Torah para Vivir

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20 nov 2011

Torah en Español Libro Bereshit (Génesis) Toldot


LIBRO BERESHIT - PARASHÁ TOLDOT (crónicas)

Mar-Jeshván 23 – 29, 5772 / Noviembre 20 – 26, 2011

19 Y éstas son las crónicas de Itzjak (Isaac), hijo de Abraham. Abraham engendró a Itzjak (Isaac). 20 Itzjak (Isaac) tenía cuarenta años cuando tomó por mujer a Rivka (Rebeca), hija de Betuel el arameo de Padán Aram, hermana de Labán el arameo. 21 Itzjak (Isaac) suplicó ante El Eterno frente a su mujer, pues ella era estéril. El Eterno aceptó su plegaria y su mujer Rivka (Rebeca) concibió. 22 Los hijos reñían en sus entrañas y ella dijo: «De ser así, ¿por qué me sucede esto?». Y fue a interrogar a El Eterno. 23 Y El Eterno le dijo: «Dos pueblos hay en tu vientre; dos naciones de tus entrañas se separarán; el poder pasará de una nación a otra y la mayor servirá a la menor». 24 Cuando se cumplieron los días de su preñez, he aquí que había gemelos en su vientre. 25 El primero salió rojo, como un manto peludo; y lo llamaron Esav (Esaú). 26 Luego salió su hermano, con la mano aferrada al talón de Esav (Esaú); y lo llamaron Iaakov (Jacob); Itzjak (Isaac) tenía sesenta años cuando ella los dio a luz. 27 Los jóvenes crecieron y Esav (Esaú) se hizo cazador, hombre de campo; pero Iaakov (Jacob) era un hombre íntegro que habitaba en tiendas. 28 Itzjak (Isaac) amaba a Esav (Esaú) porque tenía la presa en la boca; mas Rivka (Rebeca) amaba a Iaakov (Jacob). 29 Iaakov (Jacob) preparó un guiso, y Esav (Esaú) llegó del campo y estaba exhausto. 30 Esav (Esaú) le dijo a Iaakov (Jacob): «Coloca en mi boca un poco de ese potaje tan rojo, pues estoy exhausto». Por ello le fue dado el nombre de Edom. 31 Dijo Iaakov (Jacob): «Véndeme este día tu primogenitura». 32 Y dijo Esav (Esaú): «Si al fin terminaré muriendo, ¿de qué me sirve la primogenitura?». 33 Dijo Iaakov (Jacob): «Júrame este día»; él le juró y le vendió su primogenitura a Iaakov (Jacob). 34 Iaakov (Jacob) le dio a Esav (Esaú) pan y guiso de lentejas, y él comió y bebió, se levantó y se fue; y Esav (Esaú) despreció la primogenitura.

26

- 1 Había hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; e Itzjak (Isaac) fue a Abimelej, rey de los filisteos, a Guerar. 2 El Eterno Se le apareció y le dijo: «No desciendas a Egipto; asiéntate en la tierra que habré de indicarte. 3 Habita en esta tierra y Yo estaré contigo y te bendeciré; pues a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y estableceré el juramento que juré ante Abraham, tu padre: 4 Aumentaré tu descendencia como las estrellas de los cielos; y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra se bendecirán en tu descendencia. 5 Debido a que Abraham obedeció Mi voz y observó Mis encargos, Mis preceptos, Mis decretos y Mis leyes». (2º DÍA / 2ª aliá) 6 Itzjak (Isaac) se estableció en Guerar. 7 Cuando los hombres del lugar le inquirieron acerca de su mujer, él dijo: «Es mi hermana», pues tenía miedo de decir «mi mujer», no fuera cosa que los lugareños lo mataran a causa de Rivka (Rebeca), pues era de hermosa apariencia. 8 Y sucedió que cuando se prolongaron sus días allí, Abimelej, rey de los filisteos, miró por la ventana y vio a Itzjak (Isaac) jugando con su mujer Rivka (Rebeca). 9 Abimelej convocó a Itzjak (Isaac) y le dijo: «¡Pero es tu mujer! ¿Cómo pudiste decir Es mi hermana?». Itzjak (Isaac) le dijo: «Porque dije que sería matado a causa de ella». 10 Dijo Abimelej: «¿Qué es esto que nos has hecho? ¡Uno del pueblo casi fue a acostarse con tu mujer y nos hubieras hecho culpables!». 11 Entonces Abimelej ordenó a todo el pueblo, diciendo: «Todo el que toque a este hombre o a su mujer, ciertamente morirá». 12 Itzjak (Isaac) sembró la tierra y ese año cosechó cien veces, pues lo había bendecido El Eterno. (3er día / 3ª aliá) 13 El hombre engrandeció y engrandeció, hasta que fue muy muy grande. 14 Era dueño de rebaños de ovejas y ganado vacuno y muchas obras, y los filisteos le tenían envidia. 15 Todos los pozos que habían cavado los sirvientes de su padre en los días de Abraham, los filisteos los habían tapado y llenado de tierra. 16 Y Abimelej le dijo a Itzjak (Isaac): «Vete de nosotros, pues te has vuelto mucho más poderoso que nosotros». 17 Itzjak (Isaac) partió de allí y acampó en el valle de Guerar, y allí habitó. 18 E Itzjak (Isaac) volvió a cavar los pozos de agua que habían cavado en los días de Abraham, su padre, y que los filisteos habían tapado tras la muerte de Abraham. Y los llamó con los mismos nombres con que los había llamado su padre. 19 Los siervos de Itzjak (Isaac) cavaron en el valle y allí hallaron un pozo de agua manantial. 20 Los pastores de Guerar disputaron con los pastores de Itzjak (Isaac), diciendo: «El agua es nuestra», y él llamó a aquel pozo Esek, pues disputaron con él. 21 Entonces cavaron otro pozo, y disputaron también por ese pozo, y él lo llamó Sitná. 22 Se trasladó de allí y cavó otro pozo; no disputaron por ese pozo, y él lo llamó Rejovot, y dijo: «Pues ahora El Eterno nos ha dado un lugar amplio y podemos multiplicarnos en la tierra». (4º día / 4ª aliá) 23 De allí ascendió a Beersheba. 24 El Eterno Se le apareció aquella noche y dijo: «Yo soy el Dios de tu padre Abraham: No temas, pues estoy contigo; te bendeciré y aumentaré tu descendencia a causa de Abraham, mi sirviente». 25 Allí construyó un altar, invocó a El Eterno por Su Nombre, y estableció su tienda; en aquel lugar los sirvientes de Itzjak (Isaac) cavaron un pozo. 26 Abimelej fue a verlo desde Guerar junto con un grupo de sus amigos y Fijol, su general. 27 Itzjak (Isaac) les dijo: «¿Por qué han venido a mí? Vosotros me odiáis, y me echasteis». 28 Y ellos dijeron: «Hemos visto que El Eterno sí está contigo, así que dijimos: Que el juramento que hay entre nosotros sea ahora entre tú y nosotros, y que establezcamos un pacto contigo: 29 no nos harás mal, así como nosotros no te tocaremos y así como te hicimos únicamente bien, y te enviamos en paz, ahora tú, (eres) bendito de El Eterno». (5º día / 5ª aliá) 30 Él les preparó un banquete y comieron y bebieron. 31 Se despertaron a la mañana temprano y prestaron mutuo juramento; luego Itzjak (Isaac) los despidió y ellos partieron en paz. 32 Y fue ese mismo día que los sirvientes de Itzjak (Isaac) fueron y le dijeron del pozo que habían cavado, y le dijeron: «¡Hemos hallado agua!». 33 Y él llamó al pozo Shibá; por eso, el nombre de la ciudad es Beersheba hasta hoy en día. 34 Cuando Esav (Esaú) tenía cuarenta años, tomó por mujer a Iehudit, hija de Beeri el jeteo, y a Basemat, hija de Elón el jeteo; 35 y ellas fueron causa de amargura espiritual para Itzjak (Isaac) y Rivka (Rebeca).

