Torah para Vivir

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15 dic. 2012

Final de Jánuka


BS”D

Por supuesto que Jánuka es la señal de que los Milagros ocurren, cuando salimos al mundo a hacer lo que debemos hacer.
Los milagros de Jánuka, tanto el Milagro del aceite de la Menoráh, como el Milagroso triunfo de los luchadores Macabeos sobre el ejército griego, son generados por Di-s, como respuesta a una iniciativa humana.
Es la Fe en Di-s, por parte de los hebreos, la que habilita la manifestación de Milagros revelados. Pero es una Fe (emunah) activa, no es una Fe de palabras o de sentimientos. Es una Fe de acción.
Sí, hay momentos que la persona debe hacer silencio, trabajar hacia adentro, escuchar la Torah que habla dentro de sí...
Pero hay momentos que son de pura acción, hay coordenadas que deben transitarse en el mundo material, con las herramientas que tengamos y con Fe, con verdadera Fe de que Di-s apoyará nuestra “suerte”.
Por qué enceder la Menorah cuando sólo existe una vasija de aceite kasher, si este aceite sólo alcanza para un sólo día? Por qué no esperar hasta tener la cantidad de aceite necesaria para encender la Menoráh sin interrupción?
Por qué enfrentar un ejército opresor con tan pocas probabilidades de triunfar y muchas de empeorar las cosas?
Hay momentos en la vida, que uno debe hacer lo que vino a hacer, más allá de cuántas posibilidades “racionales y lógicas” tengamos para salir victoriosos.
Hay veces que tan sólo somos una pequeña vasija de aceite olvidada entre los escombros de nuestro entorno y hay otras que somos pequeños rebeldes negándonos a aceptar la opresión como modo de vida.
Cada uno lleva dentro de sí un poder de Jánuka, tal vez nunca hayamos tenido que salir del cascarón, tal vez nunca hayamos tenido que enfrentarnos a un monstruo temible, tal vez nunca, hasta ahora, creímos en nuestra fuerza interior, o tal vez nunca nos pensamos como revolucionarios del status quo, pero debemos saber con certeza, que hemos sido enviados para una tarea y que en cualquier momento, podemos ser llamados para hacer nuestra aparición en escena.
Una parte de Di-s mismo, late dentro nuestro, y en cualquier momento podemos ser convocados para una misión que nos suena imposible.
Y cómo podremos salir de nuestra acostumbrada rutina, si no es a través de situaciones que nunca nos animamos a imaginar?
Así que, si somos enfrentados a un trabajo que es mayor de lo que nosotros consideramos como de “nuestra medida”, si algo necesita ser reparado y no avistamos a nadie capacitado para llevarlo a cabo, si hace falta encender una luz pero nunca nos ocupamos de iluminar la oscuridad, es muy probable, que desde el Cielo, hayan decretado que es hora de liberar el potencial de Jánuka que habita en nosotros.
Que ahora es la hora de unirnos al Todopoderoso en una sociedad de pura acción.
Brajá veHatzlajá!
Con cariño
Patriicia Dvorah Starkloff

2 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Patriicia (Dvorah) dijo...

BS"D
Shalom Eliana!
Gracias por escribir, he borrado tu mensaje porque figuraba tu dirección de mail personal.
Intenté escribirte a tu e-mail, pero el correo rebotó, por favor escríbeme a mi correo:

deborahstarkloff@hotmail.com

Shavúa Tov!