Torah para Vivir

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22 ene. 2012

Torah en Español Libro Shemot (Exodo) Bo

LIBRO SHEMOT - PARASHÁ BO (ve) Tevet 27 – Shevat 4, 5772 / Enero 22 – 28, 2012 10 - 1 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Ve al Faraón, pues he hecho que su corazón y el de sus siervos se obstinen, para que pueda poner estas señales Mías en su medio; 2 y para que puedas relatar a oídos de tu hijo y del hijo de tu hijo que ridiculicé a Egipto, y Mis señales que coloqué entre ellos, para que sepan que Yo soy El Eterno». 3 Moshé (Moisés) y Aarón fueron al Faraón y le dijeron: «Así dijo El Eterno, Dios de los hebreos: ¿hasta cuándo te negarás a rendirte ante Mí? ¡Envía a Mi pueblo para que Me sirva! 4 Pues si te niegas a enviar a Mi pueblo, he aquí que mañana traeré langostas dentro de tus fronteras. 5 Y cubrirá la superficie de la tierra de modo tal que nadie podrá ver la tierra; y comerá los residuos que quedaron tras el granizo, y comerá todos los árboles que crecen para ti en el campo. 6 Llenará tus casas, las casas de tus siervos y las casas de todo Egipto, de una manera que ni tus padres ni tus abuelos han visto desde el día que llegaron a la tierra hasta el día de hoy». Y le dio la espalda y se alejó de la presencia del Faraón. 7 Los siervos del Faraón le dijeron: «¿Cuánto tiempo será esto una trampa para nosotros? ¡Envía a los hombres para que sirvan a El Eterno, su Dios! ¿Acaso todavía no sabes que Egipto está perdida?». 8 Y Moshé (Moisés) y Aarón fueron retornados al Faraón y él les dijo: «Id y servid a El Eterno, vuestro Dios; ¿quiénes son los que van?». 9 Dijo Moshé (Moisés): «Con nuestros jóvenes y nuestros ancianos iremos; con nuestros hijos y nuestras hijas, con nuestras ovejas y con nuestro ganado vacuno iremos, porque es fiesta de El Eterno para nosotros». 10 Él les dijo: «Que El Eterno esté con vosotros cuando os envíe con vuestros hijos. Mirad: el mal está frente a vuestros rostros. 11 No así; que vayan los hombres. Servid a El Eterno, pues eso es lo que queréis». Y los expulsó de la presencia del Faraón. (2º DÍA / 2ª ALIÁ) 12 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para que venga la langosta y ésta subirá sobre la tierra de Egipto y comerá toda la hierba, todo lo que dejó el granizo». 13 Moshé (Moisés) extendió su vara sobre la tierra de Egipto y El Eterno guió un viento del este por toda la tierra en aquel día y en toda aquella noche. Se hizo de mañana y el viento del este trajo la langosta. 14 La langosta subió por toda la tierra de Egipto y se posó en forma severa sobre toda la frontera de Egipto; nunca antes había habido una langosta como aquélla y no habría después ninguna igual. 15 Cubrió la superficie de toda la tierra y la tierra se oscureció; comió toda la hierba de la tierra y todos los frutos de los árboles que había dejado el granizo. En toda la tierra de Egipto no quedó verde en los árboles ni hierba en el campo. 16 El Faraón se apresuró a convocar a Moshé (Moisés) y a Aarón, y dijo: «He pecado ante El Eterno, vuestro Dios, y ante vosotros. 17 Y ahora, por favor, perdonad mi pecado esta sola vez y rogadle a El Eterno, vuestro Dios, que solo quite de mí esta muerte». 18 Él se alejó del Faraón y le rogó a El Eterno. 19 El Eterno cambió el rumbo del viento y lo transformó en un viento del oeste, poderoso, y éste se llevó la langosta y la transportó hacia el Mar Rojo; ni una sola langosta quedó dentro de todas las fronteras de Egipto. 20 Mas El Eterno endureció el corazón del Faraón y éste no envió a los Hijos de Israel. 21 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Extiende tu mano hacia el cielo y habrá oscuridad sobre la tierra de Egipto, y la oscuridad será tangible». 22 Moshé (Moisés) extendió la mano hacia el cielo y hubo una espesa oscuridad en toda la tierra de Egipto durante tres días. 23 Nadie pudo ver a su hermano ni nadie pudo levantarse de su sitio durante tres días; pero, en las residencias de todos los Hijos de Israel había luz. (3ER DÍA / 3ª ALIÁ) 24 El Faraón convocó a Moshé (Moisés) y le dijo: «Id, servid a El Eterno, únicamente vuestros rebaños de ovejas y vacas quedarán aquí; inclusive vuestros hijos pueden ir con vosotros». 