27

- 1 Y sucedió que cuando Itzjak (Isaac) envejeció y se le nublaron los ojos, que llamó a Esav (Esaú), su hijo mayor, y le dijo: «Hijo mío». Y él le dijo: «Heme aquí». 2 Y le dijo: «Verás que he envejecido; no sé cuál es el día de mi muerte. 3 Ahora, por favor, afila tus armas, tu espada y tu arco, y sal al campo a cazarme una presa. 4 Luego, prepárame manjares como a mí me gustan y tráemelos y comeré, para que mi alma pueda bendecirte antes de que muera». 5 Rivka (Rebeca) escuchó lo que Itzjak (Isaac) le dijo a su hijo Esav (Esaú); y Esav (Esaú) fue al campo a cazar una presa para traer. 6 Rivka (Rebeca) le dijo a su hijo Iaakov (Jacob): «He aquí que oí que tu padre le hablaba a tu hermano Esav (Esaú) y le dijo: 7 Tráeme alguna presa y prepárame manjares para que coma, y yo te bendeciré en la presencia de El Eterno antes de morir. 8 Ahora, hijo mío, escucha mi voz, lo que te he de ordenar. 9 Ve ahora al rebaño de ovejas y tráeme de allí dos cabritos selectos, y con ellos prepararé manjares para tu padre, como a él le gusta. 10 Y se los traerás a tu padre y comerá, para que pueda bendecirte antes de su muerte». 11 Iaakov (Jacob) le respondió a Rivka (Rebeca), su madre: «Pero mi hermano Esav (Esaú) es hombre velludo, y yo soy de piel tersa. 12 Tal vez mi padre me toque, y entonces seré ante él un burlador; y así traeré sobre mí una maldición, en vez de una bendición». 13 Mas su madre le dijo: «Que tu maldición recaiga sobre mí, hijo mío; pero, hazme caso y ve y tráe­lo para mí». 14 Y él fue y lo tomó y lo trajo a su madre, y su madre preparó manjares como le gustaban a su padre. 15 Rivka (Rebeca) tomó ropa limpia de su hijo mayor Esav (Esaú) que tenía en la casa, y vistió a Iaakov (Jacob), su hijo menor. 16 Con las pieles de los cabritos le cubrió los brazos y la tersura de su cuello. 17 Colocó los manjares y el pan que había hecho en la mano de su hijo Iaakov (Jacob). 18 Y él fue ante su padre, y dijo: «Padre», y él dijo: «Heme aquí; ¿quién eres, hijo mío?». 19 Iaakov (Jacob) le dijo a su padre: «Soy yo, Esav (Esaú) tu primogénito; he hecho tal como me ordenaste; por favor levántate, siéntate y come de lo que te he cazado, para que tu alma me bendiga». 20 Itzjak (Isaac) le dijo a su hijo: «¿Cómo es que encontraste tan rápido, hijo mío?». Y él dijo: «Pues El Eterno tu Dios lo dispuso delante de mí». 21 E Itzjak (Isaac) le dijo a Iaakov (Jacob): «Acércate por favor, para que pueda tocarte, hijo mío; ¿en verdad eres mi hijo Esav (Esaú), o no?». 22 Iaakov (Jacob) se acercó a su padre Itzjak (Isaac), quien lo tocó y dijo: «La voz es la voz de Iaakov (Jacob), pero las manos son las manos de Esav (Esaú)». 23 Mas no lo reconoció, pues sus manos eran tan velludas como las manos de su hermano Esav (Esaú); y lo bendijo. 24 Le dijo: «¿Eres mi hijo Esav (Esaú)?». Y él dijo: «Yo soy». 25 Él dijo: «Sírveme y déjame que coma de lo que cazó mi hijo, para que mi alma te bendiga». Entonces le sirvió y él comió, y le trajo vino y bebió. 26 Y su padre Itzjak (Isaac) le dijo: «Acércate, por favor, y bésame, hijo mío». 27 Él se acercó y lo besó; olió el aroma de su ropa y lo bendijo. Dijo: «Mira, el aroma de mi hijo es como el aroma de un campo bendecido por El Eterno. (6º día / 6ª aliá) 28 Y que Dios te dé del rocío de los cielos y de la fertilidad de la tierra, y granos y vino en abundancia. 29 Los pueblos te servirán, y los gobiernos se postrarán ante ti; sé amo de tus hermanos y los hijos de tu madre se postrarán ante ti; malditos sean los que te maldicen, y benditos sean los que te bendicen». 30 Y cuando Itzjak (Isaac) hubo terminado de bendecir a Iaakov (Jacob) y Iaakov (Jacob) apenas se había alejado de la presencia de Itzjak (Isaac), que Esav (Esaú) su hermano llegó de regreso de la cacería. 31 Él también preparó manjares y se los trajo a su padre; le dijo a su padre: «Que mi padre se levante y coma lo que cazó su hijo, para que tu alma me bendiga». 32 Itzjak (Isaac) su padre le dijo: «¿Quién eres?». Y él dijo: «Soy tu hijo, tu primogénito Esav (Esaú)». 33 Entonces Itzjak (Isaac) tembló, sumamente perplejo, y dijo: «¿Quién, dónde está el que cazó una presa, me la trajo y yo la comí cuando tú aún no habías venido, y lo bendije? Él también será bendito». 34 Al oír Esav (Esaú) las palabras de su padre, emitió un grito tremendo y amargo, y le dijo a su padre: «¡Bendíceme a mí también, padre!». 35 Mas él dijo: «Tu hermano vino con astucia y tomó tu bendición». 36 Él dijo: ¿Acaso debido a que se llama Iaakov (Jacob) me engañó estas dos veces? Mi primogenitura tomó, y ahora ha tomado mi bendición». Luego dijo: «¿No has reservado una bendición para mí?». 37 Entonces Itzjak (Isaac) su padre respondió y le dijo a Esav (Esaú): «He aquí que lo he puesto por amo sobre ti y a todos sus hermanos se los di por siervos; con granos y vino lo sustenté, y para ti, ¿qué puedo hacer, hijo mío?». 38 Y Esav (Esaú) le dijo a su padre: «¿No tienes más que una bendición, padre? ¡Bendíceme a mí también, padre!». Y Esav (Esaú) alzó la voz y lloró. 39 Entonces Itzjak (Isaac), su padre, le dijo: «He aquí que en la tierra fértil será tu residencia y del rocío de los cielos de arriba. 40 Por tu espada vivirás, mas a tu hermano servirás; sin embargo, cuando estés apesadumbrado, podrás librarte del yugo que ciñe sobre tu cuello». 41 Esav (Esaú) odió a Iaakov (Jacob) a causa de la bendición con que lo había bendecido su padre; y Esav (Esaú) pensó para sí mismo: «Cuando se acerquen los días de luto por mi padre, entonces mataré a mi hermano Iaakov (Jacob)». 42 Les fueron comunicadas a Rivka (Rebeca) las palabras de su hijo mayor Esav (Esaú); mandó llamar a Iaakov (Jacob), su hijo menor, y le dijo: «He aquí que tu hermano Esav (Esaú) se consuela con la idea de matarte. 43 Ahora, hijo mío, escucha mi voz y levántate; huye hacia mi hermano Labán, a Jarán. 44 Y asiéntate con él algunos días, hasta que se aquiete la ira de tu hermano. 45 Hasta que se aplaque el enojo de tu hermano contra ti y se olvide de lo que le has hecho; entonces enviaré traerte de allí; ¿por qué habría de perder a vosotros dos el mismo día?». 46 Rivka (Rebeca) le dijo a Itzjak (Isaac): «Desprecio mi vida a causa de las hijas de Jet; si Iaakov (Jacob) toma una mujer de las hijas de Jet como estas hijas de esta tierra, ¿para qué debo seguir viviendo?».

