Torah para Vivir

Torah para Vivir

7 jul. 2012

Plegaria para el 17 de Tamuz (post de años anteriores)


Cuando reconstruyas Tu Casa, nuestra casa, el cielo nos abrazará para reunirnos, habrá música y canciones y todo será alegría. Nadie sabrá mentiras porque toda Tu Verdad inundará las almas y desbordará Tu amor todos nuestros caminos...
Cuando estemos en Tu Casa, estaremos “como en casa”, sentiremos que siempre estuvimos allí y no podremos imaginar cómo habrá sido esta época cuando la casa estaba derruída y velabas Tu Presencia de nuestra mirada...
Cuando volvamos, cuando vuelvas a la Casa, la luz, invadirá cada rincón del universo y no habrá espacio para la oscuridad. No podremos recordar como era esto de andar ciegos, a tientas por Tu mundo...
Cuándo habites Tu Casa, se acabará el tiempo, porque todo será presente amándote, conociéndote, maravillándonos...
Tu Casa...Tu Casa.... ¡Vuelve por favor!
La sed y el hambre de Ti, cada vez, a cada instante se tornan más apremiantes, se derrumban las protecciones y la negrura se mete por los lugares menos esperados...
Y Te extraño...Te extraño tanto...
¿Cuánto tiempo más sabes que podré esperar, aquí en esta intemperie diaspórica?
¿Cuántos ruegos más quieres de nosotros, para que dejes de ocultarTe?
¡TE EXTRAÑO!.
¡Te quiero cerca!
¡Quiero ese día eterno, donde todo el universo se llene de Tu amor, de Tu sabiduría!
No lo retrases más, envía a Tu ungido ahora y para siempre.
Lo espero con mi corazón en las manos. Ven a abrazarme, invítame a Tu Casa una vez más. La vez definitva.
Y permíteme danzar y cantar en Tu fiesta, alabar Tu Gloria y Tu Justicia, con toda la gracia que me has prestado para servirTe.
Te amo.
Patriicia (Dvorah)