Torah para Vivir

Torah para Vivir

31 ene. 2012

Construyendo un hogar judío 19 Ignorando la mirada del mundo

En esta época, hay que ser muy valiente para ser quién uno vino a ser. El lado de la oscuridad, intenta por todo sus medios posibles, desanimar nuestro ímpetu hacia la concreción de nuestra tarea... Y vino Amalek... Si ignoramos a los cínicos, a los burladores, a los estafadores de turno, tenemos muchas posibilidades de actualizar nuestra esencia. Para hacer lo que cada uno vino a hacer, no se necesitan ni armas, ni discursos, ni dinero, ni juventud, sólo se necesita ser fiel. Fiel a nuestra Alma, y al mensaje que Di-s puso en ella... Para ser fiel a nuestra Misión debemos ignorar esas miradas internas que nos esclavizan con culpas, prejuicios, y baja autoestima. Vinimos a cambiar el mundo, comencemos por nosotras, por nuestro hogar... "Y ella reirá el último día..."

30 ene. 2012

Torah en Español Libro Shemot (Éxodo) Beshalaj

LIBRO SHEMOT - PARASHÁ BESHALAJ (al enviar) Shevat 5 - 11, 5772 / Enero 29 – Febrero 4, 2012 17 Sucedió que cuando el Faraón envió al pueblo, que Dios no lo condujo por camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca, pues Dios dijo: «Tal vez el pueblo cambie de opinión cuando vea guerra y retorne a Egipto». 18 Dios dirigió al pueblo hacia el camino del Desierto, en dirección al Mar Rojo. Los Hijos de Israel estaban armados cuando salieron de la tierra de Egipto. 19 Moshé (Moisés) tomó los huesos de Iosef (José) con él, pues había hecho jurar a los Hijos de Israel, diciendo: «Ciertamente Dios os recordará y subiréis de aquí mis huesos junto con vosotros». 20 Ellos se trasladaron de Sucot y acamparon en Etam, al borde del Desierto. 21 El Eterno iba delante de ellos, de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego, para darles luz, para que pudieran marchar de día y de noche. 22 Y no quitó de delante del pueblo la columna de nube durante el día ni la columna de fuego durante la noche. 14 - 1 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Habla a los Hijos de Israel y que regresen y acampen antes de Pi hajirot, entre Migdol y el mar, antes de Baal Tzefon; acamparéis enfrente, junto al mar. 3 El Faraón dirá acerca de los Hijos de Israel: Están perplejos en la tierra, el desierto los ha encerrado. 4 Endureceré el corazón del Faraón y él os perseguirá, y Yo Me glorificaré a través del Faraón y de todo su ejército, y Egipto sabrá que Yo soy El Eterno». Y así lo hicieron. 5 Se le dijo al rey de Egipto que el pueblo había huido; y el corazón del Faraón y sus siervos cambió respecto del pueblo, y dijeron: «¿Qué es esto que hemos hecho, que hemos enviado a Israel, que nos servía?». 6 Él alistó su carroza y tomó a su pueblo con él. 7 Tomó seiscientas carrozas selectas y todas las carrozas de Egipto, con oficiales sobre todas ellas. 8 El Eterno endureció el corazón del Faraón, rey de Egipto, y éste persiguió a los Hijos de Israel, y los Hijos de Israel salían triunfantes. (2ª ALIÁ / DÍA) 9 Egipto los persiguió y los alcanzó, acampados junto al mar, todos los caballos y las carrozas del Faraón y sus jinetes y su ejército, junto a Pi hajirot, antes de Baal Tzefon. 10 El Faraón se aproximó; los Hijos de Israel alzaron la vista, y ¡he aquí que Egipto venía tras ellos!. Y tuvieron mucho miedo; los Hijos de Israel clamaron a El Eterno. 11 Le dijeron a Moshé (Moisés): «¿Acaso no había tumbas en Egipto que nos trajiste para que muramos en el desierto? ¿Qué es esto que nos has hecho al sacarnos de Egipto? 12 ¿Acaso no es esto lo que te dijimos en Egipto, diciendo: Déjanos, y serviremos a Egipto? pues mejor es que sirvamos a Egipto y no que muramos en el desierto». 13 Moshé (Moisés) le dijo al pueblo: «¡No temáis! Fortaleceos y ved la salvación de El Eterno, que Él hará hoy por vosotros; porque como habéis visto hoy a Egipto ¡jamás los volveréis a ver! 14 El Eterno librará batalla por vosotros y vosotros permaneceréis en silencio». (3ª ALIÁ / DÍA) 15 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «¿Por qué clamas ante Mí? Habla a los Hijos de Israel y que marchen. 16 Y tú, levanta tu vara y extiende tu brazo sobre el mar, y pártelo; y los Hijos de Israel entrarán en medio del mar, sobre tierra seca. 17 Y he aquí que endureceré el corazón de Egipto y vendrán tras ellos; y Yo Me glorificaré a través del Faraón y a través de todo su ejército, a través de sus carrozas y a través de sus jinetes. 18 Egipto sabrá que Yo soy El Eterno, cuando Me glorifique a través del Faraón, sus carrozas y sus jinetes». 19 El ángel de Dios que había estado yendo al frente del campamento de Israel se trasladó y fue tras ellos; y la columna de nube se trasladó de delante de ellos a detrás de ellos. 20 Se colocó entre el campamento de Egipto y el campamento de Israel, y esa noche había nube y oscuridad, bloqueando toda visibilidad, y nadie se acercó al otro durante toda la noche. 21 Moshé (Moisés) extendió su mano sobre el mar y El Eterno movió el mar con un fuerte viento del este toda la noche, y corrió el mar a tierra húmeda, y las aguas se partieron. 22 Los Hijos de Israel entraron al mar, sobre tierra seca; y el agua era un muro para ellos, a su derecha y a su izquierda. 23 Egipto los persiguió y fue tras ellos, todos los caballos del Faraón, sus carrozas, y sus jinetes, en medio del mar. 24 Y sucedió al amanecer que El Eterno acometió contra el campamento de Egipto con una columna de fuego y nube, y provocó el desconcierto en el campamento de Egipto. 25 Quitó las ruedas de sus carrozas e hizo que condujeran con dificultad. Dijo Egipto: «Huiré de Israel, pues El Eterno está librando guerra para ellos en contra de Egipto». (4ª ALIÁ / DÍA) 26 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Extiende tu mano sobre el mar y el agua volverá sobre Egipto, sobre sus carrozas y sobre sus jinetes». 27 Moshé (Moisés) extendió su mano sobre el mar, y hacia la mañana el agua recuperó su fuerza inicial, cuando los egipcios huían en dirección a ella; y El Eterno agitó a Egipto en medio del mar. 28 El agua retornó y cubrió las carrozas y los jinetes de todo el ejército del Faraón que venían detrás de ellos en el mar, y no quedó ni uno solo de ellos. 29 Los Hijos de Israel anduvieron sobre tierra seca en medio del mar; el agua era un muro para ellos, a su derecha y a su izquierda. 30 Aquel día, El Eterno salvó a Israel de la mano de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos en la costa. 31 Israel vio la gran mano que El Eterno infligió sobre Egipto; y el pueblo temió a El Eterno y tuvieron fe en El Eterno y en Moshé (Moisés), Su siervo. 15 - 1 Entonces Moshé (Moisés) y los Hijos de Israel quisieron cantar esta Canción a El Eterno, y dijeron lo siguiente: Cantaré a El Eterno pues Él es exaltado sobre el arrogante, habiendo arrojado al caballo junto con su jinete al mar. 2 El poder y la valentía de Dios fue la salvación para mí. Éste es mi Dios y yo Le construiré un Santuario; el Dios de mi padre y yo Lo exaltaré. 3 El Eterno es el Amo de la guerra. Su Nombre es El Eterno. 4 Las carrozas y el ejército del Faraón arrojó al mar, y lo selecto de sus oficiales se enlodó en el Mar Rojo. 5 Aguas profundas los cubrieron; descendieron a las profundidades como una piedra. 6 Tu diestra, Oh Eterno, se glorifica con fuerza; Tu diestra, Oh Eterno, destruye al enemigo. 7 En Tu gran Majestad, aniquilas al enemigo; envías Tu ira, que los consume como paja. 8 Con un soplo de Tus fosas nasales las aguas se amontonaron; erguidas como un muro se pararon las aguas corrientes, las aguas profundas se congelaron en el corazón del mar. 9 El enemigo dijo: «Perseguiré, daré alcance, dividiré el botín; saciaré mi codicia con ellos. Desenvainaré mi espada, mi mano los empobrecerá». 10 Tú soplaste con Tu viento, el mar los envolvió; se hundieron como plomo en el agua embravecida. 11 ¡Quién es como Tú entre los poderes celestiales, El Eterno! ¡Quién es como Tú, poderoso en santidad, imponente para la alabanza, Hacedor de maravillas! 12 Tú extendiste Tu diestra: la tierra los devoró. 13 Con Tu benevolencia guiaste a este pueblo que redimiste; Tú los condujiste con Tu poder a Tu sagrada morada. 14 Los pueblos oyeron y se agitaron; el terror dominó a los habitantes de Filistea. 15 Entonces, los jefes de Edom se conturbaron y el temblor dominó a los poderes de Moab, todos los habitantes de Canaán se disolvieron. 16 El temor y el terror cayeron sobre ellos, ante la grandeza de Tu brazo se enmudecieron como la piedra; hasta que pasó Tu pueblo, Oh Eterno, hasta que pasó este pueblo que Tú adquiriste. 17 Tú los traerás y los implantarás en el monte de Tu heredad, el cimiento de Tu lugar de residencia que Tú, El Eterno, has hecho; el Santuario, mi Señor, que Tus manos establecieron. 18 ¡El Eterno reinará por toda la eternidad! 19 Cuando la caballería del Faraón entró con sus carrozas y jinetes al mar, y El Eterno volvió las aguas del mar sobre ellos, los Hijos de Israel anduvieron sobre tierra seca en medio del mar. 20 Miriam, la profetisa, hermana de Aarón, tomó su tambor en la mano y todas las mujeres fueron tras ella con tambores y con danzas. 21 Miriam habló ante ellas: «Cantadle a El Eterno, pues Él es exaltado sobre el arrogante, habiendo arrojado al caballo junto con su jinete al mar». 22 Moshé (Moisés) hizo que Israel marchara del Mar Rojo y salieron hacia el Desierto de Shur; anduvieron durante tres días en el desierto, mas no hallaron agua. 23 Llegaron a Mará, pero no pudieron beber las aguas de Mará, pues eran amargas; por eso lo llamaron Mará. El pueblo se quejó ante Moshé (Moisés), diciendo: «¿Qué beberemos?». 25 Él clamó ante El Eterno y El Eterno le mostró un árbol; él lo arrojó al agua y el agua se volvió dulce. Allí Él estableció un decreto y una ordenanza, y allí Él lo puso a prueba. 26 Dijo: «Si obedeces diligentemente la voz de El Eterno, tu Dios, y haces lo recto a Sus ojos, prestando oído a Sus preceptos, y observando todos Sus decretos, entonces ninguna de las enfermedades que traje sobre Egipto las traeré sobre ti, pues Yo soy El Eterno, tu Curador». (5ª ALIÁ / DÍA) 27 Llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras; allí acamparon junto al agua. 16 - 1 Marcharon de Elim, y toda la asamblea de los Hijos de Israel llegaron al Desierto de Sin, que se encuentra entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes de su partida de la tierra de Egipto. 2 Toda la asamblea de los Hijos de Israel se quejó contra Moshé (Moisés) y Aarón en el desierto. 3 Los Hijos de Israel les dijeron: «Si tan sólo hubiéramos muerto por la mano de El Eterno en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos, pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta congregación». 4 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «He aquí que haré llover pan para vosotros desde el cielo; que el pueblo salga y recoja la porción de cada día ese día, para que los pueda poner a prueba, a ver si siguen Mis enseñanzas o no. 5 Y sucederá que al sexto día, cuando preparen lo que traen, será el doble de lo que recogen todos los días». 6 Moshé (Moisés) y Aarón les dijeron a todos los Hijos de Israel: «Al anochecer, sabréis que El Eterno os sacó de la tierra de Egipto. 7 Y a la mañana veréis la gloria de El Eterno que ha oído vuestras quejas contra El Eterno, pues ¿qué somos nosotros para que presentéis quejas contra nosotros?», 8 y Moshé (Moisés) dijo: «Al anochecer El Eterno os dará carne para comer y a la mañana pan hasta saciaros. El Eterno oirá vuestras quejas que os quejáis contra Él, pues ¿qué somos nosotros?, no es contra nosotros que os quejáis, ¡sino contra El Eterno!». 9 Moshé (Moisés) le dijo a Aarón: «Dile a toda la asamblea de los Hijos de Israel: Aproximaos delante de El Eterno, pues Él ha oído vuestras quejas». 10 Cuando Aarón habló ante toda la asamblea de los Hijos de Israel, ellos giraron en dirección al desierto, y he aquí que la gloria de El Eterno apareció en una nube. (6ª ALIÁ / DÍA) 11 El Eterno le habló a Moshé (Moisés), diciendo: 12 «He oído las quejas de los Hijos de Israel. Háblales, diciendo: A la tarde comeréis carne y a la mañana os saciaréis con pan, y sabréis que Yo soy El Eterno vuestro Dios». 13 Y fue hacia el anochecer que las codornices subieron y cubrieron el campamento, y a la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. 14 La capa de rocío ascendió y he aquí que sobre la superficie del desierto había expuesto algo delgado como la escarcha sobre el suelo. 15 Los Hijos de Israel vieron y se dijeron los unos a los otros: «¡Qué es eso!», pues no sabían lo que era. Moshé (Moisés) les dijo: «Éste es el pan que El Eterno os ha dado para que comáis. 16 Esto es lo que El Eterno ha ordenado: Recoged de él, cada hombre según lo que coma, un omer por persona, de acuerdo con la cantidad de personas, cada uno tomará según cuantos haya en su tienda». 17 Los Hijos de Israel así lo hicieron y recogieron, hubo quien tomó más y quien tomó menos. 18 Midieron en un omer y todo el que tomaba más no tenía nada extra, y todo el que tomaba menos no le faltaba; cada uno juntó según lo que come. 19 Moshé (Moisés) les dijo: «Ningún hombre puede dejar restos de la comida hasta la mañana». 20 Mas no obedecieron a Moshé (Moisés), y hubo gente que dejó restos hasta la mañana, y se agusanó, y se apestó, y Moshé (Moisés) se enfureció con ellos. 21 Lo recogieron mañana tras mañana, cada hombre según lo que come, y cuando el sol se ponía fuerte, se derretía. 22 Y aconteció al sexto día que recogieron una porción doble de comida: dos omer cada uno; y todos los líderes de la asamblea vinieron y le contaron a Moshé (Moisés). 23 Él les dijo: «Esto es lo que El Eterno había hablado; mañana es día de descanso, Shabat sagrado para El Eterno. Hornead lo que deseéis hornear y cocinad lo que deseéis cocinar, y todo lo que quede, guardadlo para vosotros como depósito hasta la mañana». 24 Ellos guardaron hasta la mañana, tal como había ordenado Moshé (Moisés); no se apestó y no se agusanó. 25 Dijo Moshé (Moisés): «Comedlo hoy, pues hoy es Shabat para El Eterno. Hoy no lo encontrarán en el campo. 26 Seis días lo recogeréis, mas el séptimo día es Shabat, y ese día no habrá». 27 Y ocurrió al séptimo día que algunos salieron a recoger, mas no hallaron. 28 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «¿Cuánto tiempo os negaréis a observar Mis preceptos y Mis enseñanzas? 29 Ved que El Eterno os ha dado el Shabat; por eso Él os da el sexto día una porción doble de pan. Que cada hombre permanezca en su sitio; que ningún hombre abandone su sitio el séptimo día». 30 El pueblo descansó el séptimo día. 31 La Casa de Israel lo llamó maná. Era como una semilla de cilantro, blanca y con sabor a una masa frita en miel. 32 Moshé (Moisés) dijo: «Esto es lo que El Eterno ha ordenado: un omer entero de él servirá de depósito para vuestras generaciones, para que vean el pan con que os alimenté en el desierto, cuando os saqué de Egipto». 33 Moshé (Moisés) le dijo a Aarón: «Toma una vasija y coloca en ella un omer entero de maná; colócala ante El Eterno como depósito para vuestras generaciones». 34 Tal como El Eterno le había ordenado a Moshé (Moisés), Aarón la colocó ante el Arca del Testimonio como depósito. 35 Los Hijos de Israel comieron el maná durante cuarenta años, hasta su arribo a una tierra habitada; comieron el maná hasta su arribo a la frontera de la tierra de Canaán. 36 El omer es una décima parte de un eifá. (7ª ALIÁ / DÍA) 17 - 1 Toda la asamblea de los Hijos de Israel marchó desde el Desierto de Sin hacia sus viajes, según la palabra de El Eterno. Acamparon en Refidim, y no había agua para que el pueblo bebiera. 2 El pueblo disputó con Moshé (Moisés) y le dijo: «¡Danos agua para que bebamos!». Moshé (Moisés) les dijo: «¿Por qué disputáis conmigo? ¿Por qué ponéis a prueba a El Eterno?». 3 El pueblo tuvo sed de agua, y el pueblo se quejó contra Moshé (Moisés) y dijo: «¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarme de sed a mí y a mis hijos y a mi ganado?». 4 Moshé (Moisés) clamó ante El Eterno, diciendo: «¿Qué puedo hacer para este pueblo? ¡Otro poco más y me apedrearán!». 5 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Pasa delante del pueblo y toma contigo a algunos ancianos de Israel; y toma en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve. 6 Y he aquí que estaré ante ti junto a la roca de Joreb; golpearás la roca y el agua emanará de ella y el pueblo beberá». Así lo hizo Moshé (Moisés) a la vista de los ancianos de Israel. 7 Llamó al lugar Masá Umeribá, debido a la disputa de los Hijos de Israel y debido a que probaron a El Eterno, diciendo: «¿El Eterno está entre nosotros, o no?». 8 Vino Amalek y se enfrentó a Israel en Refidim. 9 Moshé (Moisés) le dijo a Ioshúa (Josué): «Elígenos gente y ve a enfrentarte a Amalek; mañana me pararé sobre la cima del monte con la vara de Dios en mi mano». 10 Ioshúa (Josué) hizo tal como le dijo Moshé (Moisés) y se enfrentó a Amalek; y Moshé (Moisés), Aarón y Jur subieron a la cima del monte. 11 Y sucedió que cuando Moshé (Moisés) alzaba la mano, Israel prevalecía, y cuando bajaba la mano, Amalek prevalecía. 12 Las manos de Moshé (Moisés) se volvieron pesadas, de modo que tomaron una piedra y la colocaron debajo de él, y él se sentó en ella, y Aarón y Jur le sostenían las manos, uno de este lado y el otro del otro lado, y él permaneció con las manos (elevadas) en plegaria hasta la puesta del sol. 13 Ioshúa (Josué) debilitó a Amalek y a su pueblo con el filo de la espada. (MAFTIR) 14 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Escribe esto como recordatorio en el Libro y recítalo a los oídos de Ioshúa (Josué), que ciertamente borraré el recuerdo de Amalek de debajo de los cielos». 15 Moshé (Moisés) construyó un altar y lo llamó: «El Eterno es Mi Milagro»; 16 y dijo: «Pues la mano está sobre el trono de Dios: El Eterno mantiene guerra contra Amalek, de generación en generación».