28

- 1 Itzjak (Isaac) llamó a Iaakov (Jacob) y lo bendijo; le ordenó y le dijo: «No tomes por mujer a ninguna de las mujeres cananeas. 2 Levántate, ve a Padán Aram a la casa de Betuel, el padre de tu madre, y toma de allí una mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre. 3 Y que El Shadai te bendiga, te multiplique y te acreciente, y que seas una congregación de pueblos. 4 Que Él te dé la bendición de Abraham a ti y a tu descendencia, para que poseas la tierra donde habitas, que Dios le dio a Abraham». (7º día / 7ª aliá) 5 Entonces Itzjak (Isaac) envió a Iaakov (Jacob) y él fue hacia Padán Aram, junto a Labán, hijo de Betuel el arameo, hermano de Rivka (Rebeca), madre de Iaakov (Jacob) y Esav (Esaú). 6 Esav (Esaú) vio que Itzjak (Isaac) había bendecido a Iaakov (Jacob) y lo había enviado a Padán Aram para tomar allí mujer, tal como lo bendijo y le ordenó, diciendo: «No tomarás mujer de las hijas de Canaán», (maftir) 7 y que Iaakov (Jacob) obedeció a su padre y su madre, y se dirigió a Padán Aram, 8 Esav (Esaú) vio que las hijas de Canaán eran malvadas a los ojos de Itzjak (Isaac), su padre. 9 Esav (Esaú) fue junto a Ishmael (Ismael) y tomó, además de sus mujeres, a Majalat, hija de Ishmael (Ismael), hijo de Abraham, hermana de Nebaiot, por mujer para sí mismo.

Construyendo un hogar Judío 1


14 nov 2011

Niños judíos separados de sus familias durante el Holocausto

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Torah en Español Libro Bereshit (Génesis)


LIBRO BERESHIT - PARASHÁ JAIE SARÁ (las vidas de Sará)

Mar-Jeshván 16 – 22, 5772 / Noviembre 13 – 19, 2011

23

1 La vida de Sara fue cien años, veinte años y siete años; los años de la vida de Sara. 2 Sara murió en Kiriat Arba, que es Jebrón, en la tierra de Canaán; y Abraham fue a panegirizar a Sara y a llorarla. 3 Abraham se levantó de delante de su muerta y habló a los hijos de Jet, diciendo: 4 «Soy un forastero y un residente entre vosotros; concededme un terreno para una sepultura, para que pueda enterrar a mi muerta que está frente a mí». 5 Y los hijos de Jet le respondieron a Abraham: 6 «Escúchanos, señor nuestro: Tú eres un príncipe de Dios en medio de nosotros; en nuestros lugares de sepultura más selectos entierra a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su lugar de sepultura, nadie te impedirá que entierres a tu muerta». 7 Y Abraham se levantó y se postró ante los principales de la tierra, los hijos de Jet. 8 Y les habló, diciendo: «Si es verdaderamente vuestra voluntad enterrar a mi muerta que está ante mí, escuchadme, e interceded por mí ante Efrón hijo de Tzojar. 9 Que él me conceda la Cueva de Majpelá, que es de su propiedad, que está al extremo de su campo; que me la venda por su precio total, como propiedad para lugar de sepultura». 10 Efrón estaba sentado en medio de los hijos de Jet; y Efrón el jeteo le respondió a Abraham a oídos de los hijos de Jet, para todos los que llegan a la puerta de su ciudad, diciendo: 11«No, señor mío, ¡escúchame! Te he dado el campo, y en cuanto a la cueva que éste contiene allí, te la he dado a ti, a la vista de los hijos de mi pueblo te la he dado a ti; entierra a tu muerta». 12 Entonces Abraham se postró ante los principales de la tierra. 13 Le habló a Efrón a oídos de los principales de la tierra, diciendo: «Por favor, escúchame. Yo te daré el precio del campo; aceptadlo, para que pueda enterrar allí a mi muerta». 14 Y Efrón respondió a Abraham, diciéndole: 15 «¡Señor mío, escúchame! Tierra que vale cuatrocientos siclos de plata, entre tú y yo, ¿qué son? Y entierra a tu muerta». 16 Abraham oyó lo dicho por Efrón y Abraham pesó ante Efrón la plata que había mencionado a oídos de los hijos de Jet, cuatrocientos siclos de plata en moneda corriente. (2º DÍA / 2ª ALIÁ) 17 Y el campo de Efrón, que estaba en Majpelá, frente a Mamre, el campo y la cueva que contiene y todos los árboles del campo, dentro de todos sus límites, fueron confirmados 18 como posesión de Abraham, a la vista de los hijos de Jet, entre todos los que fueron a la puerta de su ciudad. 19 Y luego Abraham enterró a Sara, su mujer, en la cueva del campo de Majpelá, frente a Mamre, que es Jebrón, en la tierra de Canaán. 20 Y así el campo de los hijos de Jet con la cueva que contenía, fue confirmado como posesión de Abraham, como propiedad para lugar de sepultura.

