Torah para Vivir

Torah para Vivir

22 jul. 2013

Tu beAv, día del amor...


Siempre me sorprende cuando alguien dice sobre mí que soy una "mujer dulce"... Durante gran parte de mi vida, me perturbó que alguien me dijera "dulce". Yo no quería ser dulce, ni que me vieran así.
Educada para desestimar todo lo femenino, la dulzura, la ternura, el candor, fueron enérgicamente sepultados bajo pesadas máscaras de fortaleza feminista-varonil.
El enojo suplantó cualquier fisura en mi muralla, y me convertí, ya desde adolescente, en alguien lista para la ira, como una manera de protección.
La sensibilidad estaba permitida tan sólo en mi expresión artística y en algunas, muy pocas, ocasiones de la vida cotidiana.
En fin, durante muchos largos años fui una persona muy muy débil que se esforzaba por demostrar fortaleza a través de su "caracter fuerte".
Pero aún sin querer, sin pretenderlo, la chispa de dulzura que Di-s había puesto en mi interior, se filtró de una manera "sobrenatural" y dejó su huella...




Hoy es Tu beAv, día del enaltecimiento del amor.
Y hoy puedo decir, que fue el verdadero amor y los caminos de la Torah, los que me liberaron de la cárcel invisible que aprisionaba mi corazón desde los tiempos más tiernos...
Nada se hace sólo, y menos que menos, la construcción de un matrimonio.
Y no es suficiente estudiar o practicar las leyes de la Torah.
Se necesita una gran bendición desde lo Alto para tener resultados alentadores...
Y la única manera de obtener esta bendición, es a través de  nuestro esfuerzo, intentando ser quienes vinimos a ser, desnudándonos de disfraces, y ayudando al prójimo a revelar su propia esencia...
Mi esposo y yo hemos trabajando arduamente para sacarnos las cáscaras y las armaduras. Si algo nos mantuvo mientras 
nuestros mundos se caían a pedazos, fue Di-s haciéndonos percibir esa chispa de luz que el otro poseía. Mi esposo me abrazó y esperó a que llegara mi deshielo. Y yo, no sin dolor, de a poco, haciendo pie entre los derrumbes que habitaban mi historia, pude sacar de mi alma toda esa ternura que se asfixiaba dentro de mí.
Aún hoy, cuando alguien me lastima, cuando percibo que ese alguien no quiere escuchar mis razones, opto por el "mutis por el foro" (tan conocido en mi profesión de actriz), que no es sino, una retirada silenciosa.
Yo aposté a refinarme, a sacarme máscaras y pieles hasta quedar en carne viva.
Tuve las herramientas que brinda la Torah y las utilicé de la manera más honesta que pude.
Y aunque estoy a mitad de camino, y aunque hay muchos que prefieren quedarse con mi vieja imagen de puercoespín, sé que Di-s me está abrazando y alentándome a seguir, cuando uno de Uds., sin imaginar lo que significa para mí, me describe como una mujer dulce.
Hay gente que persigue riquezas, y otras belleza y honores, y si bien, si Di-s me bendice,  les doy la bienvenida a todas ellas, Le agradezco al Eterno, el haberme dotado por la incesante búsqueda de mi verdad, y el incansable deseo de inspirar el despertar, en todos y cada uno, de la Divinidad que los habita.

Gracias por acompañarme

Tu beAv feliz y pleno de noticias de amor, de paz y de dulzura.

Deborah Starkloff (Patricia Lande)

14 jul. 2013

Llorar por Tishá beAv




En verdad Di-s, no sé cómo llorar la falta del Beit HaMikdash...
Porque no puedo llegar a ese lugar de mi alma que recuerda exactamente lo que perdimos...
Pero puedo llorar por todo lo demás...
Acaso lo aceptarás como parte de mi duelo?
Lloro por no conocer esa parte de mí, esa parte de Divinidad que late dentro mío esperando ser liberada...
Lloro porque creí saber lo que Tu Torah tenía para decir, y ahora descubro, que no he abrazado ni sonreído lo suficiente...
Lloro porque nos has arrojado a una diáspora tan oscura que los verdaderos sabios, brillan por su ausencia...
Lloro porque los pobres que tenemos sed de Tu Verdad, muchas veces hemos recibido odres vacíos y asfixiantes...
Lloro porque el término "Familia" que ha sido un estandarte y fundamento del Pueblo Hebreo, ahora se asemeja a una maqueta muerta plena de escombros de valores ajenos...
Lloro porque los encargados de transmitir Tu Torah a nuestros hijos, rara vez están a la altura de la misión y en lugar de sincerar su ineptitud, se dedican a culpar a los alumnos cuando éstos, no logran entusiasmarse con sus lecciones soporíferas "matafedeinocentes"...
Lloro porque el mundo se cae a pedazos y nosotros, el Pueblo Elegido, no tenemos idea ni siquiera de como salvar nuestro pequeño pobre yo...
Lloro porque a pesar de las desilusiones te amo con toda mi alma y te sigo hablando porque eres mi Padre...
Lloro porque a pesar de las caídas Tu Pueblo, sigue siendo único, maravilloso y sólo necesita un tutor que lo ayude...
Lloro porque así como en mi vida privada, la angustia, la ansiedad y el dolor, preceden siempre a una respuesta Tuya portentosa y  revolucionaria... También espero Tus maravillas y Tus milagros después de tantos siglos de dispersión y destrucción...
Lloro porque me has enseñado a sonreir a través de las lágrimas...
Y porque espero a Tu Mashiaj, hoy, antes de Tishá beAv...
Y finalmente lloro, porque ruego con todas mis lágrimas porque no me desilusiones nuevamente...
Te amo
Tu hija

