna carencia Mía, necesito que te acerques porque para eso te creé, para que estemos juntos. Te amo. Incondicionalmente.
Sabes que significa eso?
Que siempre serás mi hijo, y que siempre te estaré esperando para abrazarte y cubrirte de Bendiciones.
Entonces, ya que finalmente estaremos juntos, por qué retrasar el encuentro y la entrega?
Si tan sólo estudiaras Mi Toráh y cumplieras mis Preceptos, entonces observarías por un segundo el mundo en el que te he puesto, y verías y entenderías Mis mensajes y Mis códigos. Dejarías de andar revoloteando entre la desesperación y la arrogancia, dejarías de correr de aquí para allá como una veleta; harías silencio y escucharías Mi voz, te encontrarías con tu hermosa esencia...
Y entonces sólo desearías hacer Mi voluntad con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza...
Y Yo, qué haría?
Te daría todos Mis tesoros, porque para eso te he creado.
Para que seas Mi hijo, Mi socio, Mi siervo y para que nos dediquemos cada instante a estar más y más cerca, más y más unidos, como Uno.
Apresúrate, te extraño.
Con amor infinito.
Tu Padre, Tu Rey, Tu Di-s.


Patriicia (Dvorah)