24

1 Abraham era anciano, bien entrado en años, y El Eterno lo había bendecido en todo. 2 Y Abraham le dijo a su sirviente, el mayor de su casa, quien controlaba todo lo suyo: «Coloca ahora tu mano bajo mi muslo. 3 Y te haré jurar por El Eterno, Dios del cielo y Dios de la tierra, que no has de tomar mujer para mi hijo de las hijas de los cananeos, entre quienes habito; 4 sino que irás a mi tierra, y a mi familia irás y tomarás una mujer para mi hijo Itzjak (Isaac)». 5 El sirviente le dijo: «Tal vez la mujer no desee seguirme a esta tierra. ¿Llevaré entonces a tu hijo de regreso a la tierra de donde partiste?». 6 Abraham le respondió: «Ten cuidado de no retornar a mi hijo allí. 7 El Eterno, Dios del cielo, Quien me sacó de la casa de mi padre y de la tierra de mi nacimiento; Quien habló acerca de mí y Quien juró ante mí diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, Él enviará Su ángel delante de ti, y tú tomarás una mujer para mi hijo de allí. 8 Pero si la mujer no deseare seguirte, estarás absuelto de este juramento mío. Mas no retornes a mi hijo allí». 9 El sirviente colocó su mano bajo el muslo de Abraham, su señor, y le juró sobre lo dicho. (3ER DÍA / 3ª ALIÁ) 10 Entonces el sirviente tomó diez de los camellos de su señor y partió con todos los bienes de su señor en la mano y se dirigió hacia Aram Naharaim a la ciudad de Najor. 11 Hizo arrodillar a los camellos fuera de la ciudad, cerca de una fuente de agua, al anochecer, que es la hora cuando llegan las mujeres a sacar agua. 12 Y dijo: «El Eterno, Dios de mi señor Abraham, por favor, dispone para mí en este día que harás bondad con mi señor Abraham. 13 Aquí estoy parado junto a la fuente de agua y las hijas de los lugareños vienen a sacar agua. 14 Que sea la joven a quien he de decirle: Por favor, inclina el cántaro para que pueda beber y la que ha de responder: Bebe, y también daré de beber a tus camellos, aquella a quien has designado para tu sirviente, para It zjak (Isaac); y que yo sepa a través de ella que has hecho bondad con mi señor». 15 Aún no había terminado de hablar, cuando salió Rivká (Rebeca), que le había nacido a Betuel, hijo de Milcá, la mujer de Najor, hermano de Abraham, con el cántaro sobre su hombro. 16 Y la joven era de muy hermosa apariencia; virgen a la que no había conocido varón alguno. Ella descendió a la fuente, llenó su cántaro y subió. 17 El sirviente fue corriendo hacia ella y le dijo: «Por favor, déjame beber un poco de agua de tu cántaro». 18 Ella dijo: «Bebe, señor mío», y rápidamente bajó el cántaro a la mano y le dio de beber. 19 Cuando terminó de darle de beber, dijo: «Sacaré agua también para tus camellos, hasta que terminen de beber». 20 Se apresuró y vació su cántaro en el abrevadero, y corrió nuevamente hacia la fuente para sacar agua; y sacó agua para todos sus camellos. 21 El hombre estaba asombrado y silencioso, aguardando saber si El Eterno había hecho exitoso su camino o no. 22 Y sucedió que cuando los camellos terminaron de beber, el hombre tomó un aro de oro de medio siclo de peso y dos brazaletes, que pesaban diez siclos de oro. 23 Y le dijo: «¿De quién eres hija? Por favor, dime. ¿Acaso hay lugar en casa de tu padre para que pasemos la noche?». 24 Ella le dijo: «Soy la hija de Betuel, hijo de Milcá, quien lo tuvo de Najor». 25 Y le dijo: «Tenemos abundancia de paja y de forraje, así como lugar para dormir». 26 El hombre se inclinó y se postró ante El Eterno. (4º DÍA / 4ª ALIÁ) 27 Dijo: «Bendito es El Eterno, Dios de mi señor Abraham, Quien no ha abandonado Su bondad y Su verdad para con mi señor. Estando aún en el camino, El Eterno me guió a la casa de los hermanos de mi señor». 28 La joven corrió a contar a la familia de su madre todo lo ocurrido. 29 Rivka (Rebeca) tenía un hermano que se llamaba Labán. Labán fue corriendo afuera hacia el hombre, que estaba en la fuente. 30 Pues al ver el aro y los brazaletes en las manos de su hermana, y al oír las palabras de Rivka (Rebeca) su hermana, diciendo: Así me ha hablado el hombre, él se acercó al hombre, que seguía de pie con los camellos, junto a la fuente. 31 Dijo: «¡Ven, bendito de El Eterno! ¿Por qué permanecerás afuera? He desocupado la casa, y hay lugar para los camellos». 32 Y el hombre entró a la casa y quitó el bozal a los camellos. Labán le dio paja y forraje para los camellos, y agua para que se lavara los pies y los pies de los hombres que iban con él. 33 Le sirvieron comida, mas él dijo: «No comeré hasta que no haya dicho lo que he venido a decir». Y él le dijo: «Habla». 34 Y él dijo: «Siervo de Abraham soy. 35 El Eterno ha bendecido enormemente a mi señor y él ha prosperado; Él le ha dado ovejas, ganado vacuno, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. 36 Sara, la mujer de mi señor, le dio a mi señor un hijo después de haber envejecido y él le dio todo lo que posee. 37 Y mi señor me hizo prestar juramento, diciendo: No tomes mujer para mi hijo de las hijas de los cananeos en cuya tierra habitó. 38 Sino que irás a la casa de mi padre y a mi familia, y tomarás una mujer para mi hijo. 39 Y le dije a mi señor: ¿Y si la joven no quisiere seguirme? 40 Y él me respondió: El Eterno, ante Quien he andado, enviará Su ángel contigo y él hará exitoso tu camino, y tomarás una mujer para mi hijo, de mi familia y de la casa de mi padre. 41 Entonces serás absuelto de mi juramento, cuando hayas llegado a mi familia; y si ellos no la dan, entonces serás absuelto de mi juramento. 42 Hoy llegué a la fuente y dije: El Eterno, Dios de mi señor Abraham, por favor ten la bondad de hacer exitoso el camino por donde voy. 43 Heme aquí parado junto a la fuente de agua; que la joven que venga a sacar agua y a la cual yo le diga Por favor dame un poco de agua para que beba de tu cántaro, 44 y la que me diga Bebe, y también sacaré agua para tus camellos sea la mujer a la que El Eterno ha designado para el hijo de mi señor. 45 No había terminado de hablar conmigo mismo, cuando salió Rivka (Rebeca) con un cántaro sobre el hombro, y bajó a la fuente a sacar agua. Le dije: Por favor dame de beber. 46 De inmediato, ella bajó el cántaro del hombro y dijo: Bebe, y también daré de beber a tus camellos. Bebí, y ella les dio de beber también a los camellos. 47 Entonces le pregunté: ¿De quién eres hija? Y ella dijo: Soy hija de Betuel, hijo de Najor, que le nació a Milcá. Y le coloqué el aro en la nariz y los brazaletes en las manos. 48 Entonces me postré e incliné ante El Eterno, y bendije a El Eterno, Dios de mi señor Abraham, Quien me condujo por un camino de verdad a tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo.49 Y ahora, si queréis hacer bondad y verdad con mi señor, decidme; y si no, decidme, y me dirigiré a la derecha o a la izquierda». 50 Entonces Labán y Betuel respondieron, diciendo: «De El Eterno salió esto. No te podemos decir ni bueno ni malo. 51 He aquí Rivka (Rebeca) ante ti; tómala y ve, y que sea mujer para el hijo de tu señor, tal como ha dicho El Eterno». 52 Y ocurrió que cuando el siervo de Abraham oyó sus palabras, que se postró al suelo ante El Eterno. (5º DÍA / 5ª ALIÁ) 53 El siervo sacó objetos de plata y de oro, y vestimentas, y se los dio a Rivka (Rebeca); y frutos deliciosos les dio a su hermano y a su madre. 54 Comieron y bebieron, él y sus hombres que estaban con él, y pasaron la noche; y al despertarse a la mañana siguiente, él dijo: «Envíame a mi señor». 55 El hermano y la madre dijeron: «Que la joven permanezca junto a nosotros un año o diez meses; entonces, partirá». 56 Él les dijo: «No me demoréis ahora que El Eterno ha hecho exitoso mi camino. Enviadme, e iré junto a mi señor». 57 Y ellos dijeron: «Llamemos a la joven para preguntarle su opinión». 58 Llamaron a Rivka (Rebeca) y le dijeron: «¿Irás con este hombre?». Y ella dijo: «Iré». 59 Entonces escoltaron a su hermana Rivka (Rebeca), y a su nodriza, así como al sirviente de Abraham y a sus hombres. 60 Bendijeron a Rivka (Rebeca) y le dijeron: «Hermana nuestra, que llegues a ser millares y que tu descendencia herede la puerta de sus enemigos». 61 Entonces Rivka (Rebeca) se incorporó con sus sirvientas; montaron sobre los camellos y fueron tras el hombre; el sirviente tomó a Rivka (Rebeca) y partió. 62 Itzjak (Isaac) volvía de Beer-Lajai-Roi, él habitaba en la tierra del sur. 63 Itzjak (Isaac) salió a orar en el campo hacia el anochecer y alzó la vista, y he aquí que vio que venían camellos. 64 Y Rivka (Rebeca) alzó la vista y vio a Itzjak (Isaac); se inclinó estando aún sobre el camello. 65 Y le dijo al sirviente: «¿Quién es ese hombre que viene caminando por el campo hacia nosotros?». Y el sirviente dijo: «Es mi señor». Ella tomó el velo y se cubrió. 66 El sirviente relató a Itzjak (Isaac) todas las cosas que había hecho. 67 E Itzjak (Isaac) la llevó a la tienda de Sara, su madre; tomó a Rivka (Rebeca) y ella se convirtió en su mujer, y él la amó; e Itzjak (Isaac) se consoló tras su madre. (6º DÍA / 6ª ALIÁ)