6 jul. 2013

Sonriendo antes de Tishá beAv

BS"D

En breve entraremos en los nueves días de Av. Días de duelo por la destrucción del Beit HaMikdash.
Tal vez B”H este próximo Tishá beAv sea ese día que tanto esperamos, ese día donde se terminarán los duelos y todo será festividad y alegría. Amén...
Mientras escribo ésto me pregunto cuántos de nosotros creemos en ésto, en que la Redención puede ocurrir en un segundo, ahora mismo?
No te preocupes, no leo tu mente, sólo interpreto mis propios pensamientos...
No hay duda que todo está en crisis, entonces qué mejor momento para la revelación del Mashiaj que éste?!
De hecho, la crisis debe preceder a la Gueuláh!
Dicen las profecías que todo el sistema mundial, y no me refiero a internet, sino al sistema político, económico, educativo, de alimentación, de justicia, de salud, etc. etc., se autodestruirá, y entonces, podrá aparecer una nueva propuesta...
No hay duda que nos encontramos en el vórtice de la Creación, en ese instante de tensión poderosamente disonante, que antecede al acorde pacífico y armonioso donde nuestros oídos y nuestro corazón encontrarán sosiego.
No es fácil este último tramo, pero qué importa?!
Importa ahora, porque duele, pero, en unos segundos más, cuando la luz Divina ocupe todos nuestros espacios y cure todos nuestros recuerdos traumáticos, nos reiremos de habernos creído todas estas experiencias de tren fantasma...
Pero mientras tanto, mientras viajamos por esta oscuridad a una velocidad que no nos permite respirar con normalidad, nos cuesta creer que este túnel ya se termina y que con su próxima conclusión, se acabarán también nuestros pesares, estos pesares que nos roban minuto a minuto nuestra sonrisa...
Nuestra sonrisa... cuán cara es nuestra sonrisa, ni hablar de nuestra risa, de esa risa sincera que surge de un suceso gracioso, feliz, divertido...
Qué cara está la vida! Me refiero a la vida cargada de alegría...
Por que, sincerémonos, cuántos son los millonarios que se dan el lujo de andar por la calle con una sonrisa a cuestas?!
No hay muchos, la verdad...
Y ahora? Ahora que estamos por entrar a esos nueve días de duelo? Acaso tenemos alguna no-sonrisa para estrenar?
Si vivimos casi todo el año con cara de Tishá beAv, entonces qué vamos hacer estos primeros día del mes que se avecina?
Sólo hay una cosa que se me ocurre...

Este domingo, hasta el atardecer, tenemos tiempo para hacer un gran cambio en nuestras vidas. Unas horas antes de que comience Rosh Jodesh Av podemos sonreir hasta que se nos acalambren las mejillas! Tal vez te parezca una tontería, pero hay muchos cambios en el mundo que comenzaron con propuestas ridículas como esta!
Todo el mundo sabe, que los enfermos (Di-s quiera que todos estemos sanos) mejoran de manera sorprendente cuando están alegres. Aquí en Israel, hay una carrera de Doctor Payaso! Gente que se entrena para hacer reir a los pacientes (especialmente a los niños) en los centros hospitalarios. Y yo me pregunto: Si sabemos que la alegría nos ayuda a curarnos, entonces por qué no hacemos medicina preventiva y nos reímos para no enfermarnos?
Una hora por día, o media o al menos quince minutos por día, la familia, o el grupo de trabajo, o la escuela, o todo el país, o el mundo, podría dedicarse a mirar una película graciosa, un video divertido, o leer una historieta o crear una, o actuar un sketch, o recordar una anécdota o contar un chiste...
Rescatando algo de nuestra inocencia, de nuestra Divinidad, sin reirse de otros, y sin groserías, podríamos tener nuestros quince minutos diarios de curación preventiva!!!
Y qué tal si empezamos este domingo, antes de que empiecen los nueve días de Av? Y quién sabe, tal vez de esta manera, dejemos de odiarnos vanamente (al menos mientras nos reimos), y entonces Di-s, riéndoSe con nosotros, nos alivie de estos dolores de parto y nos permita dar a luz la construcción de Tercer y Eterno Beit HaMikdash. Amen.