Torah para Vivir

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23 sept. 2013

Sucot: De la esclavitud a la Liberación de nuestro potencial

BS"D
En Sucot, hospedamos dentro de nuestra cabaña a nuestros Patriarcas.
El primer día recibimos a Abraham, el segundo a Itzjak, el tercero a Yaakov, luego a Moshé, a Aharón, y los últimos días de la festividad a Iosef y a David.
Hoy a la noche recibimos a Iosef.
Iosef, el Tzadik, es todo un símbolo para aquellos que aguardamos el desenlace de nuestras aspiraciones.
Iosef, el soñador, ya desde pequeño, había sido dotado con sabiduría, belleza y talento. Sin embargo, durante su juventud, el tiempo para revelar todo ese potencial aún no había llegado.
Iosef debía madurar, debía perder su libertad, y saber que todas sus capacidades, no le pertenecían, como no le pertenecía su vida ni su destino.
Es un hueso duro de roer, generalmente nos gusta sentir que tenemos derecho sobre nosotros mismos y sobre nuestras propiedades, pero lo cierto es que estamos aquí de prestado, y que, con herramientas prestadas, se nos otorga la oportunidad de provocar algo bueno en este mundo.
Qué diferencia esencial había entre el Iosef encarcelado y el Iosef nombrado virrey de Egipto?
Ninguna.
Iosef era tan inteligente antes como después de su nombramiento, tan sabio, tan carismático y tan especial...
Entonces qué sucedió en esos segundos, cuando el esclavo dejó los grilletes y pasó a dirigir la potencia más grande de ese período de la historia? 
Qué sucedió para que Iosef dejara de interpretar sueños a los sirvientes presos del Faraón y pasara a salvar no sólo al pueblo egipcio, sino a todo el mundo de la hambruna?
Podemos pensar que estaba escrito así por Di-s, y sería una verdad indiscutible, pero entonces, qué sentido tendría hacer ninguna cosa, si de todos modos, lo que está escrito, sucederá sí o sí?
Obviamente el plan de Di-s funciona de tal forma que nuestras intenciones, nuestras decisiones, y nuestro accionar, generan la trama ya escrita.
Es un equilibrio muy frágil, donde lo Divino y lo humano se asocian para que la Creación suceda.
Entonces qué fue lo que provocó la liberación de Iosef y su elevación como lider máximo?
Tal vez había llegado el momento propicio, pero el momento, no es una fecha calendario, sino ese instante, donde nos damos cuenta que somos nada frente a Él y al mismo tiempo que Él puede revelar en nosotros Su poder infinito...
Tal vez la diferencia entre el Iosef soñador y Iosef, el Virrey de Egipto, es que el primero, estaba lleno de regalos y el segundo, había conquistado esos mismo regalos con fe y humildad.
Así fue que cuando el Faraón le preguntó a Iosef:
"... y he oído de tí que tú comprendes un sueño para interpretarlo"
Iosef haya respondido:
"No procede de mí, Di-s será Quién responda..."

Tal vez, el éxito, y la realización de nuestros anhelos, se alcanzan cuando comprendemos que es Di-s Aquel que nos otorga los dones para la misión que Él mismo nos encomienda; y, que en todo caso, de nosotros se espera, que mejoremos, nos refinemos, y nos preparemos para ese instante glorioso, en el que Di-s nos convoque y nos diga: Acción!


Patriicia Dvorah Starkloff

1 comentario:

Yvonne Cruz-Sandoval Martell dijo...

Querida Maestra:
…Vuelvo, luego de difíciles días que aún permanecen, a tener un momento para acercarme a su blog o, más bien, para entablar un poco este diálogo, que rompe la distancia, entre su pensamiento y sus seguidores, porque cerca del blog y de sus sugerencias, siempre estoy.
Si pude comprender la esencia de su hermoso texto, nos invita, entre otras cosas, a que recordemos que todo pasa, que nada es para siempre….
Siempre en nuestra historia hay tiempos en los cuales Dios parece no actuar, llega a parecer ausente. Entiendo en su texto que a veces Dios nos quita lo que nos ha dado para que podamos cumplir la misión que nos encomendó. Nos duele en ocasiones su aparente pasividad que nos hacen creer que sólo nos “quitó”, pero que ahora no hace nada para socorrernos…. Esto nos hace perder esperanza….
En los momento de prueba es difícil tomar todo con calma, sonreírle a la vida (pero quizá estas son cosas que ni siquiera Di-s espera que hagamos). Hay desiertos prolongados y penosos, Maestra. Es necesario tratar de enfocarnos en algo bueno y productivo mientras pasamos por ese desierto; esto es sencillo de entender. Pero ¡¡cuánta dificultad existe en llevarlo a la práctica!!. La incertidumbre, el no saber qué pasará, pero sobre todo ¡el no saber por qué está pasando!, lleva rápidamente a un sentimiento de abandono, pero no hablo de abandonarnos en las manos de Di-s, sino de sentirnos abandonados por él, nuestro propio Padre. Esto, pienso, es lo más humano que sucede; sobrehumano es conseguir lo contrario porque no forma parte de nuestra lógica común…. En los peores momentos, dejar fluir, abandonarlo todo en las sabias manos de HaShem, calmarnos, serenarnos, orar, alabarle y decirle que creemos en él, es una tarea muy compleja. Yo no sé, en este sentido, qué tanto obstaculizamos el trabajo de Di-s con la negatividad y tristeza que a veces nos envuelve…. Quiero pensar que él sigue actuando a pesar nuestro porque nos ama y nos comprende como seres débiles….. ¿Es así?
Tengo una certeza que quizá tuvo Iosef: La volunta de Di-s no nos llevará nunca lejos de su presencia o donde él no nos pueda seguir protegiendo; pero esta certeza escapa de la memoria cuando no entendemos que está pasando, cuando pensamos que sólo comprendiendo podemos resolver….. Somos contradictorios, pedimos paciencia, pero estamos haciendo TODO para que las cosas que deseamos lleguen lo más pronto posible…….. El mismo pueblo de Israel se desesperaba al ver que las palabras de los profetas como Moshé, Yeshayaá, Jeremias y Yehezq, no se cumplían… Es muy delgada la línea que divide estos sentimientos y acciones…. HaShem nos pide actuar, pero si actuamos sin éxito, es difícil develar si es voluntad de Di-s o algo estamos haciendo mal….. ¿Dónde está la respuesta, querida Maestra?.... Bendiciones y gracias siempre….. Perdone estos largos comentarios y perdone si no escribo correctamente los nombres. Rosas a HaShem y a usted también.
Con mucho cariño,

Yvonne