24 ene. 2012

Tu biShvat: Primer encuentro en Israel

BS"D Queridas amigas Shalom UBrajá! Las invito a participar de la primera Charla para Mujeres que, si Di-s quiere, realizaré en el próximo TuBiShvat 8 de febrero de 2012 a las 11 am, aquí, en Giv'at Zeev. Mi deseo es que éste, sea un primer encuentro de infinitos encuentros futuros. El shiur abarcará Shalom Bait, la Construcción de un hogar Judío y Taharat haMishpajá (Pureza Familiar) Aquellas que esten interesadas en participar, les propongo me escriban un mail a deborahstarkloff@hotmail.com Si Di-s me lo permite, bli neder, intentaré grabar la charla para aquellas mujeres que quieran verla en video. Im Irtzé HaShem, nos vemos pronto!!!! Con mucho cariño Patriicia Dvorah

22 ene. 2012

Torah en Español Libro Shemot (Exodo) Bo

LIBRO SHEMOT - PARASHÁ BO (ve) Tevet 27 – Shevat 4, 5772 / Enero 22 – 28, 2012 10 - 1 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Ve al Faraón, pues he hecho que su corazón y el de sus siervos se obstinen, para que pueda poner estas señales Mías en su medio; 2 y para que puedas relatar a oídos de tu hijo y del hijo de tu hijo que ridiculicé a Egipto, y Mis señales que coloqué entre ellos, para que sepan que Yo soy El Eterno». 3 Moshé (Moisés) y Aarón fueron al Faraón y le dijeron: «Así dijo El Eterno, Dios de los hebreos: ¿hasta cuándo te negarás a rendirte ante Mí? ¡Envía a Mi pueblo para que Me sirva! 4 Pues si te niegas a enviar a Mi pueblo, he aquí que mañana traeré langostas dentro de tus fronteras. 5 Y cubrirá la superficie de la tierra de modo tal que nadie podrá ver la tierra; y comerá los residuos que quedaron tras el granizo, y comerá todos los árboles que crecen para ti en el campo. 6 Llenará tus casas, las casas de tus siervos y las casas de todo Egipto, de una manera que ni tus padres ni tus abuelos han visto desde el día que llegaron a la tierra hasta el día de hoy». Y le dio la espalda y se alejó de la presencia del Faraón. 7 Los siervos del Faraón le dijeron: «¿Cuánto tiempo será esto una trampa para nosotros? ¡Envía a los hombres para que sirvan a El Eterno, su Dios! ¿Acaso todavía no sabes que Egipto está perdida?». 8 Y Moshé (Moisés) y Aarón fueron retornados al Faraón y él les dijo: «Id y servid a El Eterno, vuestro Dios; ¿quiénes son los que van?». 9 Dijo Moshé (Moisés): «Con nuestros jóvenes y nuestros ancianos iremos; con nuestros hijos y nuestras hijas, con nuestras ovejas y con nuestro ganado vacuno iremos, porque es fiesta de El Eterno para nosotros». 10 Él les dijo: «Que El Eterno esté con vosotros cuando os envíe con vuestros hijos. Mirad: el mal está frente a vuestros rostros. 11 No así; que vayan los hombres. Servid a El Eterno, pues eso es lo que queréis». Y los expulsó de la presencia del Faraón. (2º DÍA / 2ª ALIÁ) 12 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para que venga la langosta y ésta subirá sobre la tierra de Egipto y comerá toda la hierba, todo lo que dejó el granizo». 13 Moshé (Moisés) extendió su vara sobre la tierra de Egipto y El Eterno guió un viento del este por toda la tierra en aquel día y en toda aquella noche. Se hizo de mañana y el viento del este trajo la langosta. 14 La langosta subió por toda la tierra de Egipto y se posó en forma severa sobre toda la frontera de Egipto; nunca antes había habido una langosta como aquélla y no habría después ninguna igual. 15 Cubrió la superficie de toda la tierra y la tierra se oscureció; comió toda la hierba de la tierra y todos los frutos de los árboles que había dejado el granizo. En toda la tierra de Egipto no quedó verde en los árboles ni hierba en el campo. 16 El Faraón se apresuró a convocar a Moshé (Moisés) y a Aarón, y dijo: «He pecado ante El Eterno, vuestro Dios, y ante vosotros. 17 Y ahora, por favor, perdonad mi pecado esta sola vez y rogadle a El Eterno, vuestro Dios, que solo quite de mí esta muerte». 18 Él se alejó del Faraón y le rogó a El Eterno. 19 El Eterno cambió el rumbo del viento y lo transformó en un viento del oeste, poderoso, y éste se llevó la langosta y la transportó hacia el Mar Rojo; ni una sola langosta quedó dentro de todas las fronteras de Egipto. 20 Mas El Eterno endureció el corazón del Faraón y éste no envió a los Hijos de Israel. 21 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Extiende tu mano hacia el cielo y habrá oscuridad sobre la tierra de Egipto, y la oscuridad será tangible». 22 Moshé (Moisés) extendió la mano hacia el cielo y hubo una espesa oscuridad en toda la tierra de Egipto durante tres días. 23 Nadie pudo ver a su hermano ni nadie pudo levantarse de su sitio durante tres días; pero, en las residencias de todos los Hijos de Israel había luz. (3ER DÍA / 3ª ALIÁ) 24 El Faraón convocó a Moshé (Moisés) y le dijo: «Id, servid a El Eterno, únicamente vuestros rebaños de ovejas y vacas quedarán aquí; inclusive vuestros hijos pueden ir con vosotros». 25 Dijo Moshé (Moisés): «Aún más, tú colocarás en nuestras manos ofrendas festivas y ofrendas ígneas, y las ofreceremos a El Eterno, nuestro Dios. 26 Y nuestro ganado, también irá con nosotros, ni una sola pezuña quedará, pues de él tomaremos para servir a El Eterno, nuestro Dios; no sabremos con qué servir a El Eterno hasta que lleguemos allí». 27 El Eterno endureció el corazón del Faraón y no quiso enviarlos. 28 El Faraón le dijo: «¡Vete de mí! Cuídate de no ver más mi rostro, pues el día que veas mi rostro, morirás». 29 Dijo Moshé (Moisés): «Has hablado correctamente. Jamás volveré a ver tu rostro». 11 - 1 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Una plaga más traeré sobre el Faraón y sobre Egipto; y luego los enviará de aquí. Cuando os envíe, os expulsará totalmente de aquí. 2 Te ruego hables a los oídos del pueblo: que cada hombre le pida a su prójimo y cada mujer a su prójima, vasijas de plata y vasijas de oro». 3 El Eterno hizo que el pueblo hallase gracia en los ojos de Egipto; además, el hombre Moshé (Moisés) era muy grande en la tierra de Egipto; además, el hombre Moshé (Moisés) era muy grande en la tierra de Egipto, a ojos de los siervos del Faraón y a ojos del pueblo. (4º DÍA / 4ª ALIÁ) 4 Dijo Moshé (Moisés): «Así dijo El Eterno: Alrededor de la medianoche, saldré al interior de Egipto. 5 Todos los primogénitos de la tierra de Egipto morirán, desde el primogénito del Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sirvienta que está detrás del molino, y todos los primogénitos de los animales. 6 Habrá un gran clamor en toda la tierra de Egipto, como jamás ha habido y como jamás volverá a haber. 7 Pero contra todos los Hijos de Israel, ningún perro afilará su lengua, ni contra el hombre, ni contra el animal, para que sepas que El Eterno ha diferenciado entre Egipto e Israel. 8 Entonces todos estos siervos tuyos vendrán a Mí y se postrarán ante Mí, diciendo: Idos, tú y todo el pueblo que te sigue. ¡Luego, me iré!». Y se alejó de la presencia del Faraón, encolerizado. 9 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «El Faraón no te hará caso, para que Mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto». 10 Entonces Moshé (Moisés) y Aarón realizaron todas estas maravillas ante el Faraón, mas El Eterno endureció el corazón del Faraón y no envió a los Hijos de Israel de su tierra. 12 - 1 El Eterno les dijo a Moshé (Moisés) y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2 «Este mes será para vosotros el principio de los meses, será para vosotros el primero de los meses del año. 3 Hablad a toda la asamblea de Israel, diciendo: El diez de este mes, tomarán para sí, cada hombre, un cordero para cada casa paterna, un cordero para la casa. 4 Mas si la casa es demasiado pequeña para un cordero, entonces él y su vecino que está cerca de su casa tomarán según la cantidad de personas; cada uno será contado para el cordero según lo que come. 5 Un cordero sin mácula, dentro de su primer año, será para vosotros; de las ovejas o las cabras lo tomaréis. 6 Será vuestro para que lo examinéis hasta el día catorce de este mes; toda la congregación de la asamblea de Israel lo sacrificará a la tarde. 7 Tomarán de su sangre y la colocarán sobre las dos jambas de las puertas y sobre el dintel de las casas en las que lo comerán. 8 Comerán la carne esa noche, asada al fuego, con matzot; con hierbas amargas la comerán. 9 No lo comeréis parcialmente asado o cocido en agua; únicamente asado al fuego, su cabeza, sus patas y sus vísceras. 10 No dejaréis nada de él hasta la mañana, todo lo que sobre de él será quemado hasta la mañana. 11 Así lo comeréis: con los lomos ceñidos, los zapatos en los pies, y los bastones en la mano; lo comeréis de prisa, es la ofrenda de Pesaj para El Eterno. 12 Yo pasaré por toda la tierra de Egipto esa noche y golpearé a cada primogénito de la tierra de Egipto, desde el hombre hasta el animal; y contra todos los dioses de Egipto impondré juicios: Yo soy El Eterno. 13 La sangre sobre las casas en las que estéis será vuestra señal; cuando vea la sangre os saltearé; no habrá plaga de destrucción sobre vosotros cuando golpee a la tierra de Egipto. 14 Este día será un recordatorio para vosotros y lo celebraréis como fiesta para El Eterno; por vuestras generaciones, como decreto eterno lo celebraréis. 15 Durante siete días comeréis matzot, pero el día anterior (al primero de los siete días) anularéis la levadura de vuestros hogares; pues todo el que coma alimentos leudados, esa alma será cortada de Israel, desde el primer día hasta el séptimo día. 16 El primer día será un día de sagrada convocación y el séptimo día será un día de sagrada convocación para vosotros, no podrán hacerse trabajos en esos días, excepto lo que necesite comer cualquier persona, únicamente eso podréis hacer. 17 Cuidarán las matzot, pues ese mismo día habré sacado a vuestras legiones de la tierra de Egipto; observaréis este día por vuestras generaciones como decreto eterno. 18 En el primer mes, el día catorce del mes, a la noche comeréis matzot, hasta el día veintiuno del mes a la noche. 19 Durante siete días no se hallará levadura en vuestras casas, pues todo el que coma fermento, esa alma será cortada de la asamblea de Israel, ya sea un converso o un nativo de la tierra. 20 No comeréis nada leudado; en todos vuestros lugares de residencia comeréis matzot». (5º DÍA / 5ª ALIÁ) 21 Moshé (Moisés) convocó a todos los ancianos de Israel y les dijo: «Tomad o comprad para vosotros una oveja del rebaño para vuestras familias y sacrificad la ofrenda de Pesaj. 22 Tomaréis un manojo de hisopo y lo mojaréis en la sangre que hay en la vasija y tocaréis el dintel y las dos jambas de la puerta con la sangre que hay en la vasija, y en cuanto a vosotros, no saldréis de la entrada de la casa hasta la mañana. 23 El Eterno pasará para golpear a Egipto y Él verá la sangre que está en el dintel y en las dos jambas; y El Eterno salteará la entrada y no permitirá que el destruidor entre a vuestros hogares para atacar. 24 Observaréis este asunto como decreto para vosotros y vuestros hijos por siempre. 25 Y sucederá que cuando lleguéis a la tierra que El Eterno os dará, tal como ha hablado, observaréis este servicio. 26 Y acontecerá que cuando vuestros hijos os digan «¿Qué es este servicio para vosotros?», 27 diréis: «Es una ofrenda festiva de Pesaj para El Eterno, Quien salteó las casas de los Hijos de Israel en Egipto cuando golpeó a los egipcios, mas salvó nuestras casas», y el pueblo postró sus cabezas y se inclinó. 28 Los Hijos de Israel fueron e hicieron tal como El Eterno les ordenó a Moshé (Moisés) y a Aarón, así lo hicieron. (6º DÍA / 6ª ALIÁ) 29 Y a la medianoche El Eterno golpeó a todos los primogénitos de Egipto, desde el primogénito del Faraón, que estaba sentado en su trono, hasta el primogénito del cautivo, que estaba en el calabozo, y a cada animal primogénito. 30 El Faraón se levantó de noche, él y sus siervos y todo Egipto, y hubo un gran clamor en Egipto, pues no había casa en la que no hubiera un muerto. 31 Él llamó a Moshé (Moisés) y a Aarón de noche y les dijo: «Levantaos, idos de mi pueblo, también vosotros, también los Hijos de Israel; ¡id y servid a El Eterno, tal como habéis hablado! 32 Tomad incluso vuestras ovejas y hasta vuestros vacunos, tal como habéis hablado, e idos y bendecidme también». 33 Egipto presionaba al pueblo, para apresurarlos a enviarlos de la tierra, pues dijeron: «¡Estamos muriendo todos!». 34 El pueblo tomó la masa antes de que pudiera leudarse y ató sus sobrantes a su vestimenta, sobre sus hombros. 35 Los Hijos de Israel cumplieron con la palabra de Moshé (Moisés); pidieron a los egipcios vasijas de plata, vasijas de oro y vestimentas. 36 El Eterno hizo que el pueblo hallara gracia en los ojos de los egipcios y éstos le concedieron lo pedido, y así vaciaron a Egipto. 37 Los Hijos de Israel viajaron de Ramsés a Sucot, alrededor de seiscientos mil hombres a pie, además de los niños. 38 También subió con ellos una mixtura de gente y ovejas y ganado vacuno, muchísimo ganado. 39 Hornearon la masa que sacaron de Egipto como tortas ázimas, pues no pudieron leudarse pues fueron expulsados de Egipto y no podían retrasarse, ni tampoco habían preparado provisiones para ellos mismos. 40 La duración de la residencia que los Hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años. 41 Y al cabo de cuatrocientos treinta años, y en ese mismo día, todas las legiones de El Eterno salieron de la tierra de Egipto. 42 Fue una noche de vigilia para El Eterno, para sacarlos de la tierra de Egipto. Esa noche continúa siendo una noche de vigilia de El Eterno para los Hijos de Israel para todas las generaciones. 43 El Eterno les dijo a Moshé (Moisés) y a Aarón: «Éste es el decreto (de la ofrenda) de Pésaj: ninguna persona foránea puede comer de ella. 44 Todo esclavo de hombre, que haya sido comprado con dinero, lo circuncidaréis; luego podrá comer de ella. 45 El residente temporario y el empleado no podrán comer de ella. 46 En una casa será comida; no sacarás parte de la carne de la casa afuera y no quebrarás ninguno de sus huesos. 47 Toda la asamblea de Israel la realizará. 48 Cuando un prosélito habite entre vosotros, realizará la ofrenda de Pesaj para El Eterno, cada uno de sus varones será circuncidado y luego podrá acercarse a realizarla y será como un nativo de la tierra; ningún varón incircunciso podrá comer de ella. 49 Una ley habrá para el nativo y para el prosélito que habita entre vosotros». 50 Todos los Hijos de Israel hicieron tal como El Eterno les ordenó a Moshé (Moisés) y a Aarón, así lo hicieron. 51 Y sucedió aquel mismo día: El Eterno sacó a los Hijos de Israel de la tierra de Egipto, en sus legiones. (7º DÍA / 7ª ALIÁ) 13 - 1 El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Santifícame todo primogénito, el primero de cada matriz de los Hijos de Israel, del hombre y del animal, es Mío». 3 Moshé (Moisés) le dijo al pueblo: «Recordad este día en que salisteis de Egipto, de la casa de la esclavitud, pues con mano fuerte El Eterno os sacó de aquí, y por lo tanto no se puede comer alimentos leudados. 4 Hoy partís, en el mes de la primavera. 5 Y acontecerá que realizaréis este servicio en este mes cuando El Eterno os traiga a la tierra del cananeo, del jeteo, del amorreo, del jiveo, y del iebuseo, que Él juró a vuestros antepasados que os la daría, una tierra en la que fluye la leche y la miel. 6 Durante siete días comeréis matzot y el séptimo día será fiesta para El Eterno. 7 Se comerá matzot durante siete días; no se verá en tu posesión alimentos leudados, ni levadura, en todos tus límites. 8 Y ese día le relatarás a tu hijo: «Es a causa de esto que El Eterno hizo por mí cuando salí de Egipto». 9 Y será para ti señal en tu brazo y recordatorio entre tus ojos, para que la Torá de El Eterno esté en tu boca, pues con mano fuerte El Eterno os sacó de Egipto. 10 Observarás este decreto en su época designada, año tras año. 11 Y sucederá que cuando El Eterno te traiga a la tierra de los cananeos, tal como te juró a ti y a tus antepasados, y te la haya dado, 12 que separarás el primero de cada matriz para El Eterno, y del primerizo del ganado que te pertenece, los machos serán de El Eterno. 13 Todo primerizo de asno, lo redimirás con un cordero; si no lo redimes, con el hacha le partirás la nuca. Y redimirás todo primogénito del hombre entre tus hijos. (MAFTIR) 14 Y será que cuando tu hijo te pregunte en un futuro: «¿Qué es esto?», tú le dirás: «Con mano fuerte El Eterno nos sacó de Egipto, de la casa de esclavitud. 15 Y sucedió que cuando el Faraón se empecinó en negarse a enviarnos, que El Eterno mató a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde el primogénito del hombre hasta el primogénito del animal. Por eso le ofrendo a El Eterno todo varón primero de cada matriz, y redimiré a todos los primogénitos de mis hijos. 16 Y será una señal sobre tu brazo y como insignia entre tus ojos, pues con mano fuerte El Eterno nos sacó de Egipto».

