Torah para Vivir

Torah para Vivir

21 sept. 2014

Rosh HaShana 5775

Agradezco a mi hija el haberme prestado este dibujo de su autoría


Teshuvá es hacer que la conducta de la persona sirva para volver a inspirarse e inspirar a los demás...
Si cuando piensas en “hacer Teshuvá” se te ocurren los modos de ser más estricto, es probable que no sólo NO estes en el camino de volver a acercarte a la esencia de tu alma, sino que, por el contrario, estes regando tu camino con absurdos escollos que generaran mucho dolor y poca alegría.
Los preceptos, son técnicas para crear tu propio camino hacia Dios.
Como cualquier técnica, servirá siempre y cuando sepas que el protagonista es el "contenido" que debe aflorar de tí.
Como cualquier técnica, requiere de un accionar coherente, para que los resultados sean positivos.
Supongamos que alguien decide estudiar la técnica del canto. Tiene una voz potencial, pero no sabe como manejarla. Entonces se esfuerza día y noche en practicar ejercicios, respiraciones, vocalizaciones, que en principio, algunos muy divertidos y otros tan hoscos como la extensión de un infinito desierto...
Pero que, en definitiva, tienen la capacidad de permitirle conocer la calidad de su voz, sus aptitudes, su rango, su dinámica, y más.
Si mientras se esfuerza por hacer surgir esa voz potencial y salvaje, para transformarla a través del trabajo, en una voz plena de matices, de colores, de fuerza y de sensibilidad, se la pasa fumando, bebiendo café y alcohol, trasnochando y gritando goles en la cancha, todo su esfuerzo por tener resultados bellos y armoniosos, serán absolutamente inútiles. Y para coronar la tragedia, su ego inflado por sus largas horas de ejercitación y la instrucción de grandes maestros en la materia, lo cegará y no podrá admitir, que está viviendo una gran CONTRADICCIÓN!
Si mientras tratamos de cumplir más y más Preceptos, continuamos despreciando sutilmente a todo el que no se arrima a la observancia, exigimos milimétricos ajustes en nuestro hogar hasta transformarlo en una horca, nos preocupa más el "qué diran" de los integrantes de nuestra Kehilá si nuestro hijo decide ponerse un arito, maltratamos a nuestros seres queridos y nos “hacemos los buenos” con los extraños, hablamos mal de todos los que “abandonaron el camino”, serruchamos el avance de cualquier profesional que, aunque es observante, no responde a “nuestra” la línea...
Si enseñamos TODO LO QUE NO SE PUEDE, en las relaciones íntimas, en Shabat, en Kashrut, etc. en lugar de dedicarnos a enseñar todo lo que SÍ...
Si nos gastamos el tiempo haciendo “kiruv”, pero nos olvidamos de atender a nuestros propios hijos, a nuestra/o esposa/o...
Entonces estamos viviendo en CONTRADICCIÓN!
Hacer Teshuvá, es lograr que cada día seamos más honestos con nuestro verdadero ser.
Hacer Teshuvá, es abandonar la idea de gustarle a la gente o atraer más y más congregantes a nuestra comunidad, es dejar de adorar “OTROS DIOSES” y concentrarnos en ser verdaderos.
Hacer Teshuvá es reconocer nuestras dudas, nuestros miedos, nuestras caídas y trabajar y limpiar nuestros rostros, hasta que nuestro interior y nuestro gestos, coincidan en un gesto de pura honestidad.
Y si no se puede aún, lo mejor, como con la técnica del canto, es hacer silencio.
Trabajar en silencio es una muy buena curación para las incoherencias.
Y lo sé, porque muchas veces debo permanecer en un pozo oscuro, hasta saber cuál es la verdad que puedo decir sin ruborizarme.

Les deseo éxito en el intento
Y Shana Tová Umetuká para todos!

Con cariño
Patriicia Deborah Starkloff


1 comentario:

Conejita Fashion dijo...

que bello patricia! es real, es verdadero!
me has emocionado, es un texto cargado de simbolismo y verdad. ama al prójimo como a ti mismo, es la realidad que a menudo se olvida.
y no hay que temer lo venidero, pues el compromiso es aquí y ahora para con nosotros mismos y con los demás.

feliz rosh hashaná!

besos desde león de una judía de sentimiento y de sangre!