25

1 Abraham volvió a tomar una mujer que se llamaba Keturá. 2 Ella dio a luz de él a Zimrán, Iokshán, Medán, Midián, Ishbak y Shuáj. 3 Iok shán engendró a Sheba y a Dedán, y los hijos de Dedán eran Ashurim, Letushim y Leumim. 4 Y los hijos de Midián: Efá y Efer, Janoj, Abida, y Eldaá; todos éstos fueron los hijos de Keturá. 5 Abraham le dio todo lo que poseía a Itzjak (Isaac). 6 Y a los hijos de las concubinas de Abraham, Abraham les dio regalos; luego, mientras estuvo con vida, los envió lejos de su hijo Itzjak (Isaac) hacia el este, a la tierra oriental. 7 Éstos son los días de los años de la vida de Abraham que vivió: cien años, setenta años y cinco años. 8 Y Abraham expiró y murió en buena vejez, anciano y satisfecho, y fue reunido a su pueblo. 9 Sus hijos Itzjak (Isaac) e Ishmael (Ismael) lo enterraron en la cueva de Majpelá, en el campo de Efrón, el hijo de Tzojar el jeteo, frente a Mamre. 10 El campo que Abraham había adquirido de los hijos de Jet, allí fueron enterrados Abraham y Sara, su mujer. 11 Y fue tras la muerte de Abraham que Dios bendijo a su hijo Itzjak (Isaac), e Itzjak (Isaac) se estableció cerca de Beer-Lajai-Roí. (7º DÍA / 7ª ALIÁ) 12 Éstos son los descendientes de Ishmael (Ismael), hijo de Abraham, al que Hagar la egipcia, sirvienta de Sara, dio a luz a Abraham. 13 Éstos son los nombres de los hijos de Ishmael (Ismael) según sus nombres, en orden de nacimiento: el primogénito de Ishmael (Ismael), Nebaiot, Kedar, Adbeel y Mibsam, 14Mishmá, Dumá y Masá, 15 Jadad y Tema, Ietur, Nafish y Kedma. (MAFTIR) 16 Éstos son los hijos de Ishmael (Ismael) y éstos son sus nombres por sus ciudades abiertas y sus fortalezas, doce príncipes para sus naciones. 17 Éstos fueron los años de la vida de Ishmael (Ismael): ciento treinta y siete años, cuando expiró y murió, y fue reunido con su pueblo. 18 Ellos habitaron desde Javilá hasta Shur, que limita con Egipto, en dirección a Asiria; ante todos sus hermanos habitó.

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6 nov 2011

Torah en Español Libro Bereshit (Génesis)



LIBRO BERESHIT - PARASHÁ VAIERÁ (Y se mostró)