16 ene. 2012

Torah en Español Libro Shemot (Éxodo) Parashá Vaerá










LIBRO SHEMOT - PARASHÁ VAERÁ (y me mostré) Tevet 20 - 26, 5772 / Enero 15 – 21, 2012 2 Dios habló con Moshé (Moisés) y le dijo: «Yo soy El Eterno. 3 Aparecí ante Abraham, Itzjak (Isaac) y Iaacov (Jacob) como El Shadai, pero por Mi Nombre El Eterno no Me hice conocer ante ellos. 4 Además, establecí Mi pacto con ellos para darles la tierra de Canaán, la tierra de su residencia, en la que habitaron. 5 También oí el gemido de los Hijos de Israel, esclavizados por Egipto, y recordé Mi pacto. 6 Por eso, diles a los Hijos de Israel: Yo soy El Eterno, y Yo os sacaré de bajo la carga de Egipto; Yo os rescataré de su esclavitud; Yo os redimiré, con brazo extendido y con grandes juicios. 7 Yo os tomaré para Mí como pueblo y seré un Dios para vosotros; y vosotros sabréis que Yo soy El Eterno vuestro Dios, Quien os saca de los sufrimientos de Egipto. 8 Yo os traeré a la tierra por la cual alcé Mi mano para dársela a Abraham, Itzjak (Isaac) y Iaakov (Jacob); y os la daré por herencia. Yo soy El Eterno». 9 Moshé (Moisés) habló así a los Hijos de Israel; mas no le hicieron caso a Moshé (Moisés), debido a la falta de aliento y los duros trabajos. 10 El Eterno habló con Moshé (Moisés), diciendo: 11 «Ve a hablar con el Faraón, rey de Egipto, para que envíe a los Hijos de Israel de su tierra». 12 Moshé (Moisés) habló ante El Eterno, diciendo: «He aquí que los Hijos de Israel no me han escuchado, ¿¡y el Faraón me va a escuchar!? ¡Yo tengo labios incircuncisos!». 13 El Eterno habló con Moshé (Moisés) y Aarón y les dio órdenes respecto de los Hijos de Israel y del Faraón, rey de Egipto, para que saquen a los Hijos de Israel de la tierra de Egipto. 2º DÍA / 2ª ALIÁ 14 Éstos eran los jefes de las casas de sus padres: Los hijos de Reubén (Rubén) el primogénito de Israel: Janoj y Palú, Jetzrón y Carmí; éstas eran las familias de Reubén. 15 Los hijos de Shimón (Simeón): Iemuel, Iamín, Ohad, Iajín, y Tzójar; y Shaúl el hijo de la cananea; éstas eran las familias de Shimón (Simeón). 16 Éstos eran los nombres de los hijos de Levi por orden de nacimiento: Gershon, Kehat y Merarí; los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete años. 17 Los hijos de Gershón: Livní y Shimei, según sus familias. 18 Los hijos de Kehat: Amram, Itzhar, Jebrón y Uziel; los años de la vida de Kehat fueron ciento treinta y tres años. 19 Los hijos de Merarí: Majlí y Mushí; éstas eran las familias levitas, por orden de nacimiento. 20 Amram tomó a su tía Iojéved por mujer, y ella dio a luz a Aarón y Moshé (Moisés); los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años. 21 Los hijos de Itzhar: Kóraj, Néfeg y Zijrí. 22 Los hijos de Uziel: Mishael, Eltzapán, y Sitrí. 23 Aarón tomó por mujer a Elisheva, hija de Aminadav, hermana de Najshón, y ella dio a luz a Nadav y Abihú, Elazar e Itamar. 24 Los hijos de Kóraj: Asir, Elkaná y Abiasaf; éstas eran las familias korajitas. 25 Elazar hijo de Aarón tomó para sí mujer de las hijas de Putiel, y ella dio a luz a Pinjas; éstos eran los jefes de los padres de los levitas, según sus familias. 26 Éstos eran Aarón y Moshé (Moisés) a los que El Eterno dijo: «Sacad a los Hijos de Israel de la tierra de Egipto según sus legiones». 27 Ellos fueron los que hablaron con el Faraón, rey de Egipto, para sacar a los Hijos de Israel de Egipto; ésos eran Moshé (Moisés) y Aarón. 28 Y el día en que El Eterno habló con Moshé (Moisés) en la tierra de Egipto. 3ER DÍA / 3ª ALIÁ 29 El Eterno habló con Moshé (Moisés), diciendo: «Yo soy El Eterno. Habla con el Faraón, rey de Egipto, todo lo que te he dicho». 30 Moshé (Moisés) dijo ante El Eterno: «¡He aquí que tengo labios incircuncisos! ¿Cómo me va a hacer caso el Faraón?». 7 1 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Ve, te he puesto por amo sobre el Faraón y tu hermano Aarón será tu profeta. 2 Dirás todo lo que te ordene y tu hermano Aarón hablará ante el Faraón, para que envíe a los Hijos de Israel de su tierra. 3 Mas Yo endureceré el corazón del Faraón, y multiplicaré Mis señales y Mis maravillas en la tierra de Egipto. 4 El Faraón no te hará caso y Yo pondré Mi mano sobre Egipto; y sacaré a Mis legiones, a Mi pueblo, los Hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios. 5 Y Egipto sabrá que Yo soy El Eterno cuando extienda Mi mano sobre Egipto y saque a los Hijos de Israel de entre ellos». 6 Moshé (Moisés) y Aarón hicieron tal como les había mandado El Eterno. Así lo hicieron. 7 Moshé (Moisés) tenía ochenta años y Aarón tenía ochenta y tres años cuando hablaron con el Faraón. 4º DÍA / 4ª ALIÁ 8 El Eterno les dijo a Moshé (Moisés) y Aarón, diciendo: 9 «Cuando el Faraón os hable, diciendo: Armaos de una maravilla, le dirás a Aarón: Toma tu vara y arrójala ante el Faraón ¡y se transformará en serpiente!». 10 Moshé (Moisés) fue con Aarón ante el Faraón y así lo hicieron, tal como El Eterno había ordenado; Aarón arrojó su vara ante el Faraón y ante sus siervos, y ésta se transformó en serpiente. 11 El Faraón también convocó a sus sabios y sus magos, y ellos también, los nigromantes de Egipto, hicieron lo mismo con sus encantamientos. 12 Cada uno arrojó su vara y éstas se transformaron en serpientes; y la vara de Aarón se tragó a las varas de ellos. 13 El corazón del Faraón se fortaleció, y no les hizo caso, tal como había hablado El Eterno. 14 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «El corazón del Faraón es obstinado, se niega a enviar al pueblo. 15 Ve al Faraón por la mañana, he aquí que va al agua, y te pararás frente a él en la orilla del río y llevarás en la mano la vara que se transformó en serpiente. 16 Le dirás: El Eterno, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti, diciendo: Envía a Mi pueblo para que Me sirvan en el Desierto, pero he aquí que no has hecho caso hasta ahora. 17 Así dice El Eterno: Así sabrás que Yo soy El Eterno; he aquí que con la vara que tengo en la mano golpearé las aguas que hay en el río y se transformarán en sangre. 18 Los peces que hay en el agua morirán y el río se volverá apestable. Egipto se hastiará de tratar de beber agua del río». 19 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Dile a Aarón: Toma tu vara y extiende la mano sobre las aguas de Egipto; sobre sus ríos, sobre sus canales, sobre sus embalses y sobre todos sus depósitos de agua, y se transformarán en sangre; habrá sangre en toda la tierra de Egipto, inclusive en las vasijas de madera y de piedra». 20 Moshé (Moisés) y Aarón así lo hicieron, tal como les mandó El Eterno. Él sostuvo la vara y golpeó el agua que había en el río, en presencia del Faraón y en presencia de sus siervos, y toda el agua que había en el río se transformó en sangre. 21 Los peces que había en el río murieron y el río se volvió apestable; Egipto no podía beber del agua del río, y la sangre se encontraba en toda la tierra de Egipto. 22 Los nigromantes de Egipto hicieron lo mismo por medio de sus encantamientos; y el corazón del Faraón se fortaleció y no les hizo caso, tal como había hablado El Eterno. 23 El Faraón les dio la espalda y se fue a su casa. Tampoco prestó atención a esto. 24 Todos los egipcios cavaron alrededor del río en busca de agua que beber, pues no podían beber las aguas del río. 25 Siete días se cumplieron después de que El Eterno atacó el río. 26 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Ve al Faraón y dile: Así dijo El Eterno: Envía a Mi pueblo para que Me sirvan. 27 Pero si te niegas a enviarlos, he aquí que golpearé todos tus límites con ranas. 28 El río pululará por las ranas y éstas subirán y entrarán en tu casa y en tu dormitorio y en tu cama, y en las casas de tus siervos y de tu pueblo, y en tus hornos y en tu masa. 29 Y las ranas subirán sobre ti y sobre tu pueblo y sobre todos tus siervos». 8 1 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Dile a Aarón: Extiende la mano con tu vara sobre los ríos, sobre los canales y sobre los embalses, y eleva a las ranas por sobre la tierra de Egipto». 2 Aarón extendió la mano sobre las aguas de Egipto y la rana subió y cubrió la tierra de Egipto. 3 Los nigromantes hicieron lo mismo por medio de sus encantamientos e hicieron subir a las ranas por sobre la tierra de Egipto. 4 El Faraón convocó a Moshé (Moisés) y a Aarón y dijo: «Rogadle a El Eterno que quite las ranas de mí y de mi pueblo y yo enviaré al pueblo para que presente ofrendas ante El Eterno». 5 Moshé (Moisés) le dijo al Faraón: «Pruébame, ¿cuándo debo pedir por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para extirpar a las ranas de ti y de tus casas? Únicamente en el río permanecerán». 6 Y él dijo: «Mañana». Dijo: «Tal como dices, para que sepas que no hay nadie como El Eterno, nuestro Dios. 5º DÍA / 5ª ALIÁ 7 Las ranas se alejarán de ti y de tus casas, y de tus siervos y de tu pueblo; permanecerán únicamente en el río». 8 Moshé (Moisés) y Aarón se alejaron de la presencia del Faraón; Moshé (Moisés) clamó ante El Eterno por las ranas que había acarreado sobre el Faraón. 9 El Eterno hizo cual la palabra de Moshé (Moisés) y las ranas de las casas, de los patios, y de los campos, murieron. 10 Fueron acumuladas en montones y montones, y la tierra apestaba. 11 El Faraón vio que hubo un alivio y se mantuvo con el corazón obstinado. No les hizo caso, tal como había hablado El Eterno. 12 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Dile a Aarón: Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra; se transformará en piojos por toda la tierra de Egipto”». 13 Así lo hicieron: Aarón extendió la mano con su vara y golpeó el polvo de la tierra, y los piojos estuvieron sobre el hombre y los animales; todo el polvo de la tierra se transformó en piojos, en toda la tierra de Egipto. 14 Los nigromantes hicieron lo mismo para sacar a los piojos por medio de sus encantamientos, mas no pudieron. Y los piojos estuvieron sobre el hombre y los animales. 15 Los nigromantes le dijeron al Faraón: «Es un dedo de Dios». Pero el corazón del Faraón se fortaleció y no les hizo caso, tal como había hablado El Eterno. 16 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Levántate temprano a la mañana y preséntate delante del Faraón, he aquí que sale al agua, y le dirás: Así dijo El Eterno: envía a mi pueblo para que Me sirvan. 17 Pues si no envías a Mi pueblo, he aquí que enviaré un enjambre de bestias salvajes contra ti, tus siervos, tu pueblo, y tus casas; y las casas de Egipto se llenarán con el enjambre de bestias salvajes, e inclusive el suelo sobre el que se encuentran. 18 Y ese día separaré a la tierra de Goshen sobre la cual se halla Mi pueblo y allí no habrá enjambre de bestias salvajes; para que sepas que Yo soy El Eterno en medio de la tierra. 6º DÍA / 6ª ALIÁ 19 Haré una distinción entre Mi pueblo y tu pueblo, mañana llegará esta señal». 20 Así lo hizo El Eterno, y un terrible enjambre de bestias salvajes llegó a la casa del Faraón y a la casa de sus siervos; y en toda la tierra de Egipto la tierra se corrompía a causa del enjambre de bestias salvajes. 21 El Faraón convocó a Moshé (Moisés) y Aarón y dijo: «Id, presentad ofrendas a vuestro Dios en la tierra». 22 Dijo Moshé (Moisés): «No es correcto que así hagamos, pues ofreceremos la deidad de Egipto a El Eterno, nuestro Dios; he aquí que si fuéramos a sacrificar la deidad de Egipto ante sus ojos, ¿acaso no nos apedrearían? 23 Iremos en un camino de tres días por el desierto y presentaremos ofrendas ante El Eterno, nuestro Dios, tal como Él nos dirá». 24 Dijo el Faraón: «Os dejaré ir y presentaréis ofrendas ante El Eterno, vuestro Dios, en el desierto; sólo que no os vayáis lejos, ¡Rogad por mí!». 25 Dijo Moshé (Moisés): «He aquí que me retiraré de ante ti y rogaré a El Eterno, y el enjambre de bestias salvajes se alejará mañana del Faraón, de sus siervos, y de su pueblo. Sólo que el Faraón no continúe engañando, y prosiga sin enviar al pueblo para que presente ofrendas ante El Eterno». 26 Moshé (Moisés) se alejó de la presencia del Faraón y rogó ante El Eterno. 27 El Eterno hizo según la palabra de Moshé (Moisés), y quitó el enjambre de bestias salvajes del Faraón, de sus siervos y de su pueblo: no quedó ni una sola. 28 Mas el Faraón endureció su corazón incluso esta vez y no envió al pueblo. 9 1 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Ve al Faraón y dile: Así dijo El Eterno, Dios de los hebreos: Envía a Mi pueblo para que Me sirva. 2 Pues si te niegas a enviarlos y continúas sujetándolos, 3 he aquí que la mano de El Eterno estará sobre tu ganado que está en el campo, sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre los vacunos y sobre las ovejas: una peste muy grave. 4 El Eterno hará una distinción entre el ganado de Israel y el ganado de Egipto, y nada de lo que pertenece a los Hijos de Israel morirá. 5 El Eterno ha elegido un momento determinado, diciendo: Mañana El Eterno hará cumplir esta palabra en la tierra». 6 El Eterno cumplió esta palabra al día siguiente y todo el ganado de Egipto murió, y del ganado de los Hijos de Israel ni uno solo murió. 7 El Faraón envió (emisarios) y he aquí que del ganado de Israel ni uno solo había muerto, pero aun así el corazón del Faraón se obstinó y no envió al pueblo. 8 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés) y a Aarón: «Tomad para vosotros puñados de hollín de los hornos y que Moshé (Moisés) lo lance en dirección al cielo, ante los ojos del Faraón. 9 Se transformará en polvo sobre toda la tierra de Egipto y se transformará en sarna que brotará en ampollas en el hombre y en el animal en toda la tierra de Egipto». 10 Ellos tomaron hollín del horno, y se pararon ante el Faraón, y Moshé (Moisés) lo arrojó hacia el cielo; y se transformó en sarna y ampollas que brotaban al hombre y al animal. 11 Los nigromantes no podían pararse frente a Moshé (Moisés) a causa de la sarna, porque la sarna estaba sobre los nigromantes y sobre todo Egipto. 12 El Eterno endureció el corazón del Faraón y no les hizo caso, tal como El Eterno había hablado a Moshé (Moisés). 13 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Levántate temprano a la mañana y preséntate frente al Faraón; dile: Así dijo El Eterno, el Dios de los hebreos: envía a Mi pueblo para que Me sirvan. 14 Pues esta vez enviaré todas Mis plagas contra tu corazón y sobre tus siervos y tu pueblo, para que sepas que no hay nadie igual que Yo en toda la tierra. 15 Pues ahora podría haber enviado Mi mano y haberte golpeado a ti y a tu pueblo con la peste, y te habría borrado de la faz de la tierra. 16 Sin embargo, para esto te he dejado sobrevivir: para demostrarte Mi fuerza y para que Mi Nombre sea declarado en toda la tierra. 7º DÍA / 7ª ALIÁ 17 Continúas oprimiendo a Mi pueblo, sin enviarlos. 18 He aquí que mañana a esta hora haré llover un granizo muy pesado, como jamás ha habido en Egipto, desde el día de su fundación hasta ahora. 19 Y ahora, envía a reunir a tu ganado y a todo lo que tienes en el campo; todas las personas y todos los animales que se encuentran en el campo y que no entren a las casas, el granizo descenderá sobre ellos y morirán». 20 Todo aquél de entre los siervos del Faraón que temía a la voz de Dios, mandó a sus siervos y a su ganado a las casas. 21 Y todo aquel que no atendió la palabra de El Eterno, dejó a sus siervos y a su ganado en el campo. 22 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Extiende tu mano en dirección al cielo y habrá granizo en toda la tierra de Egipto, sobre el hombre y sobre el animal, y sobre toda hierba del campo en la tierra de Egipto». 23 Moshé (Moisés) extendió su vara en dirección al cielo, y El Eterno desencadenó truenos, granizo y fuego en dirección a la tierra, y El Eterno hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto. 24 Hubo granizo y llamaradas de fuego entre el granizo, muy pesado, como jamás había habido en toda la tierra de Egipto desde que se transformó en nación. 25 El granizo castigó toda la tierra de Egipto, todo lo que había en el campo desde el hombre hasta el animal; toda hierba del campo golpeó el granizo y todos los árboles del campo aplastó. 26 Únicamente en la tierra de Goshen, donde estaban los Hijos de Israel, no hubo granizo. 27 El Faraón envió a convocar a Moshé (Moisés) y a Aarón, y les dijo: «Esta vez he pecado; El Eterno es el Justo, y yo y mi pueblo somos los malvados. 28 Rogadle a El Eterno, han habido ya demasiados truenos divinos y granizo; yo los enviaré y vosotros no continuaréis demorándose». 29 Moshé (Moisés) le dijo: «Cuando salga de la ciudad extenderé mis manos hacia El Eterno; los truenos cesarán y ya no habrá granizo, para que sepas que la tierra es de El Eterno. 30 Y en cuanto a ti y a tus siervos, yo sé que aún no Le temes a El Eterno, Dios». 31 El lino y la cebada fueron destruidos, pues la cebada estaba madura y el lino estaba en su tallo. 32 Y el trigo y la espelta no fueron atacados, pues maduran más tarde. MAFTIR 33 Moshé (Moisés) se alejó del Faraón, de la ciudad, y extendió las manos a El Eterno; los truenos y el granizo cesaron y la lluvia no llegó a la tierra. 34 El Faraón vio que la lluvia, el granizo y los truenos cesaron, y continuó pecando; y se obstinó su corazón, el de él y el de sus siervos. 35 El corazón del Faraón se endureció y no envió a los Hijos de Israel, tal como había dicho El Eterno a través de Moshé (Moisés).

