Torah para Vivir

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2 ene. 2012

Construyendo un hogar Judío 14 La Paz Verdadera

BS"D Saliendo de Jánuca deberíamos iluminar el Mundo con nuestro ejemplo de Amor y Respeto hacia al prójimo. Los Judíos vinimos a ser un estandarte de grandeza entre las Naciones, tanto en las relaciones interpersonales como en nuestra relación con Di-s. Judíos observantes y no observantes somos responsables de revisar nuestras vidas y corregir nuestras miradas sobre lo que es correcto y sobre lo que no lo es. No existe ninguna excusa que justifique el criticarnos y dañarnos mutuamente. Más nos vale volvernos a nuestros hogares y corregir allí la falta de modestia, la falta de amor, la falta de respeto, la falta de fidelidad, la falta de armonía, la falta de claridad en nuestro rol (femenino y masculino), y la falta de VERDAD. Los líderes genuinos de nuestra generación reprueban en forma absoluta semejante trato para con nuestros hermanos. Sin hablar de la vergüenza ajena, debemos saber que nuestros hijos necesitan de modelos "positivos". Nuestros hijos aprenden de nuestras conductas en la intimidad de nuestras casas, son filosos observadores de la honestidad de nuesra bondad gratuita o del respeto real por la diferencia del otro. La provocación tanto de judios laicos como de judios ortodoxos, sólo manifiesta la debilidad de las creencias respectivas, y la carencia esencial del verdadero objetivo Divino para nuestra existencia... Este jueves próximo, es 10 de Tevet, día de Ayuno público, en conmemoración del sitio a Ierushalaim sufrido en manos de Nevujadnetzar (Nabucodonosor). Este sitio, es el comienzo de lo que concluiría en la destrucción del Santo Templo y la expulsión de los judíos de nuestra Tierra Santa. Cabe preguntarnos si hemos aprendido algo... Los últimos eventos, causan mucho dolor a los que buscamos la UNIDAD del Pueblo Judío... La necesidad de estar a favor de unos u otros es una falacia del mal instinto, pues el "Majloket" (la división, la pelea), es un camino errado hacia cualquier lugar de vital realización que nuestro espíritu quiera alcanzar. Para decir que "NO" no es necesario humillar al otro, ni "demostrar" a nadie, nada. Para hacer la Verdadera Paz hay que comenzar por nuestro interior, el verdadero campo de batalla donde podemos y debemos luchar. Allí hay mucho por hacer con nuestros de egos lastimados, nuestros roles confundidos y cambiados, y nuestro proyectar etiquetas de "extremismo" y de "ultras" en los de afuera, los "otros". Todo el mundo quiere ser dueño de la verdad... Pero nosotros deberíamos rogar para escapar del "sitio" que construimos con nuestra "egolatría". Cada uno de nosotros debería llorar hasta ser lo suficientemente humilde como para rendirse frente la Única Verdad Eterna, y salvar así, nuestra Santa Ierushalaim interior.