Mar-Jeshván 9 – 15, 5772 / Noviembre 6 – 12, 2011

18

- 1 El Eterno Se le apareció en la planicie de Mamré mientras estaba sentado en la entrada de su tienda, en pleno calor del día. 2 Alzó la vista y miró: he aquí que había tres hombres parados frente a él. Él los vio y corrió hacia ellos desde la entrada de la tienda, y se postró sobre el terreno. 3 Y dijo: «Señor mío, si he hallado gracia en tus ojos, por favor no sigas de largo ante tu sirviente». 4 «Que traigan agua y lavad vuestros pies, y reclinaos debajo del árbol. 5 Iré a buscar un pedazo de pan para que tengan sustento, luego continuaréis, por cuanto ya habréis pasado por el camino de vuestro sirviente». Dijeron ellos: «Pues haz como dices, tal como has dicho». 6 Y Abraham se apresuró a la tienda de Sara y dijo: « ¡De prisa! ¡Tres medidas de harina, de sémola; amásala y haz tortas!». 7 Y Abraham fue corriendo al ganado, tomó un ternero, tierno y bueno, y se lo dio al joven, quien lo preparó enseguida. 8 Tomó crema y leche y el ternero que había preparado, y los colocó delante de ellos; y se paró frente a ellos, debajo del árbol, y ellos comieron. 9 Ellos le dijeron: « ¿Dónde está Sara tu mujer?». Y él dijo: «Está en la tienda». 10 Y dijo: «Ciertamente, regresaré a ti el próximo año en esta época, y he aquí que tu mujer Sara tendrá un hijo». Sara estaba escuchando a la entrada de la tienda situada detrás de él. 11 Abraham y Sara eran ya ancianos, muy entrados en años; y en Sara había cesado la regla de las mujeres. 12 Y Sara se rió en su interior, diciendo: « ¿Ahora que ya he marchitado volveré a tener la piel delicada? ¡Si mi marido está viejo!». 13 Entonces El Eterno le dijo a Abraham: « ¿Por qué Sara se ha reído, diciendo: ¿De verdad tendré un hijo, a pesar de ser ya anciana? 14 ¿Acaso hay algo que esté por encima de El Eterno? En el tiempo designado regresaré a ti el próximo año en esta época, y Sara tendrá un hijo». (2º día / 2ª aliá) 15 Sara lo negó, diciendo: «No me reí», pues tuvo miedo. Pero él dijo: «No es cierto, pues sí te reíste». 16 Los hombres se levantaron, y contemplaron en dirección a Sodoma, mientras Abraham caminaba junto a ellos, acompañándolos. 17 Y dijo El Eterno: « ¿Habré de ocultarle a Abraham lo que hago, 18 ahora que Abraham ciertamente ha de convertirse en una gran y poderosa nación, y todas las naciones del mundo se bendecirán en él? 19 Pues lo he amado, porque él ordena a sus hijos y a su familia que sigan el camino de El Eterno, haciendo caridad y justicia, para que El Eterno traiga sobre Abraham aquello de lo que le había hablado». 20 Y El Eterno dijo: «Como ha crecido tanto el clamor de Sodoma y Gomorra, y como su pecado es gravísimo, 21 descenderé y veré: si actúan según el clamor que Me ha llegado, los destruiré. Y si no, lo sabré». 22 Los hombres se fueron en dirección a Sodoma, mientras que Abraham siguió de pie ante El Eterno. 23 Abraham se adelantó y dijo: «¿Destruirás también a los justos, junto con los malvados? 24 Suponiendo que existan cincuenta justos en la ciudad ¿acaso destruirías el lugar, en vez de salvarlo por los cincuenta justos que hay allí? 25 Sería un sacrilegio que Tú hicieras tal cosa, matando a los justos junto con los malvados; pues así los justos serán como los malvados. ¡Sería un sacrilegio! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no hará justicia?». 26 Dijo El Eterno: «Si encuentro en Sodoma cincuenta justos en toda la ciudad, perdonaré a todo el lugar por ellos». 27 Abraham respondió y dijo: «He aquí que quise hablar con Mi Señor, si bien no soy más que polvo y cenizas. 28 ¿Qué ocurrirá si a los cincuenta justos les faltan cinco? ¿Destruirías la ciudad a causa de los cinco?». Y Él dijo: «No la destruiré si encuentro cuarenta y cinco». 29 Y continuó hablando con Él, y le dijo: « ¿Tal vez se encuentren cuarenta?» Y Él dijo: «No actuaré por los cuarenta». 30 Y él dijo: «Que mi Señor no se enoje y hablaré: ¿Qué ocurrirá si se hallan treinta?». Y Él dijo: «No actuaré si encuentro treinta». 31 Y él dijo: «He aquí que quise hablar con mi Señor: ¿Qué ocurrirá si se hallan veinte?». Y Él dijo: «No destruiré por los veinte». 32 Y él dijo: «Que mi Señor no se enoje, y hablaré una sola vez más: ¿Qué ocurrirá si se hallan diez?». Y Él dijo: «No destruiré por los diez». 33 Cuando El Eterno terminó de hablar con Abraham Se alejó, y Abraham regresó a su lugar. (3er día / 3ª aliá)

19

- 1 Los dos ángeles llegaron a Sodoma al anochecer, y Lot estaba sentado en la puerta de Sodoma; Lot los vio, se paró para recibirlos y se postró de cara al suelo. 2 Y dijo: «Contemplad ahora, señores míos; dirigíos, por favor, a la casa de vuestro siervo; pasad allí la noche y lavad vuestros pies; luego os levantaréis temprano y proseguiréis vuestro camino». Y ellos dijeron: «No. Pasaremos la noche en la plaza». 3 Y él insistió mucho; y ellos se dirigieron a él y fueron a su casa; él hizo un banquete para ellos y horneó matzot, y comieron. 4 Todavía no se habían ido a dormir cuando la gente del pueblo, los sodomitas, rodearon la casa, jóvenes y viejos, gente de todos los sectores. 5 Y llamaron a Lot y le dijeron: «¿Dónde están los hombres que vinieron a tu casa esta noche? Tráelos, para que podamos conocerlos». 6 Lot se dirigió hacia ellos, a la entrada, y cerró la puerta tras de sí. 7 Y dijo: «Os ruego, hermanos míos, que no actuéis con maldad. 8 He aquí que tengo dos hijas que jamás conocieron varón alguno. Las traeré a vosotros, y podréis hacer con ellas como os plazca; pero a estos hombres nada hagáis, por cuanto han llegado a la sombra de mi techo». 9 Y ellos dijeron: «¡Hazte a un lado!». Y dijeron: « ¿Este vino como extranjero y ahora actúa de juez? ¡Ahora te trataremos a ti peor que a ellos!». Entonces, lo empujaron fuertemente a él, a Lot, y trataron de romper la puerta. 10 Los hombres extendieron la mano e introdujeron a Lot a la casa con ellos y cerraron la puerta. 11 Y los hombres que se hallaban en la entrada de la casa fueron atacados de ceguera, los pequeños y los grandes; y trataron en vano de hallar la entrada. 12 Entonces los hombres le dijeron a Lot: « ¿A quién más tienes aquí? ¿Un yerno, tus hijos o tus hijas? Todo lo que tengas en la ciudad sácalo de este lugar, 13 porque estamos próximos a destruir este lugar; pues su clamor se ha vuelto grande ante El Eterno, y El Eterno nos ha enviado para destruirlo». 14 Lot salió y habló con sus yernos, los comprometidos con sus hijas, y dijo: «Levantaos y salid de este lugar, pues El Eterno está a punto de destruir la ciudad». Pero los yernos creyeron que era una broma. 15 Y cuando amaneció, los ángeles instaron a Lot diciendo: «Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas aquí presentes, para que no seas borrado por culpa del pecado de la ciudad». 16 Y él titubeó, así que, gracias a la compasión que le tuvo El Eterno, los hombres lo tomaron de la mano a él, y tomaron de la mano a su mujer y a sus dos hijas y lo sacaron y lo dejaron fuera de la ciudad. 17 Y mientras los sacaban, uno de ellos dijo: «Huye, por tu vida. No mires hacia atrás ni te detengas en ninguna parte de la planicie; huye a la montaña para que no seas destruido». 18 Lot les dijo: «¡No, por favor, Señor mío! 19 He aquí que tu sirviente halló gracia en Tus ojos y fue muy grande la bondad que hiciste conmigo para salvarme la vida; pero no puedo escapar a la montaña, no sea que el mal se apegue a mí y muera. 20 Por favor: esta ciudad es cercana y es pequeña como para escapar. Escaparé ahí ¿Acaso no es pequeña? Y viviré». (4º día / 4ª aliá) 21 Y él le respondió: «He aquí que te he tenido consideración inclusive en esto, que no destruí la ciudad de la que hablas. 22 De prisa, huye allí, pues no puedo hacer nada hasta que no llegues allí». Por eso llamó a la ciudad Tzoar. 23 El sol se elevó sobre la tierra, y Lot llegó a Tzoar. 24 El Eterno hizo que lloviera azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra, de El Eterno, del cielo. 25 Él precipitó esas ciudades y toda la planicie, con todos los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo. 26 Su mujer miró hacia atrás de él y se transformó en una columna de sal. 27 Abraham se levantó a la mañana temprano en el lugar donde había estado ante El Eterno. 28 Y contempló en dirección a Sodoma y Gomorra y toda la superficie del territorio de la planicie; y vio, y he aquí que el humo se elevaba de la tierra como el humo de un horno. 29 Y así fue que cuando Dios destruyó las ciudades de la planicie, Dios recordó a Abraham; y sacó a Lot de las ruinas cuando precipitó las ciudades en que había vivido Lot. 30 Lot subió de Tzoar y se asentó en la montaña, y sus dos hijas junto con él, pues tenía miedo de permanecer en Tzoar; habitó en una cueva, él y sus dos hijas. 31 La hija mayor le dijo a la menor: «Nuestro padre es anciano y no hay ningún hombre en la tierra que se case con nosotras, como es costumbre. 32 Demos de beber a nuestro padre vino y luego nos acostaremos con él, y así tendremos descendencia a través de nuestro padre». 33 Y aquella noche dieron de beber a su padre vino; y la mayor fue y se acostó con su padre, y él no se dio cuenta de que ella se acostó ni de que se levantó. 34 Y al día siguiente, la mayor le dijo a la menor: «He aquí que yo me acosté con mi padre anoche; démosle vino nuevamente esta noche, y te acostarás con él, para que tengamos descendencia a través de nuestro padre». 35 Y dieron de beber vino a su padre también aquella noche; y la menor fue y se acostó con él, y no se dio cuenta de que ella se acostó ni de que se levantó. 36 Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre. 37 La mayor dio a luz un hijo y lo llamó Moab; él es el padre de Moab hasta el día de hoy. 38 Y la menor también tuvo un hijo y lo llamó Ben Amí; él es el padre de los hijos de Amón, hasta el día de hoy.