15 ene. 2012

Construyendo un hogar Judío 17 Qué tiene de bueno lavar los platos?

BS"D Crees que el amor valioso es aquel acto de heroísmo que sale en las noticias de todos los medios? El amor valioso ,( ese que puede dar vuelta al mundo entero y revelar la Divinidad que nos sostiene), es aquel que damos en un pequeño acto de atención, una chispita de ternura, una sonrisa cariñosa, una disculpa honesta, un abrazo sorpresivo, una palabra alentadora, una guiñada cómplice, un preparar milanesas, un llorar por pura empatía... Y todo, sin cámaras, sin escenarios, todo en tu propia casa, en tu cocina, en la habitación de tu hija, en la intimidad con tu esposo, en el escritorio de tu hijo... En tu propio corazón

11 ene. 2012

Construyendo un hogar Judío 16 Sentirse amado

BS"D Tzadik, es aquel individuo que gracias a su conexión con Di-s, percibe su vida como una gran oportunidad para "DAR"... El rashá, es aquel que, sin importarle los medios ni las consecuencias, percibe su vida como una oportunidad para satisfacer sus necesidades, es decir, para "QUITAR"... Ambos viven dentro nuestro... Ambas pulsiones se debaten en nuestro interior... Nuestro libre albedrío, es el que otorga "voz y voto" a una de estas dos fuerzas que luchan por prevalecer... Nuestro Tzadik interior, se sabe amado por Di-s, y busca hacer el bien... El rashá, se siente sólo, herido, abandonado y busca atender sus carencias a través de su entorno... Pide, exige, o roba atención... Todo su andar, es ir al encuentro de víctimas que alimenten su ego desgarrado... "El mundo fue creado para mí" dicen nuestros sabios... El Tzadik entiende que todo este mundo, es creado por Di-s, para concederle un escenario y herramientas para trabajar, para curar, para embellecer y para reparar... El rashá trata de sacar provecho y como un bebé, que requiere atención y dedicación constantes, devora todo lo que el mundo le ofrece y más, para su propia y única satisfacción... Cada vez que miramos qué necesita nuestro esposo, qué necesita nuestro hijo, y nos ponemos en acción para alentar, valorar o auxiliar, se revela en nosotros la fuerza de nuestro Tzadik interno... Cada vez que culpamos a nuestro entorno, que reclamamos, que nos ofendemos, que manipulamos, estamos revelando la fuerza del agujero negro que late dentro de nuestro corazón... El Beinoní, el hombre "intermedio", es aquel individuo, que teniendo esas fuerzas destructivas bombeando dentro de su conciencia, elige NO permitirle salir a la Luz. El Beinoní es un luchador nato, un ser, que aún cuando desea "vampirizar" al mundo para sentirse arropado, se detiene y transforma su instinto en una fuerza para abrigar y calmar a su entorno... Cómo es posible? El Beinoní tiene un socio Todopoderoso que lo ayuda con la "tarea para el hogar". El Beinoní camina junto a Di-s. Cada vez que silenciamos nuestra crítica, nuestro "indiscutible" reclamo... Cada vez que dejamos de pedir más aplausos, más dinero, más condecoraciones... Cada vez que renunciamos a "salirnos con la nuestra"... Cada vez que prestamos atención a las necesidades de otros, cada vez que lavamos los platos (de todos)... Cada vez que admitimos que podemos estar equivocados, cada vez que pedimos lo que necesitamos sin culpas ni psicopateadas... Cada vez que registramos que lo importante no es nuestro YO, sino la Misión de nuestra Alma... Entonces nos volvemos Beinonim, verdaderos socios de Di-s, en la enmienda del Mundo.

10 ene. 2012

Shemot (Éxodo) para niños!!!