25 Dijo Moshé (Moisés): «Aún más, tú colocarás en nuestras manos ofrendas festivas y ofrendas ígneas, y las ofreceremos a El Eterno, nuestro Dios. 26 Y nuestro ganado, también irá con nosotros, ni una sola pezuña quedará, pues de él tomaremos para servir a El Eterno, nuestro Dios; no sabremos con qué servir a El Eterno hasta que lleguemos allí». 27 El Eterno endureció el corazón del Faraón y no quiso enviarlos. 28 El Faraón le dijo: «¡Vete de mí! Cuídate de no ver más mi rostro, pues el día que veas mi rostro, morirás». 29 Dijo Moshé (Moisés): «Has hablado correctamente. Jamás volveré a ver tu rostro». 11 - 1 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Una plaga más traeré sobre el Faraón y sobre Egipto; y luego los enviará de aquí. Cuando os envíe, os expulsará totalmente de aquí. 2 Te ruego hables a los oídos del pueblo: que cada hombre le pida a su prójimo y cada mujer a su prójima, vasijas de plata y vasijas de oro». 3 El Eterno hizo que el pueblo hallase gracia en los ojos de Egipto; además, el hombre Moshé (Moisés) era muy grande en la tierra de Egipto; además, el hombre Moshé (Moisés) era muy grande en la tierra de Egipto, a ojos de los siervos del Faraón y a ojos del pueblo. (4º DÍA / 4ª ALIÁ) 4 Dijo Moshé (Moisés): «Así dijo El Eterno: Alrededor de la medianoche, saldré al interior de Egipto. 5 Todos los primogénitos de la tierra de Egipto morirán, desde el primogénito del Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sirvienta que está detrás del molino, y todos los primogénitos de los animales. 6 Habrá un gran clamor en toda la tierra de Egipto, como jamás ha habido y como jamás volverá a haber. 7 Pero contra todos los Hijos de Israel, ningún perro afilará su lengua, ni contra el hombre, ni contra el animal, para que sepas que El Eterno ha diferenciado entre Egipto e Israel. 8 Entonces todos estos siervos tuyos vendrán a Mí y se postrarán ante Mí, diciendo: Idos, tú y todo el pueblo que te sigue. ¡Luego, me iré!». Y se alejó de la presencia del Faraón, encolerizado. 9 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «El Faraón no te hará caso, para que Mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto». 10 Entonces Moshé (Moisés) y Aarón realizaron todas estas maravillas ante el Faraón, mas El Eterno endureció el corazón del Faraón y no envió a los Hijos de Israel de su tierra. 12 - 1 El Eterno les dijo a Moshé (Moisés) y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2 «Este mes será para vosotros el principio de los meses, será para vosotros el primero de los meses del año. 3 Hablad a toda la asamblea de Israel, diciendo: El diez de este mes, tomarán para sí, cada hombre, un cordero para cada casa paterna, un cordero para la casa. 4 Mas si la casa es demasiado pequeña para un cordero, entonces él y su vecino que está cerca de su casa tomarán según la cantidad de personas; cada uno será contado para el cordero según lo que come. 5 Un cordero sin mácula, dentro de su primer año, será para vosotros; de las ovejas o las cabras lo tomaréis. 6 Será vuestro para que lo examinéis hasta el día catorce de este mes; toda la congregación de la asamblea de Israel lo sacrificará a la tarde. 7 Tomarán de su sangre y la colocarán sobre las dos jambas de las puertas y sobre el dintel de las casas en las que lo comerán. 8 Comerán la carne esa noche, asada al fuego, con matzot; con hierbas amargas la comerán. 9 No lo comeréis parcialmente asado o cocido en agua; únicamente asado al fuego, su cabeza, sus patas y sus vísceras. 10 No dejaréis nada de él hasta la mañana, todo lo que sobre de él será quemado hasta la mañana. 11 Así lo comeréis: con los lomos ceñidos, los zapatos en los pies, y los bastones en la mano; lo comeréis de prisa, es la ofrenda de Pesaj para El Eterno. 12 Yo pasaré por toda la tierra de Egipto esa noche y golpearé a cada primogénito de la tierra de Egipto, desde el hombre hasta el animal; y contra todos los dioses de Egipto impondré juicios: Yo soy El Eterno. 