20

- 1 Abraham viajó desde allí a la región del sur y se asentó entre Kadesh y Shur, y habitó en Guerar. 2 Abraham dijo de Sara su mujer: «Ella es mi hermana»; y Abimelej, rey de Guerar, envió y tomó a Sara. 3 Y Dios apareció ante Abimelej en un sueño nocturno, y le dijo: «He aquí que estás a punto de morir, a causa de la mujer que has tomado; ella es una mujer casada». 4 Abimelej no se había acercado a ella, por lo que dijo: «Señor mío, ¿acaso asesinarás a una nación a pesar de ser justa? 5 ¿Acaso él mismo no me dijo: Ella es mi hermana? Y ella también dijo: Él es mi hermano Con la integridad de mi corazón y la pureza de mis manos hice esto». 6 Y Dios le dijo en el sueño: «Yo también sabía que fue con la integridad de tu corazón que hiciste esto y Yo también evité que pecaras en Mi contra; por eso no te permití que la tocaras. 7 Pero ahora devuelve a la mujer del hombre, pues él es un profeta y él rezará por ti, y vivirás, pero si no la devuelves, sabe que ciertamente morirás: tú y todo lo tuyo». 8 Abimelej se levantó temprano a la mañana siguiente: convocó a todos sus sirvientes y les dijo todas estas cosas en sus oídos, y los hombres tuvieron mucho miedo. 9 Abimelej llamó a Abraham y le dijo: «¿Qué es esto que nos has hecho? ¿En qué pequé contra ti que trajiste a mí y a mi reino tan grande pecado? Tú hiciste conmigo cosas que no deben hacerse». 10 Y Abimelej le dijo a Abraham: «¿Qué fue lo que viste para que hicieras semejante cosa?». 11 Y Abraham dijo: «Porque dije: No hay temor de Dios en este sitio y me matarán a causa de mi mujer. 12 Además, ella sí es hermana mía, es hija de mi padre, mas no hija de mi madre; y ella se casó conmigo. 13 Y así fue, cuando Dios me hizo errar de la casa de mi padre, que yo le dije: Un bien harás conmigo: que a cualquier lugar que vayamos, dirás de mí: El es mi hermano». 14 Y Abimelej tomó ovejas y ganado vacuno y sirvientes y sirvientas y se los dio a Abraham; y le devolvió a su mujer Sara. 15 Y dijo Abimelej: «He aquí que mi tierra está delante de ti: establécete donde mejor te parezca». 16 Y a Sara le dijo: «He aquí que le he dado a tu hermano mil piezas de plata. Que sean compensación para ti y todos los que se encuentran contigo por todo lo que ha sido hecho». 17 Abraham le rezó a Dios, y Dios curó a Abimelej, a su mujer y a sus sirvientas, y se aliviaron; 18 pues El Eterno había cerrado todos los orificios de la casa de Abimelej a causa de Sara, la mujer de Abraham.