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9 ene. 2012

Torah en Español Libro Shemot (Éxodo)

LIBRO SHEMOT - PARASHÁ SHEMOT (Nombres) Tevet 13 - 19, 5772 / Enero 8 – 14, 2012
1 Y éstos son los nombres de los Hijos de Israel que vinieron a Egipto; con Iaacov (Jacob), vino cada hombre con su casa. 2 Reubén (Rubén), Shimón (Simeón), Levi, y Iehudá (Judá); 3 Isajar (Isacar), Zebulun (Zabulón), y Biniamín (Benjamín); 4 Dan, Naftalí (Neftalí); Gad y Asher (Aser). 5 Y todas las personas que salieron de los lomos de Iaakov (Jacob) eran setenta almas, y Iosef (José) estaba en Egipto. 6 Iosef (José) murió, y todos sus hermanos, y toda esa generación. 7 Los Hijos de Israel crecieron, proliferaron, aumentaron y se fortalecieron mucho, muchísimo, y la tierra se llenó de ellos. 8 Se levantó un nuevo rey en Egipto, que no conocía a Iosef (José). 9 Él le dijo a su pueblo: «He aquí que el pueblo, los Hijos de Israel, son más numerosos y más fuertes que nosotros. 10 Vamos, seamos más astutos que ellos para que no se multipliquen, y sea que en caso de guerra, se una también él a nuestros enemigos y luche contra nosotros, y suba de la tierra». 11 Designaron oficiales de tributo sobre él, para afligirlo con sus cargas, y construyó ciudades de almacenamiento para el Faraón, Pitom y Ramsés. 12 Pero cuanto más los afligían, más aumentaban y se extendían; y su desprecio se despertó a causa de los Hijos de Israel. 13 Egipto sometió a los Hijos de Israel con trabajos inhumanos. 14 Le amargó la vida con trabajos duros, con mortero y con ladrillos, y con todos los trabajos del campo; todos los trabajos que les asignaban eran inhumanos. 15 El rey de Egipto les dijo a las parteras hebreas, de las cuales la primera se llamaba Shifra y la segunda Púa, 16 y dijo: «Cuando atiendan a las mujeres hebreas y las vean sobre el asiento de dar a luz, si es un varón, lo mataréis, y si es una mujer, vivirá». 17 Mas las parteras temían a Dios y no hicieron lo que les dijo el rey de Egipto, y dejaron que los niños vivieran. (2º DÍA / 2ª ALIÁ) 18 El Rey de Egipto convocó a las parteras y les dijo: «¿Por qué habéis hecho esto y habéis dejado que vivan los niños?». 19 Las parteras le dijeron al Faraón: «Pues las mujeres hebreas no son como las mujeres egipcias, pues son expertas; antes de que la partera llegase a ellas, ya dieron a luz». 20 Dios benefició a las parteras y el pueblo aumentó y se fortaleció enormemente. 21 Y fue gracias a que las parteras temían a Dios (que Él) les hizo casas. 22 El Faraón ordenó a todo su pueblo, diciendo: «Todo varón que nazca, ¡al río lo arrojaréis! Y toda mujer, la dejaréis con vida». 2 - 1 Un hombre salió de la casa de Levi y tomó una mujer de Levi. 2 La mujer concibió y dio a luz a un hijo. Ella vio que era bueno y lo escondió durante tres meses. 3 Ya no podía esconderlo más, entonces tomó un canasto de juncos y lo untó con betún y brea; colocó al niño en él y lo puso entre las cañas, a la orilla del río. 4 Su hermana se colocó a distancia, para saber qué sería de él. 5 La hija del Faraón bajó al río a lavarse, y sus criadas caminaban junto al río. Ella vio el canasto entre las cañas y envió a su sirvienta, y lo tomó. 6 Lo abrió y vio al niño, y he aquí que el joven lloraba. Ella le tuvo compasión y dijo: «Éste es uno de los niños hebreos». 7 Su hermana le dijo a la hija del Faraón: «¿Quieres que vaya y te llame una nodriza de las hebreas, para que amamante para ti al niño?». 8 La hija del Faraón dijo: «Ve». La joven fue y llamó a la madre del niño. 9 La hija del Faraón le dijo: «Toma este niño y amamántalo para mí, y yo te daré tu paga». La mujer tomó al niño y lo amamantó. 10 El niño creció y ella lo trajo a la hija del Faraón, y fue un hijo para ella. Lo llamó Moshé (Moisés), pues dijo: «Pues de las aguas lo saqué». (3ER DÍA / 3ª ALIÁ) 11 Sucedió en aquellos días que Moshé (Moisés) creció y salió con sus hermanos, y observó sus sufrimientos; y vio que un hombre egipcio golpeaba a un hombre hebreo, a uno de sus hermanos. 12 Miró hacia un lado y hacia el otro, y vio que no había nadie; golpeó mortalmente al egipcio y lo escondió en la arena. 13 Al día siguiente salió, y he aquí que había dos hombres hebreos peleando. Le dijo al malvado: «¿Por qué golpeas a tu prójimo?». 14 Él le respondió: «¿Quién te designó por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Acaso planeas matarme, como mataste al egipcio?». Moshé (Moisés) tuvo miedo y pensó: «¡Ciertamente el asunto es sabido!». 15 El Faraón escuchó acerca de este asunto e intentó matar a Moshé (Moisés); Moshé (Moisés) huyó del Faraón y se asentó en la tierra de Midián. Se sentó junto a un pozo. 16 El sacerdote de Midián tenía siete hijas; ellas fueron y sacaron agua y llenaron los abrevaderos para dar de beber a las ovejas de su padre. 17 Llegaron los pastores y las echaron. Moshé (Moisés) se levantó y las salvó, y dio de beber a sus ovejas. 18 Ellas fueron a lo de su padre Reuel. Él dijo: «¿Cómo es que habéis venido tan rápido hoy?». 19 Ellas respondieron: «Un hombre egipcio nos salvó de manos de los pastores y hasta sacó agua para nosotras, y dio de beber a las ovejas». 20 Él les dijo a sus hijas: «¿Dónde está? ¿Por qué dejasteis al hombre? Llamadlo y que coma pan». 21 Moshé (Moisés) decidió habitar junto al hombre; y él le dio a su hija Tzipora a Moshé (Moisés). 22 Ella dio a luz a un hijo, y él lo llamó Gershom, pues dijo: «He sido extranjero en una tierra extraña». 23 Durante aquellos largos días, sucedió que el rey de Egipto murió, y los Hijos de Israel gemían a causa del trabajo y lloraban. Su clamor a causa del trabajo se elevó hasta Dios. 24 Dios oyó sus gemidos y Dios recordó Su pacto con Abraham, con Itzjak (Isaac) y con Iaacov (Jacob). 25 Dios vio a los Hijos de Israel; y Dios supo. (4º DÍA / 4ª ALIÁ) 3 - 1 Moshé (Moisés) estaba pastando las ovejas de Itró, su suegro, el sacerdote de Midián; él guió a las ovejas dentro del desierto y arribó a la Montaña de Dios, hacia Joreb. 2 Un ángel de El Eterno se le apareció en una llamarada de fuego que salía de un arbusto. Él vio, y he aquí que el arbusto ardía en el fuego, mas el arbusto no se consumía. 3 Moshé (Moisés) dijo: «Me apartaré y contemplaré esta gran imagen ¿por qué el arbusto no se consume?». 4 El Eterno vio que se había apartado para ver; y Dios lo llamó de entre el arbusto y dijo: «Moshé (Moisés), Moshé (Moisés)» y él respondió: «Heme aquí». 5 Él dijo: «No te acerques más, quítate los zapatos de tus pies, pues el lugar sobre el que pisas es tierra santa». 6 Y Él dijo: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Itzjak (Isaac) y el Dios de Iaakov (Jacob)». Moshé (Moisés) ocultó su rostro, pues tuvo miedo de contemplar a Dios. 7 El Eterno dijo: «Ciertamente he visto la aflicción de Mi pueblo que está en Egipto y he oído su clamor a causa de sus supervisores, pues he sabido de su dolor. 8 Bajaré y lo rescataré de la mano de Egipto, y lo ascenderé de esa tierra a una tierra buena y amplia, a una tierra en la que fluye la leche y la miel, al lugar del cananeo, el jeteo, el amorreo, el perizeo, el jiveo y el iebuseo. 9 Y ahora, he aquí que el clamor de los Hijos de Israel ha llegado hasta Mí y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. 10 Y ahora ve y te enviaré con el Faraón, y sacarás a Mi pueblo, los Hijos de Israel, de Egipto». 11 Moshé (Moisés) le dijo a Dios: «¿Quién soy yo para ir con el Faraón y sacar a los Hijos de Israel de Egipto?». 12 Y Él dijo: «Pues estaré junto a ti y ésta es tu señal de que te he enviado: cuando saques al pueblo de Egipto, servirás a Dios sobre esta montaña». 13 Moshé (Moisés) le dijo a Dios: «He aquí, cuando vaya a los Hijos de Israel y les diga: El Dios de vuestros antepasados me ha enviado a vosotros y ellos me digan: ¿Cuál es Su Nombre?, ¿qué les diré?». 14 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Seré lo que seré». Y Él dijo: «Así dirás a los Hijos de Israel: Seré me ha enviado a vosotros». 15 También le dijo Dios a Moshé (Moisés): «Así dirás a los Hijos de Israel: El Eterno, el Dios de vuestros antepasados, el Dios de Abraham, el Dios de Itzjak (Isaac) y el Dios de Iaacov (Jacob), me ha enviado a vosotros. Éste es Mi Nombre por siempre, y éste es Mi recuerdo, de generación en generación. (5º DÍA / 5ª ALIÁ) 16 Ve y reúne a los ancianos de Israel y diles: El Eterno, el Dios de vuestros antepasados, ha aparecido ante mí, el Dios de Abraham, Itzjak (Isaac) y Iaakov (Jacob), diciendo: «Ciertamente os he recordado y lo que se os hace en Egipto». 