13 La sangre sobre las casas en las que estéis será vuestra señal; cuando vea la sangre os saltearé; no habrá plaga de destrucción sobre vosotros cuando golpee a la tierra de Egipto. 14 Este día será un recordatorio para vosotros y lo celebraréis como fiesta para El Eterno; por vuestras generaciones, como decreto eterno lo celebraréis. 15 Durante siete días comeréis matzot, pero el día anterior (al primero de los siete días) anularéis la levadura de vuestros hogares; pues todo el que coma alimentos leudados, esa alma será cortada de Israel, desde el primer día hasta el séptimo día. 16 El primer día será un día de sagrada convocación y el séptimo día será un día de sagrada convocación para vosotros, no podrán hacerse trabajos en esos días, excepto lo que necesite comer cualquier persona, únicamente eso podréis hacer. 17 Cuidarán las matzot, pues ese mismo día habré sacado a vuestras legiones de la tierra de Egipto; observaréis este día por vuestras generaciones como decreto eterno. 18 En el primer mes, el día catorce del mes, a la noche comeréis matzot, hasta el día veintiuno del mes a la noche. 19 Durante siete días no se hallará levadura en vuestras casas, pues todo el que coma fermento, esa alma será cortada de la asamblea de Israel, ya sea un converso o un nativo de la tierra. 20 No comeréis nada leudado; en todos vuestros lugares de residencia comeréis matzot». (5º DÍA / 5ª ALIÁ) 21 Moshé (Moisés) convocó a todos los ancianos de Israel y les dijo: «Tomad o comprad para vosotros una oveja del rebaño para vuestras familias y sacrificad la ofrenda de Pesaj. 22 Tomaréis un manojo de hisopo y lo mojaréis en la sangre que hay en la vasija y tocaréis el dintel y las dos jambas de la puerta con la sangre que hay en la vasija, y en cuanto a vosotros, no saldréis de la entrada de la casa hasta la mañana. 23 El Eterno pasará para golpear a Egipto y Él verá la sangre que está en el dintel y en las dos jambas; y El Eterno salteará la entrada y no permitirá que el destruidor entre a vuestros hogares para atacar. 24 Observaréis este asunto como decreto para vosotros y vuestros hijos por siempre. 25 Y sucederá que cuando lleguéis a la tierra que El Eterno os dará, tal como ha hablado, observaréis este servicio. 26 Y acontecerá que cuando vuestros hijos os digan «¿Qué es este servicio para vosotros?», 27 diréis: «Es una ofrenda festiva de Pesaj para El Eterno, Quien salteó las casas de los Hijos de Israel en Egipto cuando golpeó a los egipcios, mas salvó nuestras casas», y el pueblo postró sus cabezas y se inclinó. 28 Los Hijos de Israel fueron e hicieron tal como El Eterno les ordenó a Moshé (Moisés) y a Aarón, así lo hicieron. (6º DÍA / 6ª ALIÁ) 29 Y a la medianoche El Eterno golpeó a todos los primogénitos de Egipto, desde el primogénito del Faraón, que estaba sentado en su trono, hasta el primogénito del cautivo, que estaba en el calabozo, y a cada animal primogénito. 30 El Faraón se levantó de noche, él y sus siervos y todo Egipto, y hubo un gran clamor en Egipto, pues no había casa en la que no hubiera un muerto. 31 Él llamó a Moshé (Moisés) y a Aarón de noche y les dijo: «Levantaos, idos de mi pueblo, también vosotros, también los Hijos de Israel; ¡id y servid a El Eterno, tal como habéis hablado! 32 Tomad incluso vuestras ovejas y hasta vuestros vacunos, tal como habéis hablado, e idos y bendecidme también». 33 Egipto presionaba al pueblo, para apresurarlos a enviarlos de la tierra, pues dijeron: «¡Estamos muriendo todos!». 34 El pueblo tomó la masa antes de que pudiera leudarse y ató sus sobrantes a su vestimenta, sobre sus hombros. 35 Los Hijos de Israel cumplieron con la palabra de Moshé (Moisés); pidieron a los egipcios vasijas de plata, vasijas de oro y vestimentas. 36 El Eterno hizo que el pueblo hallara gracia en los ojos de los egipcios y éstos le concedieron lo pedido, y así vaciaron a Egipto. 37 Los Hijos de Israel viajaron de Ramsés a Sucot, alrededor de seiscientos mil hombres a pie, además de los niños. 