21

- 1 El Eterno recordó a Sara, tal como había dicho; y El Eterno le hizo a Sara lo que había hablado. 2 Sara concibió y dio a luz un hijo para Abraham en su ancianidad, en el plazo que había dicho Dios. 3 Abraham llamó al hijo que le había nacido de Sara, Itzjak (Isaac). 4 Abraham circuncidó a su hijo Itzjak (Isaac) a la edad de ocho días, tal como Dios le había mandado. (5º día / 5ª aliá) 5 Y Abraham tenía cien años de edad cuando nació su hijo Itzjak (Isaac). 6 Dijo Sara: «Dios me ha causado una risa; todo el que oiga se reirá por mi causa». 7 Y ella dijo: «¿Quién es el Que le dijo a Abraham, Sara dará de mamar a hijos? ¡Pues le he dado un hijo en su ancianidad!». 8 El niño creció y fue destetado. Abraham hizo un gran banquete el día en que Itzjak (Isaac) fue destetado. 9 Sara vio que el hijo de Hagar, la egipcia, que había parido de Abraham, se estaba burlando. 10 Fue y le dijo a Abraham: «¡Echa a esta esclava con su hijo, pues el hijo de esa esclava no heredará junto con mi hijo, con Itzjak (Isaac)!». 11 El asunto perturbaba mucho a Abraham, por su hijo. 12 Entonces Dios le dijo a Abraham: «No te preocupes por el joven ni por tu esclava: todo lo que Sara te diga, hazle caso, pues a través de Itzjak (Isaac) la descendencia será considerada tuya. 13 Pero al hijo de la esclava también lo transformaré en una nación, pues él es tu simiente». 14 Abraham se despertó temprano a la mañana, tomó pan y un odre de agua, y lo dio a Hagar. (Él) se lo colocó a ella sobre el hombro, junto con el muchacho, y la envió. Ella partió y vagó por el desierto de Beersheba. 15 Cuando se acabó el agua del odre, ella puso al muchacho debajo de uno de los árboles. 16 Fue y se sentó a cierta distancia, a varios tiros de arco de distancia, pues dijo: «No quiero ver la muerte del niño». Y se sentó a la distancia, alzó la voz y lloró. 17 Dios oyó la voz del joven, y un ángel de Dios llamó a Hagar desde el cielo y le dijo: «¿Qué pasa contigo, Hagar? No temas, pues Dios ha oído la voz del joven ahí donde él está. 18 Levántate, toma al joven y coloca tu mano sobre él, pues haré de él una gran nación». 19 Entonces Dios abrió sus ojos y ella vio una fuente de agua; fue y llenó el odre de agua y le dio de beber al joven. 20 Dios estuvo junto al joven y éste creció; se asentó en el desierto y se transformó en un arquero. 21 Se asentó en el Desierto de Parán y su madre le dio por esposa una mujer de la tierra de Egipto. (6º día / 6ª aliá) 22 En ese momento, Abimelej y su general, Fijol, le dijeron a Abraham: «Dios está contigo en todo lo que haces. 23 Ahora júrame aquí por Dios que no harás falsos tratos conmigo, ni con mi hijo, ni con mi nieto; la misma benevolencia que yo he hecho contigo, hazla tú conmigo y con la tierra en la que fuiste forastero». 24 Y Abraham dijo: «Lo juro». 25 Entonces Abraham se quejó ante Abimelej por la fuente de agua que habían tomado a la fuerza los sirvientes de Abimelej. 26 Abimelej dijo: «No sé quién hizo esto; además, tú nunca me lo dijiste, ni yo mismo oí nada, excepto hoy». 27 Y Abraham tomó ovejas y ganado vacuno y se los dio a Abimelej; y los dos establecieron un pacto. 28 Abraham colocó aparte siete corderitas de las ovejas. 29 Y Abimelej le dijo a Abraham: « ¿Qué son estas siete corderitas que has colocado aparte?». 30 Y él respondió: «Pues tú has de tomar de mí estas siete corderitas, para que sirva de testimonio de que yo cavé esta fuente». 31 Por eso ese lugar se llamó Beersheba, porque allí los dos prestaron juramento. 32 Y establecieron un pacto en Beersheba; luego Abimelej se levantó con Fijol, su general, y regresaron a la tierra de los filisteos. 33 (Él) plantó un tamarisco en Beersheba y allí proclamó en el Nombre de El Eterno, Dios del Universo. 34 Y Abraham habitó en la tierra de los filisteos durante muchos años. (7º día / 7ª aliá)

22

- 1 Y fue después de estos hechos que Dios puso a prueba a Abraham y le dijo: «Abraham», y él respondió: «Heme aquí». 2 Y (Él) dijo: «Toma por favor a tu hijo, a tu único (hijo), a quien amas, a Itzjak (Isaac), y ve a la tierra de Moriá; ofrécelo allí como ofrenda sobre una de las montañas que te diré». 3 Y Abraham se levantó temprano a la mañana y ensilló su asno; llevó con él a sus dos jóvenes y a Itzjak (Isaac), su hijo; partió la leña para la ofrenda y se paró y fue al sitio acerca del cual le había hablado Dios. 4 Al tercer día, Abraham alzó los ojos y vio el lugar desde lejos. 5 Y Abraham le dijo a sus jóvenes: «Quedaos aquí con el asno, mientras yo y el joven nos encaminaremos hasta allí; nos postraremos y regresaremos junto a vosotros». 6 Y Abraham tomó la leña para la ofrenda y la colocó sobre Itzjak (Isaac), su hijo. Tomó en la mano el fuego y el cuchillo, y los dos anduvieron juntos. 7 Entonces Itzjak (Isaac) le habló a su padre Abraham y dijo: «Padre». Y él dijo: «Heme aquí, hijo mío». Y él dijo: «Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda?» 8 Y Abraham dijo: «Dios conseguirá por Sí Mismo el cordero para la ofrenda, hijo mío». Y los dos anduvieron juntos. 9 Llegaron al sitio acerca del cual Dios le había hablado; Abraham construyó allí el altar y dispuso la leña; ató a Itzjak (Isaac), su hijo, y lo colocó sobre el altar, encima de la leña. 10 Abraham extendió la mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Y un ángel de El Eterno lo llamó desde el cielo, y dijo: «¡Abraham! ¡Abraham!». Y él dijo: «Heme aquí». 12 Y dijo: «No extiendas tu mano contra el joven ni le hagas nada, pues ahora sé que eres un hombre temeroso de Dios, pues no Me has negado a tu hijo, a tu único hijo». 13 Y Abraham alzó la vista y vio un carnero después, atrapado en la maleza por los cuernos; Abraham fue y tomó el carnero y lo elevó como ofrenda en lugar de su hijo. 14 Y Abraham llamó a aquel lugar «El Eterno Iré», como se dice en este día, en la montaña El Eterno será visto. 15 El ángel de El Eterno llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo. 16 Y dijo: «Juro por Mí Mismo, palabra de El Eterno, que, como has hecho esto y no negaste a tu hijo, a tu único hijo, 17 ciertamente te bendeciré y aumentaré enormemente tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena de la playa; y tu descendencia heredará la puerta de su enemigo. 18 Y todas las naciones de la tierra se bendecirán en tu descendencia, porque escuchaste Mi voz». 19 Abraham regresó con los jóvenes y ellos se pararon y fueron juntos a Beersheba, y Abraham permaneció en Beersheba. (maftir) 20 Y fue después de estos hechos, que se le dijo a Abraham: He aquí que Milca también le dio hijos a Najor, tu hermano. 21 Utz, su primogénito; Buz, su hermano; Kemuel, el padre de Aram; 22 y Kesed, Jazo, Pildash, Idlaf, y Betuel; 23 y Betuel engendró a Rivka (Rebeca). Estos ocho dio a luz Milca de Najor, hermano de Abraham. 24 Y su concubina, cuyo nombre era Reumá, también dio a luz: Tebáj, Gajam, Tajash y Maajá.

1 nov 2011

Lej Lejá Vete para tí, para ser quién viniste a ser


Lej Leja, vete para tí, resuena en cada Alma... Libérate de las cortinas de hierro que te separan de tu esencia, escucha la Voz de Tu Hacedor, Él tiene un plan maravilloso para tí... Anímate a vitalizar la chispa de Abraham Avinu que llevas en tu interior...