17 Y he dicho: «Os haré ascender de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del jeteo, del amorreo, del perizeo, del jiveo, y del iebuseo, a una tierra en la que fluye la leche y la miel. 18 Ellos oirán tu voz. Tú y los ancianos de Israel irán al rey de Egipto y le dirán: El Eterno, el Dios de los hebreos, se ha presentado ante nosotros. Y ahora, os rogamos nos dejes partir en un camino de tres días por el Desierto y presentaremos ofrendas a El Eterno, nuestro Dios. 19 Sé que el rey de Egipto no os dejará ir, excepto con mano fuerte. 20 Yo extenderé Mi mano y golpearé a Egipto con todas Mis maravillas que realizaré en su interior, y después de eso os enviará. 21 Yo haré que este pueblo halle favor a los ojos de Egipto, para que cuando os vayáis, no os vayáis vacíos. 22 Cada mujer pedirá a su vecina y a la que vive en su casa vasijas de plata, vasijas de oro y vestimentas; y las colocarás sobre tus hijos e hijas; y vaciaréis Egipto». 4 - 1 Moshé (Moisés) respondió y dijo: «Mas no me creerán y no escucharán mi voz, pues dirán: El Eterno no apareció ante ti». 2 El Eterno le dijo: «¿Qué es lo que tienes en la mano?» Y él dijo: «Una vara». 3 Él dijo: «Arrójala a tierra», y él la arrojó a tierra y se transformó en una serpiente. Moshé (Moisés) huyó de ella. 4 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Extiende tu mano y toma su cola». Él extendió la mano y la agarró fuertemente, y se transformó en una vara en su palma. 5 «Para que crean que El Eterno, el Dios de tus antepasados, apareció ante ti; el Dios de Abraham, el Dios de Itzjak (Isaac) y el Dios de Iaacov (Jacob).» 6 El Eterno también le dijo: «Lleva tu mano a tu pecho», y él llevó su mano a su pecho; luego la quitó y he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. 7 Dijo Él: «Vuelve a poner tu mano en tu pecho». Y él volvió a poner su mano en su pecho; y al sacarla de su pecho he aquí que era otra vez como su carne. 8 «Acontecerá que si no te creen y no escuchan la voz de la primera señal, creerán la voz de la segunda señal. 9 Y sucederá que si tampoco no creen estas dos señales y no escuchan tu voz, tomarás agua del río y la verterás sobre la tierra seca, y el agua que tomes del río se transformará en sangre cuando esté sobre la tierra seca». 10 Moshé (Moisés) le dijo a El Eterno: «Te ruego, mi Señor, no soy hombre de palabras, ni desde ayer, ni desde anteayer, ni desde que hablaste por primera vez con Tu sirviente, pues soy pesado de boca y pesado de palabras». 11 El Eterno le dijo: «¿Quién le dio boca al hombre, o quién hace al hombre mudo o sordo, o al hombre que ve o al ciego? ¿Acaso no soy Yo, El Eterno? 12 Y ahora, ¡ve! Estaré en tu boca y te enseñaré lo que debes decir». 13 Él dijo: «Te ruego, mi Señor, envía a alguien más apropiado». 14 La ira de El Eterno se despertó contra Moshé (Moisés), y dijo: «¿Acaso no está tu hermano Aarón, el levita? Yo sé que él ciertamente hablará; además, he aquí que él saldrá a encontrarte y cuando te vea se alegrará su corazón. 15 Tú le hablarás y colocarás las palabras en su boca; y Yo estaré en tu boca y en su boca; y os enseñaré a ambos lo que deben hacer. 16 Él hablará por ti ante el pueblo; y ocurrirá que él será tu boca y tú serás su guía. 17 Y esta vara tomarás en tu mano, con la que harás señales». (6º DÍA / 6ª ALIÁ) 18 Moshé (Moisés) fue y regresó a Ieter, su suegro, y le dijo: «Por favor, iré y regresaré junto con mis hermanos que están en Egipto, para ver si siguen con vida». Y Itró le dijo a Moshé (Moisés): «Ve en paz». 19 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés) en Midián: «Ve, retorna a Egipto, pues todas las personas que piden por tu vida han muerto». 20 Moshé (Moisés) tomó a su mujer y a sus hijos, los montó sobre el asno y regresó a la tierra de Egipto; y Moshé (Moisés) tomó la vara de Dios en su mano. 21 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Cuando regreses a Egipto, ve todas las maravillas que he colocado en tu mano y realízalas ante el Faraón; mas Yo endureceré su corazón y no dejará salir al pueblo. 22 Le dirás al Faraón: Así dijo El Eterno, Mi hijo primogénito es Israel. 23 Por eso te digo: Deja ir a Mi hijo para que Me sirva, mas tú te has negado a enviarlo; he aquí que mataré a tu hijo primogénito». 24 Y en el camino, en la posada, El Eterno lo encontró y trató de matarlo. 25 Tzipora tomó una piedra afilada y cortó el prepucio de su hijo y lo arrojó a sus pies; y dijo: «En todo lo que a mí concierne, estás casado con sangre». 26 Entonces lo liberó; y ella dijo: «Estabas casado con sangre por la circuncisión». 27 El Eterno le dijo a Aarón: «Ve a encontrarte con Moshé (Moisés) en el desierto». Fue y lo encontró en la montaña de Dios, y lo besó. 28 Moshé (Moisés) le relató a Aarón todas las palabras de El Eterno y que Él lo había enviado, y todas las señales que Él le había ordenado. 29 Moshé (Moisés) y Aarón fueron y reunieron a todos los ancianos de los Hijos de Israel. 30 Aarón habló todas las palabras que El Eterno le había dicho a Moshé (Moisés); y realizó las señales a la vista del pueblo. 31 Y el pueblo creyó y oyó que El Eterno había recordado a los Hijos de Israel, y que Él vio su aflicción, e inclinaron las cabezas y se postraron. (7º DÍA / 7ª ALIÁ) 5 - 1 Luego, Moshé (Moisés) y Aarón fueron y le dijeron al Faraón: «Así dijo El Eterno, el Dios de Israel: Envía a Mi pueblo, para que puedan celebrar para Mí en el desierto». 2 El Faraón dijo: «¿Quién es El Eterno para que yo escuche Su voz y envíe a Israel? ¡Yo no conozco a El Eterno, ni tampoco enviaré a Israel!». 3 Ellos dijeron: «El Dios de los hebreos apareció ante nosotros. Déjanos ir en un camino de tres días por el desierto y presentaremos ofrendas a El Eterno, nuestro Dios, para que no nos ataque mortalmente con la plaga o con la espada». 4 El rey de Egipto les dijo: «Moshé (Moisés) y Aarón, ¿por qué distraen a la gente de su trabajo? Atended a vuestras propias tareas». 5 Y el Faraón dijo: «He aquí que el pueblo de la tierra es ahora muy numeroso, ¡y vosotros deseáis que cesen en sus tareas!». 6 Aquel día, el Faraón ordenó a los supervisores del pueblo y a sus capataces, diciendo: 7 «Ya no daréis paja al pueblo para que fabriquen los ladrillos como ayer y anteayer; que vayan y la junten ellos mismos. 8 Pero la cuota de ladrillos que hacían ayer y anteayer, se la exigiréis, no se la reduzcáis, pues son haraganes; por eso exclaman, diciendo: Vamos a presentar ofrendas a nuestro Dios. 9 Que el trabajo sea más pesado sobre los hombres y que se dediquen a él, y que no presten atención a las palabras falsas». 10 Los supervisores del pueblo y sus capataces fueron y hablaron al pueblo, diciendo: «Así dijo el Faraón: no os daré paja. 11 Id vosotros mismos y tomad paja dondequiera que la encontréis, pues nada será reducido de vuestras tareas». 12 Y el pueblo se expandió por toda la tierra de Egipto para reunir espigas para paja. 13 Los supervisores los presionaron, diciendo: «Completad vuestras tareas, la porción diaria cada día, tal como cuando había paja». 14 Los capataces de los Hijos de Israel, a los que los supervisores del Faraón habían designado sobre ellos, eran golpeados, diciendo: «¿Por qué no completasteis ni ayer ni hoy vuestras obligaciones de hacer ladrillos, igual que ayer y anteayer?». 15 Los capataces de los Hijos de Israel fueron y clamaron ante el Faraón, diciendo: «¿Por qué hacéis esto a vuestros siervos? 16 Paja no les es dada a tus siervos, pero se nos dice: ¡Haced ladrillos!. He aquí que tus siervos son golpeados y es un pecado para tu pueblo». 17 Él dijo: «¡Sois haraganes, haraganes! Por eso decís: Permítenos ir a presentar ofrendas a El Eterno. 18 Ahora id a trabajad. No se os dará paja, ¡mas debéis entregar la cuota de ladrillos!». 19 Los capataces de los Hijos de Israel vieron su perturbación cuando les dijeron: «No reduzcáis los ladrillos, la cuota diaria cada día». 20 Cuando se alejaron de la presencia del Faraón encontraron a Moshé (Moisés) y Aarón parados frente a ellos. 21 Ellos les dijeron: «Que El Eterno os vea y juzgue, pues habéis causado que hasta nuestro olor sea apestable a los ojos del Faraón y a los ojos de sus siervos, y habéis puesto una espada en sus manos para que nos mate». (MAFTIR) 22 Moshé (Moisés) regresó a El Eterno y le dijo: «Señor mío, ¿por qué has hecho mal con este pueblo, por qué me has enviado? 23 Desde el momento en que fui al Faraón para hablar en Tu Nombre, ha perjudicado a este pueblo, mas Tú no rescataste a Tu pueblo». 6 - 1 El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): «Ahora verás lo que le haré al Faraón, pues por medio de la mano fuerte los enviará, y por la mano fuerte los expulsará de su tierra».