38 También subió con ellos una mixtura de gente y ovejas y ganado vacuno, muchísimo ganado. 39 Hornearon la masa que sacaron de Egipto como tortas ázimas, pues no pudieron leudarse pues fueron expulsados de Egipto y no podían retrasarse, ni tampoco habían preparado provisiones para ellos mismos. 40 La duración de la residencia que los Hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años. 41 Y al cabo de cuatrocientos treinta años, y en ese mismo día, todas las legiones de El Eterno salieron de la tierra de Egipto. 42 Fue una noche de vigilia para El Eterno, para sacarlos de la tierra de Egipto. Esa noche continúa siendo una noche de vigilia de El Eterno para los Hijos de Israel para todas las generaciones. 43 El Eterno les dijo a Moshé (Moisés) y a Aarón: «Éste es el decreto (de la ofrenda) de Pésaj: ninguna persona foránea puede comer de ella. 44 Todo esclavo de hombre, que haya sido comprado con dinero, lo circuncidaréis; luego podrá comer de ella. 45 El residente temporario y el empleado no podrán comer de ella. 46 En una casa será comida; no sacarás parte de la carne de la casa afuera y no quebrarás ninguno de sus huesos. 47 Toda la asamblea de Israel la realizará. 48 Cuando un prosélito habite entre vosotros, realizará la ofrenda de Pesaj para El Eterno, cada uno de sus varones será circuncidado y luego podrá acercarse a realizarla y será como un nativo de la tierra; ningún varón incircunciso podrá comer de ella. 49 Una ley habrá para el nativo y para el prosélito que habita entre vosotros». 50 Todos los Hijos de Israel hicieron tal como El Eterno les ordenó a Moshé (Moisés) y a Aarón, así lo hicieron. 51 Y sucedió aquel mismo día: El Eterno sacó a los Hijos de Israel de la tierra de Egipto, en sus legiones. (7º DÍA / 7ª ALIÁ) 13 - 1 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Santifícame todo primogénito, el primero de cada matriz de los Hijos de Israel, del hombre y del animal, es Mío». 3 Moshé (Moisés) le dijo al pueblo: «Recordad este día en que salisteis de Egipto, de la casa de la esclavitud, pues con mano fuerte El Eterno os sacó de aquí, y por lo tanto no se puede comer alimentos leudados. 4 Hoy partís, en el mes de la primavera. 5 Y acontecerá que realizaréis este servicio en este mes cuando El Eterno os traiga a la tierra del cananeo, del jeteo, del amorreo, del jiveo, y del iebuseo, que Él juró a vuestros antepasados que os la daría, una tierra en la que fluye la leche y la miel. 6 Durante siete días comeréis matzot y el séptimo día será fiesta para El Eterno. 7 Se comerá matzot durante siete días; no se verá en tu posesión alimentos leudados, ni levadura, en todos tus límites. 8 Y ese día le relatarás a tu hijo: «Es a causa de esto que El Eterno hizo por mí cuando salí de Egipto». 9 Y será para ti señal en tu brazo y recordatorio entre tus ojos, para que la Torá de El Eterno esté en tu boca, pues con mano fuerte El Eterno os sacó de Egipto. 10 Observarás este decreto en su época designada, año tras año. 11 Y sucederá que cuando El Eterno te traiga a la tierra de los cananeos, tal como te juró a ti y a tus antepasados, y te la haya dado, 12 que separarás el primero de cada matriz para El Eterno, y del primerizo del ganado que te pertenece, los machos serán de El Eterno. 13 Todo primerizo de asno, lo redimirás con un cordero; si no lo redimes, con el hacha le partirás la nuca. Y redimirás todo primogénito del hombre entre tus hijos. (MAFTIR) 14 Y será que cuando tu hijo te pregunte en un futuro: «¿Qué es esto?», tú le dirás: «Con mano fuerte El Eterno nos sacó de Egipto, de la casa de esclavitud. 15 Y sucedió que cuando el Faraón se empecinó en negarse a enviarnos, que El Eterno mató a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde el primogénito del hombre hasta el primogénito del animal. Por eso le ofrendo a El Eterno todo varón primero de cada matriz, y redimiré a todos los primogénitos de mis hijos. 16 Y será una señal sobre tu brazo y como insignia entre tus ojos, pues con mano fuerte El Eterno nos sacó de Egipto».