8 ene. 2012

Construyendo un hogar Judío 15 Interpretando una canción de amor

Di-s pone Su mirada sobre cada uno de nosotros. El Eterno actúa con nosotros "medida por medida". Eres generoso? Di-s te responderá con la misma moneda... Eres engañador? Di-s te enviará estafadores para que despiertes! Si estamos preguntando Su opinión... Di-s nos regalará un "poco" de Su Sabiduría Infinita... Si niegas Su supervisión pormenorizada... Di-s ocultará Su Rostro y creerás vivir en un mundo de "suertes" y "casualidades"... Y si te vacías de ambiciones personales y buscas actualizar la misión de tu Alma... Di-s se asociará a la empresa de tu vida y veras en cada sueño realizado, la firma de Tu Creador.

5 ene. 2012

Leilui Nishmat de mi padre

(Video subido hace 12 meses)
Para Elevación del Alma de mi padre, fallecido el viernes 14 de enero del 2011
LeIlui Nishmat Iosef Shíe ben Meishe Iosef Z"L


4 ene. 2012

Iortzait, aniversario del fallecimiento de mi papá

Este próximo viernes 11 de Tevet, 6 de enero del 2012, se cumplen doce meses de la desaparición física de mi amado padre Iosef Shíe ben Meishe Iosef Z"L (Sea su recuerdo para Bendición)
 Recé para que estuvieras en el Gan Eden... Para que tu juicio fuera rápido y te llevaran con celeridad al lugar amoroso donde habitan las Almas de los Amados... Pedí para que, después de tanto dolor, pudieras reencontrarte con la belleza infinita de tu propia Alma, libre de enfermedad, libre de grillos, plena de Luz... Estuvimos cerca, pude vislumbrar tu lucha silenciosa... Ahora sabes la Verdad, ahora, gracias a Di-s, tienes respuestas a tus preguntas... Te amo... Fuiste un escudo para mí... Guardo en mi corazón, tu eterna sonrisa y tu amor incondicional... Ahora anhelo ese día en el que se cumpla mi sueño de caminar juntos, por las calles de Ierushalaim... Espero por el momento que podamos reir y reir, cuando por fin, hayamos despertado... Patri
Salmo 126 Canción de las Ascensiones: Cuando Adonái haga retornar a los exiliados de Tzión, seremos como si antes hubiéramos soñado. Entonces se colmará de risas nuestra boca y nuestra lengua de cánticos de alegría; entonces dirán entre las naciones, "Adonái ha hecho grandes cosas por estos". Grandes cosas ha hecho Adonái por nosotros; estuvimos alegres. Adonái, haz retornar a nuestros exiliados cual arroyos a la tierra árida. Aquellos que siembran con lágrimas cosecharán con cánticos de alegría. El va andando y llora, cargando la bolsa de semilla; de seguro que retornará con cánticos de alegría, portando sus gavillas.

2 ene. 2012

Construyendo un hogar Judío 14 La Paz Verdadera

BS"D Saliendo de Jánuca deberíamos iluminar el Mundo con nuestro ejemplo de Amor y Respeto hacia al prójimo. Los Judíos vinimos a ser un estandarte de grandeza entre las Naciones, tanto en las relaciones interpersonales como en nuestra relación con Di-s. Judíos observantes y no observantes somos responsables de revisar nuestras vidas y corregir nuestras miradas sobre lo que es correcto y sobre lo que no lo es. No existe ninguna excusa que justifique el criticarnos y dañarnos mutuamente. Más nos vale volvernos a nuestros hogares y corregir allí la falta de modestia, la falta de amor, la falta de respeto, la falta de fidelidad, la falta de armonía, la falta de claridad en nuestro rol (femenino y masculino), y la falta de VERDAD. Los líderes genuinos de nuestra generación reprueban en forma absoluta semejante trato para con nuestros hermanos. Sin hablar de la vergüenza ajena, debemos saber que nuestros hijos necesitan de modelos "positivos". Nuestros hijos aprenden de nuestras conductas en la intimidad de nuestras casas, son filosos observadores de la honestidad de nuesra bondad gratuita o del respeto real por la diferencia del otro. La provocación tanto de judios laicos como de judios ortodoxos, sólo manifiesta la debilidad de las creencias respectivas, y la carencia esencial del verdadero objetivo Divino para nuestra existencia... Este jueves próximo, es 10 de Tevet, día de Ayuno público, en conmemoración del sitio a Ierushalaim sufrido en manos de Nevujadnetzar (Nabucodonosor). Este sitio, es el comienzo de lo que concluiría en la destrucción del Santo Templo y la expulsión de los judíos de nuestra Tierra Santa. Cabe preguntarnos si hemos aprendido algo... Los últimos eventos, causan mucho dolor a los que buscamos la UNIDAD del Pueblo Judío... La necesidad de estar a favor de unos u otros es una falacia del mal instinto, pues el "Majloket" (la división, la pelea), es un camino errado hacia cualquier lugar de vital realización que nuestro espíritu quiera alcanzar. Para decir que "NO" no es necesario humillar al otro, ni "demostrar" a nadie, nada. Para hacer la Verdadera Paz hay que comenzar por nuestro interior, el verdadero campo de batalla donde podemos y debemos luchar. Allí hay mucho por hacer con nuestros de egos lastimados, nuestros roles confundidos y cambiados, y nuestro proyectar etiquetas de "extremismo" y de "ultras" en los de afuera, los "otros". Todo el mundo quiere ser dueño de la verdad... Pero nosotros deberíamos rogar para escapar del "sitio" que construimos con nuestra "egolatría". Cada uno de nosotros debería llorar hasta ser lo suficientemente humilde como para rendirse frente la Única Verdad Eterna, y salvar así, nuestra Santa Ierushalaim interior.

1 ene. 2012

Torah en Español Libro Bereshit (Génesis) Vaiejí

LIBRO BERESHIT - PARASHÁ VAIEJÍ (y vivió) Tevet 6 - 12, 5772 / Enero 1 – 7, 2012 28 Iaakov (Jacob) vivió en la tierra de Egipto diecisiete años; y los días de Iaakov (Jacob), los años de su vida, fueron ciento cuarenta y siete años. 29 Se acercó el momento de morir de Israel, y llamó a su hijo, a Iosef (José), y le dijo: «Por favor, si he hallado gracia en tus ojos, por favor coloca tu mano bajo mi muslo, y haz conmigo benevolencia y verdad: por favor no me entierres en Egipto. 30 Pues he de yacer junto con mis padres y has de transportarme fuera de Egipto y enterrarme en su tumba». Dijo: «Yo personalmente haré tal como has dicho». 31 Él respondió: «Júrame», y le juró; entonces Israel se postró hacia la cabecera de la cama. 48 - 1 Y sucedió tras estas cosas que (se) le dijo a Iosef (José): «He aquí que tu padre está enfermo». Tomó a sus dos hijos, Menashé (Manasés) y Efraim, con él. 2 A Iaakov (Jacob) le dijeron: «He aquí que tu hijo Iosef (José) ha venido a verte». Israel se esforzó y se sentó en la cama. 3 Iaakov (Jacob) le dijo a Iosef (José): «El Shadai apareció ante mí en Luz, en la tierra de Canaán, y me bendijo. 4 Él me dijo: He aquí que te haré crecer y multiplicar; haré de ti una congregación de pueblos y daré esta tierra a tu descendencia futura como posesión eterna. 5 Y ahora tus dos hijos que te nacieron en la tierra de Egipto antes de que yo llegara a ti en Egipto, serán míos; Efraim y Menashé (Manasés) serán míos como Reubén (Rubén) y Shimón (Simeón). 6 Mas la descendencia que te nazca después de ellos será tuya; y serán incluidos debajo del nombre de sus hermanos con respecto a la herencia. 7 En cuanto a mí, cuando vine de Padán, Rajel (Raquel) murió sobre mí en la tierra de Canaán, en el camino, cuando todavía faltaba un trecho hasta Efrat; y yo la enterré allí, en el camino hacia Efrat, que es Betlejem». 8 Israel vio a los hijos de Iosef (José) y dijo: «¿Quiénes son éstos?». 9 Y Iosef (José) le dijo a su padre: «Son mis hijos que Dios me dio aquí». Dijo: «Por favor, tráemelos y los bendeciré». (2º DÍA / 2ª ALIÁ) 10 Los ojos de Israel estaban ahora pesados por la vejez, y no podía ver; y se los trajo cerca, y él los besó y los abrazó. 11 Israel le dijo a Iosef (José): «No me atreví a pensar que volvería a ver tu rostro... ¡y he aquí que Dios me ha mostrado inclusive a tus descendientes!». 12 Entonces Iosef (José) los quitó de sus rodillas y se postró con el rostro a tierra. 13 Iosef (José) tomó a los dos, a Efraim con su mano derecha, a la izquierda de Israel, y a Menashé (Manasés) con la izquierda, a la derecha de Israel, y los acercó a él. 14 Mas Israel extendió su mano derecha y la colocó sobre la cabeza de Efraim, y él era el menor, y su mano izquierda sobre Menashé (Manasés). Él cruzó intencionadamente las manos, pues Menashé (Manasés) era el primogénito. 15 Bendijo a Iosef (José) y dijo: «El Dios, ante Quien anduvieron mis padres Abraham e Itzjak (Isaac), El Dios que me ha guiado desde mis inicios hasta el día de hoy; 16 que el ángel que me redime de todos los males bendiga a estos jóvenes y que mi nombre sea declarado sobre ellos, y el nombre de mis antepasados, Abraham e Itzjak (Isaac), y que proliferen abundantemente como peces dentro de la tierra». (3ER DÍA / 3ª ALIÁ) 17 Iosef (José) vio que su padre colocaba la mano derecha sobre la cabeza de Efraim y se disgustó; entonces sostuvo la mano de su padre para quitarla de la cabeza de Efraim y colocarla en la cabeza de Menashé (Manasés). 18 Y Iosef (José) le dijo a su padre: «No así, padre, pues éste es el primogénito; coloca tu mano derecha sobre su cabeza». 19 Mas su padre se negó, diciendo: «Yo sé, hijo mío, yo sé; él también se transformará en un pueblo, y él también será grande; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia colmará las naciones». 20 Los bendijo aquel día, diciendo: «En vosotros se bendecirá Israel, diciendo: Que Dios te coloque como Efraim y Menashé (Manasés)», y colocó a Efraim antes que a Menashé (Manasés). 21 Israel le dijo a Iosef (José): «He aquí que estoy a punto de morir; Dios estará junto a vosotros y os retornará a la tierra de vuestros antepasados. 22 En cuanto a mí, os he dado Shejem, una porción más que a vuestros hermanos, que de las manos del emorita tomé con mi espada y con mi arco». (4º DÍA / 4ª ALIÁ) 49 - 1 Iaakov (Jacob) llamó a sus hijos y dijo: «Reuníos y os anunciaré lo que habrá de aconteceros al Final de los Días. 2 Juntaos y escuchad, oh hijos de Iaakov (Jacob), y escuchad a Israel vuestro padre. 3 Reubén (Rubén), tú eres mi primogénito, mi fuerza y mi vigor inicial, primero en rango y primero en poder. 4 Impetuoso como el agua, no puedes ser el primero, pues subiste al lecho de tu padre; y Lo profanaste al Que elevó mi lecho. 5 Shimón (Simeón) y Leví son camaradas, sus armas son un arte robado. 6 En su conspiración, ¡que mi alma no entre! Con su congregación, no te unas, ¡oh, honor mío! Pues en su ira mataron a personas y por su voluntad incapacitaron a un toro. 7 Maldita es su ira, pues es intensa, y su furia, pues es cruel; los separaré dentro de Iaakov (Jacob) y los dispersaré en Israel. 8 Iehudá (Judá), a ti te alabarán tus hermanos; tu mano estará sobre la nuca de tus enemigos; los hijos de tu padre se postrarán ante ti. 9 Cachorro de león es Iehudá (Judá); de la presa, hijo mío, te elevaste. Se agazapa, se recuesta como un león y como un león temible, ¿quién se atreve a despertarlo? 10 El cetro no se alejará de Iehudá (Judá), ni el legislador de entre sus descendientes, hasta que llegue Shiló, y la suya será una asamblea de pueblos. 11 Él atará su asno a la vid y a la rama de la vid su burrito; lavará sus ropas con vino y su manto con la sangre de las uvas. 12 Con los ojos rojos por el vino y los dientes blancos por la leche. 13 Zebulún (Zabulón) se asentará en las costas. Estará en el puerto del navío y su último límite llegará hasta Sidón. 14 Isajar (Isacar) es un asno de huesos fuertes; descansa entre las fronteras. 15 Vio que la tranquilidad era buena y que la tierra era agradable, y aun así inclinó el hombro para soportar y se transformó en esclavo. 16 Dan juzgará a su pueblo como una de las tribus de Israel. 17 Dan será una serpiente en el camino, una víbora en el sendero que muerde el talón del caballo y su jinete cae hacia atrás. 18 Por Tu salvación anhelo, ¡oh El Eterno! (5º DÍA / 5ª ALIÁ) 19 Gad reclutará un regimiento y éste se retirará sobre su talón. 20 De Asher (Aser), su pan tendrá riqueza y proveerá manjares de reyes. 21 Naftalí (Neftalí) es una cierva suelta que ofrece bellas palabras. 22 Un hijo fructífero es Iosef (José), un hijo encantador a los ojos; cada una de las jóvenes subió a las alturas para ver. 23 Lo amargaron y se hicieron sus enemigos; los hombres con lengua como flecha lo odiaron. 24 Mas su arco se estableció firme y sus brazos se lustraron, de las manos del Supremo Poder de Iaakov (Jacob), de allí, él fue pastor de la piedra de Israel. 25 Fue del Dios de tu padre y Él te ayudará, y con Shadai, y Él te bendecirá bendiciones del cielo, desde arriba, bendiciones de la profundidad, desde abajo, bendiciones del seno y de la matriz. 26 Las bendiciones de tu padre sobrepasaron las bendiciones de mis padres hasta los límites infinitos de las colinas del mundo. Que estén sobre la cabeza de Iosef (José) y sobre la cabeza del elegido de sus hermanos. (6º DÍA / 6ª ALIÁ) 27 Biniamín (Benjamín) es lobo depredador; a la mañana devorará la presa y a la noche repartirá los despojos». 28 Todas éstas son las tribus de Israel, doce, y esto es lo que su padre les dijo y las bendijo; bendijo a cada una de acuerdo con su bendición apropiada. 29 Luego los instruyó y les dijo: «He de reunirme con mi pueblo; enterradme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón el jeteo. 30 En la cueva que está en el campo de Majpelá, frente a Mamré, en la tierra de Canaán, que Abraham compró junto con el campo a Efrón, el jeteo, como propiedad de sepultura. 31 Allí enterraron a Abraham y su mujer Sara; allí enterraron a Itzjak (Isaac) y su mujer Rivká (Rebeca); y allí enterré a Leá. 32 La compra del campo y de la cueva que está en él fue hecha a los hijos de Jet». 33 Iaakov (Jacob) terminó de instruir a sus hijos, colocó los pies en la cama; expiró y fue reunido con su pueblo. 50 - 1 Iosef (José) cayó sobre el rostro de su padre; lloró sobre él y lo besó. 2 Iosef (José) ordenó a sus sirvientes, a los médicos, que embalsamaran a su padre; y los médicos embalsamaron a Israel. 3 Se completó su término de cuarenta días, pues tal es el término de los embalsamados, y Egipto lo lloró durante setenta días. 4 Cuando el período de llanto llegó a su fin, Iosef (José) habló a la familia del Faraón, diciendo: «Os ruego, si he hallado gracia en vuestros ojos, que habléis ahora a los oídos del Faraón, diciendo: 5 Mi padre me ha conjurado, diciendo: He aquí que estoy a punto de morir; en mi tumba, que he preparado en la tierra de Canaán, allí deberéis sepultarme. Ahora subiré y enterraré a mi padre, y retornaré». 6 Y el Faraón dijo: «Sube y entierra a tu padre tal como te hizo jurar». 7 Iosef (José) subió a enterrar a su padre, y con él subieron todos los sirvientes del Faraón, los ancianos de su casa y todos los ancianos de la tierra de Egipto, 8 y toda la casa de Iosef (José), sus hermanos, y la casa de su padre; únicamente sus niños pequeños, sus ovejas y su ganado vacuno dejaron en la tierra de Goshen. 9 Y él trajo consigo tanto carrozas como jinetes; y el campamento era muy importante. 10 Llegaron a Goren Ha Atad, que está del otro lado del Jordán, y allí realizaron una eulogía muy grande e imponente; y él mandó guardar un período de luto de siete días por su padre. 11 Cuando los habitantes cananeos de la tierra vieron el luto de Goren Ha Atad, dijeron: «Es un duelo importante para Egipto». Por eso, se lo llamó Avel Mitzraim, que se encuentra del otro lado del Jordán. 12 Sus hijos hicieron con él tal como él les había ordenado. 13 Sus hijos lo transportaron a la tierra de Canaán y lo enterraron en la cueva del campo de Majpelá, el campo que Abraham había adquirido de Efrón el jeteo como sitio de sepultura, enfrente de Mamré. 14 Después de que enterró a su padre, Iosef (José) retornó a Egipto, él y sus hermanos, y todos los que habían subido junto con él a enterrar a su padre. 15 Los hermanos de Iosef (José) vieron que su padre había muerto, y dijeron: «Tal vez Iosef (José) nos guarde rencor, y entonces ciertamente nos devolverá todo el mal que le hicimos». 16 Mandaron a decir a Iosef (José): «Tu padre dio órdenes antes de su muerte, diciendo: 17 Así le diréis a Iosef (José): te ruego perdones la falta de tus hermanos y su pecado, pues te han causado mal. Y ahora, te rogamos perdones la falta de los sirvientes del Dios de tu padre». Y Iosef (José) lloró cuando le hablaron. 18 Sus propios hermanos también fueron y se postraron ante él y dijeron: «Estamos dispuestos a ser tus sirvientes». 19 Mas Iosef (José) les dijo: «No temáis, pues ¿acaso estoy en lugar de Dios? 20 Si bien vosotros quisisteis hacerme daño, Dios lo pensó para bien: para que es claro como este día todo un vasto pueblo pueda sobrevivir. (7º DÍA / 7ª ALIÁ) 21 Y ahora, no temáis, yo os sustentaré a vosotros, y a vuestros hijos». Así los consoló y habló a su corazón. 22 Iosef (José) se estableció en Egipto, él y la casa de su padre, y Iosef (José) vivió ciento diez años. (MAFTIR) 23 Iosef (José) vio tres generaciones a través de Efraim; inclusive los hijos de Majir, hijo de Menashe (Manasés), fueron criados en las rodillas de Iosef (José). 24 Iosef (José) les dijo a sus hermanos: «Estoy a punto de morir, mas Dios ciertamente os recordará y os elevará de esta tierra a la tierra que El juró a Abraham, Itzjak (Isaac) y Iaakov (Jacob)». 25 Iosef (José) hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: «Dios ciertamente os recordará y deberéis subir mis huesos de aquí». 26 Iosef (José) murió a la edad de ciento diez años; lo embalsamaron y lo colocaron en un cajón en Egipto. ¡JAZAK, JAZAK, VENITJAZEK! ¡FUERTE, FUERTE Y NOS FORTALECEREMOS!